Como tantos otros días,
recordaba a un amigo y maestro del arte pictórico sevillano que murió tan solo
hace dos años. Francisco García Gómez, autor del retrato al óleo sobre lienzo de
la fotografía que ilustra esta página: el Ilmo. Sr. D. Juan Cordero al que tuve
como maestro y profesor de “Perspectiva” en mi recordada y añorada Facultad de
Bellas Artes; o bellas partes como algunos le decíamos.
Paco, como le
llamábamos los amigos, ha sido, fue y será, para los entendidos en la materia,
un genio de la pintura del siglo XX; lo muestra, como pequeño ejemplo, el
espléndido retrato que le hizo a su compañero, por entonces, Juan Cordero, al
que dicho sea de paso, doy las gracias en profundidad por lo mucho que aprendí a
su lado.
Paco estuvo casado con
una muy amiga mía, Carmen, y tuvo de su matrimonio dos preciosas hijas y un
hijo guapísimo.
Fue una persona
divertida, con unos “puntos” divertidísimos; la verdad que era muy entretenido
estar a su lado. De carácter complicado, eso sí, pero simpático, jocoso y
burlesco que se reía de su propia figura y de todo lo que le rodeaba. Dios le
dio la facultad de pintar exactamente lo mismo con las dos manos a la vez. Un
auténtico genio con una capacidad artística asombrosa.
Rezo por él muchos
días, como también lo hago por otro profesor al que quise muchísimo,
Manuel Álvarez Fijo que me enseñó a descubrir el
alma y los secretos del dibujo. ¡Madre mía, qué tiempos! Cómo recuerdo “la
historia de los colores”
Desde este rinconcito
decirles, a los dos, que allí, en el lugar donde se encuentren, no les faltarán
colores para seguir llenando lienzos maravillosos rodeados de bellos paisajes
que aquí no tenemos la oportunidad de ver. Dejasteis buena prueba de ello. Por
ello y por muchas cosas más, gracias, muchas gracias.
He acercado el retrato para verlo mejor y me ha parecido maravilloso.
ResponderEliminarQué gran profesor tuviste la suerte de disfrutar.
Los medios de comunicación deberían dar a conocer a los buenísimos artistas que tenemos en España en vez de utilizar su tiempo solo para hundir más a la sociedad en la incultura.
Buenos días Capuchina. ¡Qué hermoso es recordar y orar por los que nos han ayudado tanto a lo largo de la vida! Un retrato literario muy bello de un profesor que se esforzó y dejó huella. Un abrazo.
ResponderEliminarSon personas que las recordaremos siempre porque nos han hecho mucho bien, y han marcado nuestra vida.
ResponderEliminarEs bueno recordarlas en la oración
siempre.¡Gracias Capuchino!
Un abrazo fuerte. Dios te bendiga.
La verdad es que se trata de un retrato precioso. Has hecho un gran homenaje a tu profesor amiga, enhorabuena por ser como eres, siempre agradecida. Un fuerte abrazo y feliz fin de semana.
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