martes, 9 de julio de 2019

Capuchino de Silos


Entro en el blog con mucho cuidado y lo retomo con mucho temor. Cada letra, cada coma, cada frase, necesita nacer como cuando con el pincel dejo una pizca de color para contar un algo. Igual lo necesita la pintura y la música. Hay que trabajar; hay que ir quitando de aquí y de allí lo que pueda sobrar y lo que no suene bien. Es casi como un destello de luz, un paisaje que llevas dentro, los pasos de un baile, un arrebato de amor.
No hay reloj, porque no hay horario fijo, ni momento. Nunca prometí constancia, pero sí volver a entrar en la hoja blanca mía y de todos para contar algo. Para escribir como estoy haciendo.
Nunca hubiese querido llevarme disgustos por haberlo comenzado. Sí, y nada buenos.
Después queda la hoja virtual repleta de letras, comas y frases, una tras otra, que va quedando en ese lugar cuando aquel día de hace años le di nombre para decir cosas o contar historias.
Ahora, toca esperar otro momento sin día fijo, sin horario ni calendario.
Esperar también que llegue María mi querida amiga.


+Capuchino de Silos




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viernes, 17 de mayo de 2019

Vanos juicios




"Hija, pon tu corazón fijamente en Dios, y no temas los juicios humanos cuando la conciencia no te acusa.
Bueno es y dichoso padecer de esta suerte; y esto no es duro al corazón humilde, que confía más en Dios que en sí mismo.
Los más hablan demasiadamente, y por eso se les debe dar poco crédito.
Y también satisfacer a todos no es posible.
Aunque San Pablo trabajó en contentar a todos en el Señor, y fue todo para todos, sin embargo, en nada tuvo el ser juzgado del mundo.
Mucho hizo por la salud y edificación de los otros, trabajando  cuanto pudo y estaba de su parte; pero no se pudo librar de que le juzgasen y despreciasen algunas veces.
Por eso lo encomendó todo a Dios, que lo conoce todo, y con paciencia y humildad se defendía de las malas lenguas y de los que piensas vanidades y mentiras, y las dicen como se les antoja.
Y también respondió algunas veces, porque no se escandalizasen algunas almas débiles en verle callar.
¿Quién eres tú para que temas al hombre mortal? Hoy es, y mañana no parece.
Teme a Dios y no te espantarán los fieros de los hombre.
¿Qué te puede hacer el hombre con palabras e injurias? Más bien se daña a sí mismo que a ti; y cualquiera que sea, no podrá huir del juicio de Dios.
Ten presente a Dios, y no contiendas con palabras de queja.
Y si ahora quedas debajo, al parecer, y sufres la humillación que no merecistes, no te indignes por eso, ni con impaciencia disminuyas tu corona.
Sino mírame a mí en el cielo, que puedo librar de toda confusión e injuria, y "dar a cada uno según sus obras" (Rom 2,6)


+Imitación de Cristo





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viernes, 10 de mayo de 2019

En otros tiempos




Así fue cómo comencé este precioso diario que me regalaron en unos Reyes:

"No quiero cobardía.
No quiero dejadez.
No quiero ser  cautiva del pecado.
Quiero la salvación. La salvación eterna.
Quiero purificar mi alma con la gracia.
Quiero la gracia para amar a Dios y al hombre que no ama.
Quiero un vínculo divino que no me aparte de Dios.
Quiero que el Espíritu Santo divinice mi alma.
Quiero penetrar más hondamente en los caminos de Dios.
Quiero una nueva regeneración para participar en su divina gracia.

-Concédeme transformarme interiormente y obtener frutos del Sacramento de la Comunión. Amén

Ya, casi a la mitad del diario escribía:

Debemos pensar que seremos espiritualmente examinados en el estrecho Juicio de Dios; que de nosotros, sabe más que nosotros mismos. Él conoce mi más íntimo pensamiento; le pido, que en cada examen, me ayude a iluminar el último rincón de mi corazón para que pueda limpiarlo bien y conservarlo para Él en óptimas condiciones. Amén"

-Fueron otros tiempos.

-Sí, no te aflijas. Pídele al Señor que te ayude. Te ayudará. Estoy segura.


+Capuchino de Silos






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jueves, 2 de mayo de 2019

"Nada te turbe..."







-¿Sabías el motivo por el cual Santa Teresa escribió este poema?
-No, le contesté.
-Le acusaron de lesbianismo con una monja del convento. 

Lo dijo con lágrimas en los ojos y empezó a llorar.
Con mucho trabajo y entre dientes siguió:

-Me ha dado una fuerza enorme saberlo. Ella no dejó el convento. Siguió en él. Su amor por el Señor fue mucho más grande que el mío en éste momento tan penoso para mí. En otra ocasión, también, me acusaron de lo mismo porque acompañaba a una amiga al estar muy sola. Me siento muy acompañada por la Santa, ¿sabes?
-¡Ya lo creo! Te comprendo.¿Dirán lo mismo de nosotras?, le contesté.
-Que digan lo que quieran; siempre habrá alguien que levante falsos testimonios. Después tendrán su castigo. ¡Eso es seguro!.

Nos abrazamos y le entregué el libro que estaba leyendo.

-Espero que pronto levantes cabeza.


+Capuchino de Silos


Nada te turbe,
Nada te espante,
Todo se pasa,
Dios no se muda,

La paciencia
Todo lo alcanza;
Quien a Dios tiene
Nada le falta:
Sólo Dios basta.

Eleva el pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes,
Nada te turbe.

A Jesucristo sigue
con pecho grande,
y, venga lo que venga,
Nada te espante.

¿Ves la gloria del mundo?
Es gloria vana;
nada tiene de estable,
Todo se pasa.

Aspira a lo celeste,
que siempre dura;
fiel y rico en promesas,
Dios no se muda.

Ámala cual merece
Bondad inmensa;
pero no hay amor fino
Sin la paciencia.

Confianza y fe viva
mantenga el alma,
que quien cree y espera
Todo lo alcanza.

Del infierno acosado
aunque se viere,
burlará sus furores
Quien a Dios tiene.

Vénganle desamparos,
cruces, desgracias;
siendo Dios su tesoro,
Nada le falta.

Id, pues, bienes del mundo;
id, dichas vanas,
aunque todo lo pierda,
Sólo Dios basta.

+Santa Teresa de Jesús



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lunes, 22 de abril de 2019

Esperanza




Uno de los paraguas se volvió y como era casi imposible salir por culpa del viento entramos en casa esperando a que escampara. No escampó. María seguía encontrándose mal pues la lluvia le recrudecía el asma aparte de todo lo demás. Estaba muy pálida y desmadejada. Así que preparé un café y nos sentamos en el salón.
Me puse a leerle un fragmento del gran poeta Charle Pèguy sobre la esperanza que renace sin cesar en nuestro corazón.

“Se preguntan, se dicen. Pero cómo es posible
Que esta fuente de la Esperanza fluya eternamente.
Fluya eternamente.
Eternamente joven, eternamente pura.
Eternamente fresca, eternamente fluida.
Eternamente viva.
De dónde toma esta criatura tanta agua pura, tanta agua clara.
Tanto caudal, tanta corriente.
¿Acaso lo crea ella? ¿Constantemente?
-No-dice Dios-. Sólo Yo creo.
-Entonces, de dónde toma tanta agua.
Para esta fuente viva.
Cómo es posible que esta fuente eterna
Mane eternamente.
Que ese manantial eterno
Corra eternamente.
Algún secreto ha de encerrar.
Algún misterio.
Para que a esta fuente no la enturbien eternamente las fuertes y densas lluvia del otoño.
Para que no la agoten eternamente los ardientes ardores de julio.
-Buenas gentes –dice Dios-, no es tan difícil.
Si hubiera querido formar manantiales puros con agua pura.
Manantiales de agua pura.
Nunca habría hallado suficiente en (toda) mi Creación.
Porque no hay suficiente.
Pero son precisamente las aguas malas con las que forma manantiales de agua pura.
Y por eso nunca falta.

Y por eso también es la Esperanza.

Entonces cómo se las ingenia para hacer agua pura con aguas malas
Agua joven con agua vieja,

Días jóvenes con días viejos.
Agua nueva con agua usada.

Fuentes de agua vieja,
Almas frescas con almas viejas.

Fuentes de alma con el alma vieja.
Agua fresca con agua tibia.

Ay del que sea tibio.

Mañanas jóvenes con noches viejas.
Almas claras con almas turbias.

Agua clara con agua turbia.
Agua, almas niñas con almas gastadas.

Almas que se levantan con almas que se acuestan
Almas que manan con almas estancadas.

Cómo lo consigue, cómo se las ingenia,
Ese es, hijos míos, mi secreto.
Porque Yo soy su Padre.

Almas nuevas con almas ya usadas
Días nuevos con días ya usados.

Almas transparentes con almas turbias.
Almas que se levantan con almas que se acuestan.
Días transparentes con días turbios.

Si fuese con días transparentes con los que hace días transparentes.
Si fuese con las almas, con el agua clara con la que hace fuentes.
Con agua clara con la que hace agua clara.
Si fuese con el alma pura con la que hace agua pura,
Entonces no sería difícil. Todo el mundo podría hacer lo mismo. Y no habría secreto.



Pero es con un agua impura, un agua envejecida, un agua cualquiera.
Pero es con un alma impura con la que hace un agua pura y es el más hermoso secreto que existe en el jardín del mundo”.

+Charles Péguy






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miércoles, 10 de abril de 2019

"La espera"


Boceto para un cuadro que hice - C. Alcántara

"Mi vida camina hacia el ocaso.

Estoy cansado, extenuado de la larga lucha.
Dios es la luz. He luchado por entrar en posesión de la Luz de Dios.
"Y será: al tiempo de la tarde habrá luz", así el profeta cuando habla de "Día del Señor".
Años, decenios de espera, de luchas, de búsqueda angustiosa.
Siempre orientado hacia el Eterno, el alma rebosando de poesía religiosa, peregrino de Dios, sediento de Dios.
Claridades deliciosas y sombras alargadas.
Qué se ocultase detrás  de estos contrastes de vivos destellos de luz y oscuridades densas, yo mismo lo ignoraba.
Yo llegaba, como peregrino de Dios, hasta las mismas puertas del Eterno, y las encontraba cerradas. Alguna vez, en un momento de Gracia, se entreabrían e instantáneamente volvían a cerrarse.
¡Qué tristeza! "Sentimiento" es "movimiento".
Mi alma estaba en movimiento, a veces en movimiento acelerado, pero ¿hacia qué meta? Yo no lo sabía. Hoy lo sé.
¡Qué difícil era este vagar sin rumbo! Estás aquí, estás cumpliendo tus obligaciones, mientras tu alma está lejos de ti. Al terminarse tu jornada, impregnada quizá de amargura, te preguntas: ¿Dónde reclinaré mi cabeza cansada?
¡Cuánta tristeza! La golondrina tiene un nido. También mi alma va en busca de una casa.
Ver ahí las lágrimas: gotas de rocío; caen sobre el fondo de tu alma ardiente, y se secan. Fíjate bien: el suelo está mojado, y, sin embargo, no despunta ninguna florecilla.
Llega la primavera.

María sentada, escuchaba atentamente el relato del bello libro de Zolli. 
Abstraída y muy seria me hizo callar con su gesto".


+Eugenio Zolli






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domingo, 31 de marzo de 2019

Pasado un tiempo...

Pasado un tiempo.

Era muy temprano y ya el sol se estaba haciendo dueño del día que lucía blanco y limpio como el ajuar de una novia de las de antes. Al descorrer las cortinas y abrir el gran ventanal de la biblioteca, vi un rayito ligero iluminando uno de los ángulos del cuadro con paisaje de colores suaves que había hecho años atrás. Me gustó observar cómo el sol, despacio, casi sin sentir, se colaba por él hasta que lo llenó plenamente con sus ya rayos intensos. El paisaje apareció ante mí con otra luz, con otro color; mucho más atractivo. Fue el que no supe emplear cuando lo hice. Quedé satisfecha. Estaba mucho más bello. Lo retomaré, me dije.

Miré la hora. María estaba por llegar y, pensando esto, entró sin llamar. La puerta que daba al jardín estaba abierta y el olor de la hierba recién cortada inundó la casa. Se escuchaba el sonido de la máquina corta césped al otro lado de la casa y, por la puerta, asomaban colgando las glicinias en flor, en ramilletes rosados, como caídos del mismo cielo. Una estampa realmente preciosa. Tendría que hacer otro cuadro.

Miré a María que se había sentado en el salón y recordé un pensamiento bellísimo de S. Francisco de Sales:
“Esta pobre alma, que está decidida a morir antes que ofender a Dios, pero que no siente, sin embargo, una sola brizna de fervor sino, al contrario, una extremada frialdad que la tiene paralizada y tan débil que cae continuamente en imperfecciones patentes, esta alma malherida, pues su amor está enormemente dolorido al ver que Dios no parece ver lo mucho que le ama, abandonándola como a una criatura que no le pertenece, y piensa que entre sus defectos, sus distracciones y su frialdad, nuestro Señor le lanza este reproche: ¿Cómo puedes decir que me amas, si tu alma no está conmigo? Ese dardo atravesando su corazón es un dardo de dolor que procede del amor, pues si ella no lo amara, no le afligiría el temor que tiene de no amar”
Eran unas bellas palabras del Tratado del amor de Dios, libro VI, cap.15 de este gran santo que me hizo mucho bien en otro tiempo. Se las repetí a María que las acogió con lágrimas en los ojos. Había pasado ya un tiempo desde aquel rumor que corrió como una lombriz rastrera atravesando los muros de la iglesia.



+Capuchino de Silos







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domingo, 24 de marzo de 2019

...en aquel entonces






En aquel entonces comentaba:

"Quiero, como San Pedro, decirle al Señor: “qué bien se está aquí”
Llego, como cada día, al sagrario bien temprano y me encuentro en el mejor lugar que existe; en el más dulce y sosegado lugar dispuesta a percibir, a inundarme y respirar del mejor aroma, aquel que es inconfundible  como el mejor jardín de flores; dibujo en mi pensamiento aquella escena de San Pedro tantas veces meditada y soñada. Sueño con la escena; me gusta meditarla y me gusta decirle al Señor la misma frase cuando llego"

Eso lo sentía y lo deseaba cada día delante del Señor. Él, mejor que nadie lo sabe. Lo ha sabido siempre.
Los demás pensaban otra cuestión más penosa y mucho más dolorosa para mí.
Me lo decía con dolor y lágrimas en los ojos. El día antes de San José, confesaba después de tanto tiempo y se llenaba de la felicidad que deja el Sacramento y el Amor de Cristo.
-Nuestro Dios y Señor juzgará a cada cual, le dije.






+Capuchino de Silos

viernes, 15 de marzo de 2019

"Mi carpeta" Segunda parte


Homenaje a Lucio Muñoz

El día en que comencé a construir mi pequeña “casa”, me dejé llevar únicamente por el deseo de fusionar en ella las diferentes artes.
Quería crear una estética que me remitiera a las sensaciones, a la imaginación y a la sensibilidad. La estética, por lo tanto, era la finalidad para realizar el “cofre” de los colores lleno de sonidos. Sonaba, recuerdo, el estudio nº 7 opus 25 de F. Chopin con una escala cromática “eterna” que acariciaba al piano sin dificultad de un extremo a otro, una y otra vez mi hija.
El trabajo me gustaba, lo hacía sólo por gusto, lo percibía conmovedor y me proporcionaba un determinado sentimiento de placer, donde la imaginación, el instinto, la emotividad y el estado anímico se encontraban en una atmósfera propicia para ello, lo que hizo que me proporcionara la ayuda necesaria y reflexionar sobre esa “arquitectura” para poder darle forma, función y significado a esa mi “casa” que llené de un solo color azul, como el azul que se reflejaba por las ventanas a la caída de la tarde, contrario al cromatismo romántico que inundaba la habitación en una sola obra.
Y… fui marcando sobre ese azul líneas y líneas como arrugas hay en un cuerpo de persona que ha vivido.
Y…se fueron condensando, el color, la forma y el cromatismo triste del autor, con intenciones muy estrechas en esta bella estética del mundo de las artes para realizar el deseo de un sueño y hacia el cual la impresión y la expresión del alma se funden y encuentran su propio punto de verdad.
La infancia y la vejez se parecen en algo. Pero es durante la adolescencia cuando empieza a formarse alrededor de nuestro cuerpo una coraza invisible que sigue aumentando a lo largo de nuestra vida. Este crecimiento se parece un poco al crecimiento de las perlas. Cuanto más fuerte es la herida, la coraza invisible que se desarrolla alrededor de ellas se hace más fuerte.
“Mi carpeta” es como esa coraza invisible. Es la “morada” donde reside mi alma, mi pensamiento. Es mi “casa”, mi “cofre” donde viven colores y sonidos como en mi propia casa; pero es también algo real, que yo se y que le doy forma real de manera sutil el día que la creo, que se va haciendo más fuerte con el paso del tiempo. Es la morada donde sigo guardando las impresiones que almaceno a lo largo de los días.
Para darle forma y representar un estado de la mente y del espíritu y describir en ella lo que quiero, la ayuda me viene de la mente, de la imagen, de la fantasía y del propio interés que constituyen su base. La ayuda me viene también de esos sentimientos que me sosiegan, me atraen y me fascinan presentándose de muchos modos. Tanto envuelven esas imágenes, esa fantasía y esos sentimientos, que si de repente desaparecieran, tendría que buscarlos para que volviesen.
Para mis adentros me digo, que quién pasa indemne la adolescencia nunca se convertirá de verdad en persona mayor.
Pero…sin darte cuenta te llega ese día y entras, sin querer o queriendo, en esa coraza invisible poniéndole forma, color para llenarla de sentimientos.
Si llegara a la edad de muchos años, muchos más, me sentiré como hojas a finales de Septiembre que seguiré guardando en “Mi carpeta”.
“Mi carpeta”, mi “casa”, mi “cofre”, mi “morada”…
No trata de emocionar a nadie
No hay estudio de reglas en ella
No trata de ser falsa ni verdadera
No tiene por qué provocar
No estará expuesta a la crítica
No quiere ser agradable o desagradable
No ha sido realizada para ponerle precio
No podrá ser castigada ni premiada
No dice nada y sí mucho a la autora.
“Mi carpeta” es una obra sencilla
Es un proceso creativo, una producción personal es…
Una razón, una función, un uso
Una introspección
Una probabilidad
Una expresión
Un capricho
Una diversión
Una búsqueda
Una ilusión
Una experiencia
Es…sólo un deleite personal, un dilatado monólogo que no interesa.
Es…una obra intimista realizada a media voz con sordina.


Autora de la carpeta:
+Capuchino de Silos 




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miércoles, 13 de marzo de 2019

"Mi carpeta"


En homenaje a "Lucio Muñoz"
El título “Mi carpeta” lo hace visible y descriptivo. Lo hace útil y ordenado. Lo hace cálido e íntimo y mágico.
“Mi carpeta” no es la copia exacta del natural, ni la apariencia externa que hay en ella. Es la utilización de un soporte para hacer visionar un pensamiento interno y reducirlo a la palabra, a la plástica y agruparlos en una composición.
Es la relación que existe entre lo físico y lo espiritual, transformando nuestra concepción más íntima para poderla hacer visible y descriptiva. No es representar un objeto así como así, es servirse de elementos plásticos y con ellos transmitir y expresar sus efectos físicos y espirituales a través de la visión y de la palabra. Es el lenguaje unido a la visión para liberar las reservas imaginativas y creativas organizándolas y desarrollándolas en una iconografía subjetiva, donde se pretende abordar el tema desde el sentimiento, para reconocer la esencia a través de una creación propia y personal. Cuanto más viva sea la experiencia de la obra, más “perfecta” será también su reproducción, llevando al papel en forma de contrastes claro-oscuro, “el ritmo, el peso, las líneas”, etc. e interpretar la “composición”.
“Mi carpeta” es, el concepto, que resuelve la relación que existe entre el objeto y el espacio –externo e interno-. Es su propia esencia que adquiere como en los cuentos, infinitas formas y variaciones y que están todas en su interior haciéndola cálida, íntima y mágica.
“Mi carpeta” son fragmentos de una “casa” en el atardecer haciéndose noche y de estética semi destruida. “Ella” no deja de ser una ilusión óptica donde los elementos gráficos relacionados entre sí producen una apariencia sobre una superficie y dónde la forma, el color y la textura generan diferentes sensaciones que se unen al simbolismo como la relación que existe entre la imagen concreta y la idea abstracta.
La forma visual de “Mi carpeta” no es arbitraria, ni un mero juego de formas y colores; mantiene una correlación exacta con el esquema formal para poder suministrar una encarnación concreta al tema abstracto. Ambos son instrumentos de esa forma. Los dos sirven para dar cuerpo a un universo invisible, pues hasta la línea más inapreciable de esa forma, expresa un significado, siendo, por lo tanto, simbólica. No se limita a la vida interior, ni al inconsciente, es una manera de mirar el mundo externo e interno.
La “casa”, pues, representa lo frío y lo cálido. Lo espiritual y la calma. El silencio con la desaparición del sol. La inmovilidad, la alegría y el triunfo. La tranquilidad, la energía y la tristeza. Es la expresión llevada a la lógica del alma para crear impresiones con una manera de contar los efectos mágicos del color a través de sus efectos físicos.
El color es como un matiz sonoro, a veces frío o cálido, otras, delicado o duro dentro de un universo flotante que surge como la música de un gran compositor. Es el alma de la “casa”, donde una frágil cuerda puede abrirla en cualquier instante.
Con “Mi carpeta”, mi “casa” todo queda dicho: es la palabra y la propia pintura lo que le da significado a la obra. Es mi pequeño “universo” dónde guardo mis pequeñas “historias” pictóricas, mis pensamientos, mis bocetos y apuntes como un “cofre” lleno de colores.
De fuera hacia dentro todo es color que continuamente comparo con los sonidos del piano tocado por mi hija en otra habitación. También el color lo comparo con los perfumes que son estímulos y sensaciones sugiriendo estremecimientos y recuerdos. Los sonidos movilizan el recuerdo y lo impulsan al silencio como la portada de mi carpeta, como mi casa en una espiral nostálgica. La música es este silencio interrumpido que el sonido distingue, y el color crea y produce la sensación de la respiración dilatándose como el fuego.
Los sonidos tienen una duración, un timbre, una intensidad; los colores una claridad, una oscuridad, un tono. Timbres y tonos tienen una bella semejanza.
El color de mi carpeta es una “aventura” en papel y polvos para poder mostrar su “amor” y defenderlo, condenado a decolorarse con el tiempo como un fantasma que fuese a desaparecer; como un arco iris, como los reflejos de una copa de cristal, como las burbujas jabonosas que produce el niño en su juego. Todo es color. Todo es sonido.La noche de “Mi carpeta” no es el resultado negativo de la retirada de la luz, sino la llegada positiva de un manto oscuro que reemplaza al día cubriéndolo; pero en el interior de mi “cofre” todo es color, es la tecla del piano con su correspondiente sonido la que suena y suena haciendo una melodía escrita por Albéniz y que guardo celosamente en mi casa. Continuará .../...
           
          +Capuchino de Silos





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