miércoles, 2 de febrero de 2011

El arte de hablar y la virtud de callar


Sí, hablar es fácil, callar, requiere prudencia y dominio. Cristo como hombre, estuvo callado vivió en silencio e ignorado durante treinta años, para poder hablar como Dios por espacio de tres años solamente.


La Palabra de Cristo al promulgar su obra redentora, fue amable, atrayente, pero decisiva penetrante y convincente. Llamó al pan, pan, y al vino, vino sin rodeos y con sencillez. Pero cuando calló, no se defendió contra las infamias, calumnias acusaciones, injusticias, atropellos y crímenes. Porque es inútil y contraproducente hablar a personas de antemano predispuestas.


Nos dio los siguientes ejemplos:


Hablar oportunamente, es ACIERTO
Hablar frente al enemigo, es CIVISMO
Hablar ante una injusticia, es VALENTÍA
Hablar por rectificar, es un DEBER
Hablar para defender, es COMPASIÓN
Hablar ante un dolor, es CONSOLAR
Hablar para ayudar a otros, es CARIDAD
Hablar con sinceridad, es RECTITUD
Hablar de sí mismo, es VANIDAD
Hablar restituyendo fama, es HONRADEZ
Hablar aclarando chismes, es OBLIGACIÓN
Hablar disipando falsos, es de CONCIENCIA
Hablar debiendo callar, es NECEDAD
Hablar por hablar, es TONTERÍA
Hablar de DIOS, significa MUCHO AMOR.


Cuando Cristo hablaba encendía los corazones sinceros y nobles, pero su


CALLAR sorprendió a todos, desconcertó a sus mismos enemigos.


CALLANDO enseñó a llevar la Cruz, por lo mismo:


Callar cuando acusan, es HEROÍSMO
Callar cuando insultan, es AMOR
Callar las propias penas, es SACRIFICIO
Callar de sí mismo, es HUMILDAD
Callar miserias humanas, es CARIDAD
Callar a tiempo, es PRUDENCIA
Callar en el dolor, es PENITENCIA
Callar palabras inútiles, es VIRTUD
Callar cuando hieren, es SANTIDAD
Callar para defender, es NOBLEZA
Callar defectos ajenos, es BENEVOLENCIA
Callar debiendo hablar, es COBARDÍA


Aprende primeramente a CALLAR para poder HABLAR con acierto y tino, porque si HABLAR es plata, CALLAR es oro. Así como tú callas y defiendes cubriendo los defectos ajenos con la misma medida, serás defendido por DIOS.


Callar las cualidades propias es humildad.
Callar las buenas obras del prójimo es envidia.
Callar para no herir la susceptibilidad es delicadeza.
Callar los defectos propios es prudencia.
Callar los defectos ajenos es caridad.
Callar las palabras inútiles es sabiduría.
Callar para escuchar es educación.
Callar a tiempo es discernimiento.
Callar junto al que sufre es solidaridad.
Callar cuando se ha de hablar es cobardía.
Callar ante el fuerte es sometimiento.
Callar ante el débil es magnanimidad.
Callar ante una injusticia es complicidad.
Callar cuando te humillan es andar en la verdad
Callar en los momentos de dolor es virtud
Callar ante la injuria es fortaleza.
Callar para mejor amar es santidad.

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http://corazoneucaristicodejesus.blogspot.com/


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9 comentarios:

  1. En ello estoy y que dificil es cuando lo quieres llevar a cabo
    por ti mismo, pienso que es imposible sin la virtud. un abrazo, me ha gustado mucho

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  2. Que fácil es hablar y que dificil me resulta callar. La verdad es que me falta templanza, yo diría que no la conozco, por que ante según que es cosas me es imposible callarme. Un beso Capu, y mañana receta ¡¡¡¡¡

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  3. Hermosa reflexión no tengo palabras gracias unidas en oraciín y un abrazo

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  4. Yo prefiero callar. El silencio muchas veces es más elocuente que las palabras y siempre puedes medirlo. Las palabras pueden escaparse y haber sobrepasado los límites permitidos.
    Un beso y feliz día

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  5. Maravilloso.

    Me lo aplicaré... me lo apropiaré también... y lo emplearé también para algún retiro. ¡Qué finura de matices!

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  6. Cómo me ha gustado.
    En esta sociedad se entiende muy bien a los que hablan pero casi nunca se comprende a los que callan. Aún así muchas veces hay que callar.

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  7. ¡Gracias Capuchino! Una hermosura..., nada que agregar ante esta maravilla... solo que no siempre me doy cuenta que uno es esclavo de sus palabras y dueño de sus silencios...
    Un fuerte abrazo

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  8. Hola Capuchina me gustó mucho el post.
    Te comparto este proverbio indio: "Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio."
    Besitos

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  9. Aprender cuando hablar, cuando callar ... y saber llevarlo a la práctica
    No había pensado en como Jesus encendía o desconcertaba con sus palabras o con sus silencios.

    Gracias por acercarme a un aspecto del Señor¡¡

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