"Agua honda y dormida, que no quieres ninguna
gloria, que has desdeñado ser fiesta y catarata;
que, cuando te acarician los ojos de la luna,
te llenas toda de pensamientos de plata…
Agua limpia y callada del remanso doliente,
que has despreciado el brillo del triunfo sonoro;
que cuando te penetra el sol dulce y caliente,
te llenas toda de pensamientos de oro…
Bella y profunda eres, lo mismo que mi alma;
a tu paz han venido a pensar los dolores,
y brotan, en las plácidas orillas de tu calma,
los más puros ejemplos de alas y de flores".
Juan Ramón Jiménez
+C
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Hola Capuchino,
ResponderEliminarDespués de unos días ausente he vuelto por tu blog y he comprobado cómo tus post han seguido su curso como ese "agua limpia y callada del remanso doliente" del poema de hoy. Limpia y callada (y alegre, añadiría) con los cachorrillos de Fusa. Y doliente en especial en el post de la agresión al Señor del Gran Poder. Hoy hablar del mal y de responsabilidad casi es un tabú, por eso se habla siempre de "desequilibrados". En fin.
Un abrazo.
ps. Todavía me falta media hora para acabar la peli de Hopkins. Está muy bien.
Esperanza, no sabes como me he acordado de ti. ¡Me alegro tanto que hayas vuelto!
ResponderEliminarReza por una intención mía, porfa.
Un fuerte abrazo
Esperanza, tu comentario me ha gustado mucho.
ResponderEliminarMuchas gracias.
Un abrazo
Bellísimo poema de un alma bella. Antes de terminar de leerlo he pensado:
ResponderEliminar"Agua limpia y callada del remanso doliente," = Alma serena y tranquila
¡Cuan lejos estoy de estas palabras, últimamente!.
Me gustaría poder volver a recitar el salmo que dice:
"Como la cierva anhela las corrientes de agua,
así mi alma te anhela a Ti, Dios mío.
Mi alma tiene sed de Ti, del Dios vivo,
¿Cuándo podré ver el rostro de Dios?...
Pero no puedo
Man, me alegro saludarte.
ResponderEliminarEs verdad que a veces queremos ver el rostro de Dios a nuestro antojo para, quizás, descansar y dejar atrás los malos momentos, pero Él es el que dispone de nuestras vidas. Si lo amamos de verdad aceptaremos su voluntad, por dolorosa que sea y todo se nos hará más fácil.¿No te parece?
El salmo, para grabarlo con letras de oro.
Un fuerte abrazo para los dos.
Capuchino, oido cocina. Rezo por tu intención.
ResponderEliminarEsperanza: Él te escuche.
ResponderEliminarMerçi beaucoup.
Besos mil
"Agua limpia y callada del remanso doliente,
ResponderEliminarque has despreciado el brillo del triunfo sonoro..."
Qué hermoso... ¡muchas gracias!
No te preocupes que le pido al Señor por tu intención, espero que no sea nada grave.
Un abrazo
Andy: Muchas gracias por todo.
ResponderEliminarMe ha encantado tu último texto.
Un fuerte abrazo