sábado, 11 de agosto de 2012

De las obras que proceden de la caridad



No se debe hacer lo que es malo por ninguna cosa del mundo; ni por amor de alguno; más por el provecho del necesitado, alguna vez se puede diferir la buena obra o trocarla por otra mejor. De esta suerte no se pierde, antes se muda en otra mejor. La obra exterior sin caridad no aprovecha; mas todo cuanto se hace con caridad, por poco que sea, se hace fructuoso, pues más mira Dios al corazón que a la obra misma.
Mucho hace el que mucho ama, y mucho hace el que en todo hace bien, y bien hace el que atiende más al bien común que a su voluntad propia.
Muchas veces parece caridad lo que es amor propio; porque la inclinación de la naturaleza, la propia voluntad, la esperanza de la recompensa, el gusto de la comodidad, pocas veces nos abandonan.
El que tiene verdadera y perfecta caridad, no se busca a sí mismo en cosa alguna; mas sólo desea que sea Dios glorificado en todas las cosas. De nadie tiene envidia, porque ama algún placer particular, ni se quiere gozar en sí; más desea sobre todas las cosas gozar de Dios. A nadie atribuye ningún bien; mas refiérelo todo a Dios, del cual, como de primera fuente, emanan todas las cosas, y en quien finalmente todos los santos descansan con perfecto gozo. ¡Oh quien tuviese una centella de verdadera caridad! Por cierto que sentiría estar todas las cosas mundanas llenas de vanidad.

+T. de Kempis

11 comentarios:

  1. Gracias Capuchino, que buena meditación para comenzar una semana.
    Un abrazo.

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  2. Gracias Capuchino por tu entrada es muy intensa, voy a meditarla.
    Un beso

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  3. Dios nos conceda esa verdadera caridad.
    Como Cristo, siempre como Cristo.
    Un saludo en El.

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  4. Que bueno es lo que has escrito....mantenerse con mimo en el interior para no disgustar al Espiritu y no faltar a la Caridad.....me lo llevo para pensarlo dentro de mi Capu....Dios te bendiga.

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  5. Hola Capuchino: digo como Caminar,"Dios nos conceda esa verdadera caridad", gracias por tu compartir.
    Dios te bendiga, feliz día.
    Un abrazo.

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  6. ME uno a la petición ¡ Quien tuviera una centella de la verdadera caridad!
    Gracias Capu por la entrada

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  7. Mucho hace el que mucho ama, y mucho hace el que en todo hace bien, y bien hace el que atiende más al bien común que a su voluntad propia.

    No tiene desperdicio.¡Gracias Capuchino!
    Un fuerte abrazo.
    Bendiciones!!!

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  8. Gran entrada amiga, es una gran reflexión. Acabo de llegar de vacaciones y paso a saludarte, espero estés bien. Un beso enorme y que Dios te bendiga.

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  9. Sencillamente hermoso!!!! Mil gracias.

    Bendiciones.

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