martes, 8 de febrero de 2011

Doblemos la rodilla


¿Has visto un pajarito durmiendo en una rama o en un hilo, sin caerse? ¿Cómo es que él consigue eso? Si nosotros intentáramos dormir así, nos caeríamos y nos romperíamos el cuello.



El secreto está en los tendones de las patas del pajarito. Están hechos de tal forma que, cuando la rodilla está doblada, se aferra firmemente a cualquier cosa. Las patas no se soltarán de la rama hasta que él desdoble la rodilla para volar.


La rodilla doblada es lo que da al pajarito la fuerza para aferrarse a cualquier cosa. ¿No es esto una maravilla?


¡Qué diseño increíble hizo Nuestro Señor para crear al pajarito! Pero, ¿sabes?, no es tan diferente en nosotros…


Cuando nuestra “rama” en la vida se quiere romper, cuando todo está amenazando con caerse, la mayor seguridad, la mayor estabilidad nos viene de una rodilla doblada… doblada en oración.


Si algunas veces te ves en una maraña de problemas que te hacen perder la fe, desanimado de caminar, ya no camines sólo. ¡Jesús quiere fortalecerte y caminar contigo durante toda tu vida! ¡Es Él quien renueva tus fuerzas y tu fe, y si Él cuida de un pajarito, imagina lo que no hará por ti que eres su hijo amado. ¡Te basta con sólo CREER!. Anónimo

&.

http://corazoneucaristicodejesus.blogspot.com/

'

19 comentarios:

  1. Que bien lo has expresado Capuchino, realmente creo cada vez más que la naturaleza nos habla siempre, son como parábolas mudas que nos llevan a la contemplación del Creador. un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias por traernos esta simpática e instructiva historia.

    Por cierto, genial el post anterior, estoy de acuerdo con él al 100%.

    ¡Un abrazo enorme!

    ResponderEliminar
  3. El que no se arrodilla ante Dios, lo hace ante cualquier otra cosa. Una pena que algunos se equivoquen. Un beso Capu¡¡¡¡¡

    ResponderEliminar
  4. Es precioso,cuantas veces doblamos las rodillas ante montones de cosas suplerfluas,y la verdadara forma de sentir paz de sentirte libre,es estar junto al SEÑOR,estar seguros que nos ama,sin pedirnos nada,solo que tengamos fe,que EL siempre esta a nuestro lado.

    ResponderEliminar
  5. Que gracia tiene la Naturaleza, y saber que somos mucho mas que un pajarillo....se aprende mucho de tantos detalles del Creador y sus criaturas....La oración es el aire que respiramos para no perder nunca la Paz. un beso Capuchino.

    ResponderEliminar
  6. Genial.
    No tenía ni idea de lo de los pajaritos, y me encanta que me expliquen esos secretos de la mdre naturaleza
    En cuanto a la comparación, totalmente de acuerdo.
    Lo recordaré cuando vengan mal dadas y a mis rodillas, al contrario que las del pajarito, les de por ponerse altivas.
    Doblar, adorar, creer
    Gracias por la entrada. Me la quedo para pensar mañana
    Un abrazo¡¡

    ResponderEliminar
  7. Tienes toda la razón, hay que doblar las rodillas ante Dios.
    Gracias!!

    ResponderEliminar
  8. Dios te bendiga Capuchina, precioso post.
    Besazos

    ResponderEliminar
  9. Muy interesante enseñanza. He tomado nota. !Saludos!

    ResponderEliminar
  10. Hermoso es verdad solo Dios sostiene mi vida que puedo decir si lo has dicho todo gracias muy unidas en oración y un abrazo en Jesús y María

    ResponderEliminar
  11. Sorprendente, Capuchina, no tenía ni idea sobre tal mecanismo del plumífero, ahora comprendo. De rodillas ante Dios somos grandes, porque Él resiste a los soberbios y nosotros sabemos ganarnos a nuestro Dios amoroso que no dejará que lo gane ninguno en abajammiento.Un abrazo.

    ResponderEliminar
  12. Por cierto, acostumbrémonos a doblar o al menos flexionar las rodillas cuando carguemos o levantemos cosas, pesos, cargas, la espalda lo agradecerá.Un saludo.

    ResponderEliminar
  13. ¡Ay si creyeramos más en el poder de la oración! ¡Cuanto tiempo deberiamos de permanecer arrodillados!
    Un abrazp.

    ResponderEliminar
  14. En esos momentos rezaría el salmo 23
    El Señor es mi pastor nada
    me falta...
    Aunque pase por un valle
    tenebroso,
    ningún mal temeré,
    porque Tú estás conmigo.

    ResponderEliminar
  15. Yo tenía un canario y me sorprendía que durmiera solo sobre una pata plegando la otra.

    ResponderEliminar
  16. Ejem, buenas tardes del jueves, ¿están los fogones encendidos?...

    ResponderEliminar
  17. Gracias sabe la tare diaria es irnos dejando en las mano de Dios en ese santo abandono y esa tarea es un proceso, de ir dando pequeños pasitos muy unidas en oración y un abrazo

    ResponderEliminar