Suena Brahms que es una de mis debilidades, y lo escucho atentamente
abriendo una ventana en el alma que da al cielo; y es, entonces, cuando mi casa
se llena de luz; y rezo sin rezar, y pido amor y gracias como lo haría San
Ignacio; y mi cansancio y mi tristeza los
dejo aparcados para que no me dejen sin amparo ni defensa; y me dejo emocionar
por su dulce y deliciosa melodía que llena el paisaje del alma más enamorada.
Mentalmente regalo mi corazón y deseo sólo ternura para que el Señor pueda mover
los hilos que sujetan mi hogar y es, en ese momento, cuando todo se llena de
aroma y de trinar de pájaros que llegan
hasta mi ventana. Así estoy más cerca de lo grande, de lo hermoso, de lo
inmenso.
+Capuchino de Silos
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Hermosa combinación: Brahms y el rezo
ResponderEliminarYo estoy más cerca de lo inmenso cuando leo tus entradas, porque de verdad, son una joya, y no es ningún cumplido. Gracias por todo lo que aportas a quienes te leemos. Un fuerte abrazo y buen fin de semana amiga.
ResponderEliminarQuerida Capuchino de Silos, me has hecho muy feliz al llegar hasta mi rincón. No quiero dejar de corresponderte y al llegar aquí, me encuentro esta bella reflexión sobre Brahms que me emociona y me llega directa al alma, pasando por el corazón.
ResponderEliminarGracias por tanta sensibilidad y dulzura. Siempre te recuerdo.
Un abrazo enorme.
Capuchino..la musica abre las ventanas del alma!! que verdad....y tu poesia que deja entrever los deseos de Belleza que ansía el corazón que conoce los fogonazos de Eternidad gracias a la fe. Me encantan tus entradas ya lo sabes...que duren esoso momentos en lo mas profundo de tu alma..y en ella nos encontraremos siempre.un beso
ResponderEliminarLa ternura del Señor, presente en tantos signos que a diario nos ofrece y nos confortan en nuestras luchas y cruces. Hay que disfrutar de los buenos momentos y ofrecérselos también al Señor. Ocasión para respirar y dar gracias, como tú lo haces en este post.
ResponderEliminarUn abrazo.
Te comprendo querida amiga, y te felicito por tu dulce compartir.
ResponderEliminarPara mi la música me eleva a orar... me elevo a séptimo Cielo.
¡Gracias!Un abrazo.
La música nos hace sentir a lo grande. Me propongo escuchar a Brahms. Sacaré un disco de vinilo que guardo que se titula "Mi Brahms preferido"
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