viernes, 10 de mayo de 2019

En otros tiempos




Así fue cómo comencé este precioso diario que me regalaron en unos Reyes:

"No quiero cobardía.
No quiero dejadez.
No quiero ser  cautiva del pecado.
Quiero la salvación. La salvación eterna.
Quiero purificar mi alma con la gracia.
Quiero la gracia para amar a Dios y al hombre que no ama.
Quiero un vínculo divino que no me aparte de Dios.
Quiero que el Espíritu Santo divinice mi alma.
Quiero penetrar más hondamente en los caminos de Dios.
Quiero una nueva regeneración para participar en su divina gracia.

-Concédeme transformarme interiormente y obtener frutos del Sacramento de la Comunión. Amén

Ya, casi a la mitad del diario escribía:

Debemos pensar que seremos espiritualmente examinados en el estrecho Juicio de Dios; que de nosotros, sabe más que nosotros mismos. Él conoce mi más íntimo pensamiento; le pido, que en cada examen, me ayude a iluminar el último rincón de mi corazón para que pueda limpiarlo bien y conservarlo para Él en óptimas condiciones. Amén"

-Fueron otros tiempos.

-Sí, no te aflijas. Pídele al Señor que te ayude. Te ayudará. Estoy segura.


+Capuchino de Silos






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