Aquel lugar es precioso. Hay un mar tan celeste que, a veces, no se sabe dónde termina él y empieza el cielo. Es su manera de ser, de estar en los meses estivales. Las nubes no se ven, se ocultan en el celeste, y su templada serenidad lo llena todo con una dulzura que llega hasta la orilla.
Los jardines van bordeando el mar donde las bonitas viviendas se disimulan entre espigados y bellos palmerales y flores.Hay una terraza que le dicen chiringuito para no asustar, pero si sigues caminando por la playa o por los jardines, igual da, llegas a un bonito restaurante de madera montado a la antigua qué sirve un pescado fresco delicioso y un ajo blanco que suele refrescar el ratito de paseo.
La iglesia queda defendida por hermosos olivos centenarios y tuyas de desiguales tamaños y hojas siempre verdes que se sienten firmes y amorosos guardianes custodios de Nuestra Señora de la Merced.
En la iglesia el coro lo dirige un filipino, y lo hace tan bien que se te olvida el calor que hace, te ayuda a rezar y dar gracias por estar en un lugar dotado de tanta belleza.Todo allí brilla de manera natural y especial...Es un lugar muy hermoso, casi perfecto. Lo creó Dios y lo trabajó el hombre artista con ayuda divina.+Capuchino de Silos
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GRACIAS POR ESAS BELLÍSIMAS POSTALES,POR UN SEGUNDO ME VI RODEADA DE AQUELLA PAZ Y SI QUE NUESTRO DIOS HIZO MARAVILLAS!
ResponderEliminarUN CARIÑO EN CRISTO.
Buenas tardes Capuchina. Muy lindas fotos pero ¡Qué lugar tan apetitoso! Un abrazo.
ResponderEliminarQuerida amiga, preciosa entrada, me encanta. Gracias por tus gratisimas visitas. Te envio un afectuoso abrazo.
ResponderEliminarUhhh¡ Que gusto!!! Besos
ResponderEliminar¡Que hermoso! Bendito sea Dios por
ResponderEliminarsus maravillas.
Ya que me gustaría estar unos días
en ese lugar tan bello.
Un beso.
Recibe mi cariño y mi oración.
¡Muchas gracias!
Gracias por cogerme de la mano y pasear conmigo un ratito por el cielo.
ResponderEliminarQue falta me hacia.
Un abrazo.
Uy Capuchino....que alegria me da tu casa...ahora estoy con un vacio enorme pero mi Padre lo dejó lleno de Luz y Calor...me dejó su corazón lleno de Calor y de Luz...y mucho sentido del Humor.....no te olvides de mi eh? lo echo muchisimo de menos.....
ResponderEliminarMadre mía... quién pudiera perderse por allí...
ResponderEliminarEs preciosa la forma en que lo has descrito, me has adentrado en el lugar. Las fotos una maravilla. Gracias por compartir algo tan bonito con nosotros. Un fuerte abrazo desde el blog de la Tertulia Cofrade Cruz Arbórea. http://tertuliacofradecruzarborea.blogspot.com/
ResponderEliminar¡Que preciosidad¡
ResponderEliminarMe gusta la ciudad, pero hoy los ojos me piden verde, troncos, agua, flores.
Cuanta paz transmite la naturaleza. Y que maravilla encontrar una iglesia entre tantas plantas