miércoles, 17 de diciembre de 2014

Canto sin cantar.



No lo esperaba, pero me llegó el constipado. Con mucha fiebre y una tos aburridísima  que despierta a mi marido en la noche. ¡Pobre! Y me acuerdo del día que nos casamos... “en la salud y en la enfermedad...” ¡Sí! Eso es así, y espero que lo siga siendo por muchos años. No me quiero separar de él; ni en estos momentos tan molestos  para los dos. También me acuerdo del pobre cura de la parroquia que oficia la Santa Misa. Hace unos días el pobre estuvo más o menos como yo y aun así celebraba con un recogimiento que sobrecogía y que elevaba sus oraciones a Nuestro Señor en todo instante. Es verdad que el Señor lo tiene bien sujeto de la mano.
Anoche, en ese molesto letargo que da el resfriado, me preguntaba cómo estaría la luna el día del nacimiento de nuestro Niño, porque la luna es la verdadera luz que refleja el Sol que nos va a nacer dentro de unos días. 
Ahora, de nuevo, el pajarillo que cada día ronda por el jardín me trae en su pico ese canto que necesito para poderle rezar. Lo dejo a los pies del Niño.

Y cada día
dejándome descansar
sigo amando.




+Capuchino de Silos




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domingo, 7 de diciembre de 2014

Inmaculada mía siempre.


Ante tanto como la colmaste,
mi Señor, Mi Dios, mi Padre eterno,
ante tantos dones y gracias que tú mismo regalaste,
ante tanta fe, tan hermosa y tan estable,
ante tanta esperanza segura y tan enorme,
ante tanta caridad que me lleva a contemplarte...
Concédeme, Señor, una fe sin titubeos, sin dudas, ni indecisiones,
como la de María, como la que fue y sigue siendo tu Madre,
una esperanza en espera,
una caridad sin dudas, sin recelos, sin temores,
que me lleve hacia Ti, hacia Ella...
hacia la más pura, hacia la más blanca, sublime y bella
en infinita presencia.
Hacia nuestra Madre.


¡Inmaculada mía siempre!


+Capuchino de Silos 


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viernes, 5 de diciembre de 2014

...esa tela de araña



¿No tienes miedo por lo que pueda llegar? ¿No?
La araña de tu vida va tejiendo una gran tela hasta dejarte sin aliento.  Te va amenazando y envolviendo hasta atraparte totalmente. Te deja sin respiración hasta que mueres sin una gota de aire. Ese es su comportamiento. A solas, ella va trazando el dibujo y diseña el peligro que se te avecina hasta dejarte sin vida.
No te das cuenta que esa es la realidad que estás viviendo; y orgullosa, pedante  y engreída no llegas, ni puedes abarcar los dominios de otros.
¿Por qué quieres gozar de poderes que no te corresponden y haces sufrir a tantas personas?
No te dejes seducir por esa tela de araña.

+Capuchino de Silos


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miércoles, 3 de diciembre de 2014

Naturaleza.



Cómo describir ésta mañana tan blanca que es puro símbolo de la pureza. La recibo como una ofrenda que baja a mis sentidos haciéndome el mejor de los regalos. ¡Cómo amo el invierno, Dios mío! Aparece con un frío tan dorado que cala hasta el corazón con ráfagas de luces blancas y almíbar. Es la expresión familiar entre árboles de un invierno muy tardío. Aquellas hojas que nacieron tan de verdes ayer, se surcan de repente escarlatas y amarillas con un frío que por fin llega. La Naturaleza lo describe y lo detalla con un lenguaje incomparable que sorprende.



+Capuchino de Silos



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sábado, 29 de noviembre de 2014

En Adviento


Tu voz me llega clara y ¡tan velada!
que prendes la llama que en mí habita.
Sí, celeste amor, disfruto de contento;
ni bosquejo la calzada, ni musito,
sin ver nada, sigo el sueño con ensueño.

Me hablas, sí, me hablas poco a poco
esplendorosa señal como destello,
brillante, radiante, dorada estrella;
atrápame el albor, atrápame la cruz,
que salva, que redime y me desata.

 
+Capuchino de Silos


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