sábado, 30 de junio de 2012

...de la gracia divina

¡Oh Señor, cuán necesaria me es tu gracia para comenzar el bien, para aprovechar en él y perfeccionarlo! Porque sin ella ninguna cosa puede puedo hacer; mas en ti todo lo puedo confortado con la gracia. ¡Oh gracia verdaderamente celestial, sin la cual son ningunos los merecimientos propios, ni se han de estimar en algo los dones naturales! Ni las artes, ni las riquezas, ni la hermosura, ni la fortaleza, ni el ingenio o la elocuencia valen delante de ti, Señor, sin la gracia. Porque los dones naturales son comunes a los buenos y a los malos, más la gracia y la caridad es el don propio de los escogidos, con la cual señalados, son dignos de la vida eterna. Tan encumbrada es esta gracia, que ni el don de la profecía, ni la operación de milagros, ni la más alta contemplación es estimado en algo sin ella. Aun más digo, que ni la fe, ni la esperanza, ni las otras virtudes son aceptas a ti, sin caridad y gracia.

+Tomás de Kempis


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5 comentarios:

  1. Que el Señor nos revista de su gracia, y nos conceda vivir y ser misioneros del amor, que sepamos día a día, vivir este gran misterio que es el amor porque el AMOR, es DIOS, gracias por su bello compartir, un gran abrzo.

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  2. Nada vale más que tu gracia Señor.
    Re vístenos de tus gracias actuales,
    y que seamos dóciles a ella.Esa es
    la santidad.
    ¡Gracias Capuchino!
    Un beso fuerte.Dios os bendiga a toda tu familia.!!!

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  3. Gracias por compartir esta entrada, desde Jaen te mando un saludo y deseo una feliz semana

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  4. Un consejo que me dió una amiga hace años y me ha ido genial fue el de iniciar el día consagrandolo a la Virgen

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  5. Capuchino....quiero vivir de la Gracia...Hoy necesito que reces por mi....la Fé de la hemorroisa es la que pido con urgencia para entrar en la Voluntad de Dios....un abrazo

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