jueves, 6 de marzo de 2014

Cambio



Hoy, pasado el miércoles de Ceniza, cambio de pensamiento.
Pensé no volver a poner ninguna entrada en el blog hasta la Pascua de Resurrección, Pero, no. Hoy, cambio mi rumbo y estoy aquí de nuevo.
Cuando comencé con Capuchino de Silos, providencialmente, digo yo, “tropecé” con blogs de varios sacerdotes. Prometo que todo fue una pura y  purísima casualidad. Yo no busqué a ninguno. ¡Mi palabrita! ¡Todos eran diferentes! y... ¡todos eran sacerdotes!
Uno de los primeros blogs que conocí fue el de D. Enrique Monasterio “Pensar por libre”.
Otro, “Corazón eucarístico de Jesús de D. Javier al que le he tomado mucho cariño.
Otro, “Ex Orbe”. Gracias a este blog me quedé sin muchos seguidores. ¡Vamos que se fueron a no sé dónde y no han vuelto!
Otro, “Con tinta de esperanza”. Así podría ir citando alguno que otro más.
Y hoy, precisamente, leo una nueva entrada de D. Enrique titulada: “Miércoles de ceniza y estrellas”  para que la lean. Pinchen en ella.
Como hoy es el primer jueves de Cuaresma, mis recuerdos al Cielos irán para todos los sacerdotes, especialmente para mi director espiritual, confesor, o como se diga; para que el Señor no deje de cuidarlo y no le falte su gracia.


¡Ah! Se me olvidaba. Una cosita: Desde entonces, sigo entrando en todos y cada uno de los blogs de esos sacerdotes. No hago distinciones. Para mí son todos ministros de Cristo.

 



+Capuchino de Silos






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martes, 4 de marzo de 2014

"¡Si muriéramos a nosotros mismos!"



 “¿Qué hicieron los santos para ser tan perfectos y contemplativos? Procuraron morir a los deseos terrenales, y así pudieron unirse a Dios con todas las fuerzas de su corazón y quedar libres para preocuparse de sí mismos. Si estuviéramos muertos completamente a nosotros mismos y sin ningún impedimento interior, podríamos entonces entender en las cosas de Dios y gustar un poco la contemplación celestial.”
Dios habla cuando en el hombre todo su ser humano calla. La voluntad divina se revela al hombre, y se hace divina la voluntad del hombre cuando su voluntad terrena se extingue.
“Y yo miraré –así el Señor por boca de Isaías, profeta- hacia aquel que es pobre y de espíritu contrito.”
El pobre verdadero y puro no es el que nada posee, sino el que nada quiere, fuera de Dios.
¡Bienaventurados los pobres!
+ E. Zolli

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viernes, 21 de febrero de 2014

El día con sus noches




¿Para qué esperarlo si por sí sólo llega?
Llega sin apresurarse, pausadamente, con toda la calma y hermosa pureza.
Misteriosamente llega y, como llega, camina lentamente hacia el bosque más silencioso oscurecido por la noche, donde los pájaros duermen esperando que despunten los primeros albores. 
Me dejo conducir calladamente por él para poder gozar, cuando llegue la mañana, de esa brisa divina que llama, que espera, llenando mi ánimo tan dolorido últimamente.
¿Podrán las sombras del día, con las hermosas luces del alma?

+Capuchino de Silos



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lunes, 17 de febrero de 2014

Encuentro



En lo más hondo y oculto, se descubre ese paisaje donde el Alba pone color y música  al que camina sobre su naturaleza.

Es donde se abre un cielo que aísla del resto del mundo y se reconoce el aliento de Dios que invita a contemplar las bondades que en nuestro mundo escasean. Ese aliento que se acaricia al instante, para hacerlo nuestro o quedarnos con él para toda la vida.

Un paisaje por el que te dejas llevar para llegar a ese otro más seguro, más bello, más luminoso y celestial.

Allí se puede contemplar el más claro y limpio paraje en la más pura intimidad llena de velados secretos que laten dejándose sentir. Se necesita de ese aliento, de ese latir, de ese rumor que va dejando hermosas huellas en lo más escondido y oculto del corazón para que sean vividas sus claridades.

Es el lugar donde la palabra soledad no encuentra hueco y el dolor se deja aparcado para no verlo, para no sentirlo si llamase; él saborea la compañía.

Es el momento del encuentro amoroso que no suelta su mano.


+Capuchino de Silos




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jueves, 13 de febrero de 2014

Las golondrinas vuelven




Vivo despreocupada. Tengo la certeza que todo lo mío está a buen recaudo, como están los nidos de las golondrinas que anidan cada año y que, hoy mismo, veíamos llegar en las primeras horas de la mañana.
Las hemos visto de vuelta. Este año llegan muy pronto, con frio y con lluvia. No esperan ni siquiera, los primeros brotes de los árboles, y llegan con la certeza de que cada rinconcito suyo, continúa en el lugar de ayer, de antes; plácido, seguro y lleno de recuerdos ya pasados. ¡Nadie les ha tocado sus moradas! Todo sigue igual, en el mismo sitio. Tienen su riqueza bien asegurada, y vuelven una y otra vez, año tras años, seguras y confiadas. Se conocen el camino y vuelan sin perder el norte, sin malgastar su tiempo, a sabiendas que algo nuevo y bello siempre les espera.
Su Espíritu protector lo cuida todo como cada año.
En ese lugar, sus crías no podrán ser vistas por las nubes, ni las herirá el viento. Podrán dormir tranquilas y perfumadas por el romero y los jazmines de verano.
Allí podremos contemplar, cómo, en un principio, otras puestas nuevas alzarán torpemente el vuelo para luego volar tan lejos que el viento enturbiará sus sombras hasta perderlas en el horizonte.
Lo mío, como cada día, cada minuto, cada segundo de mi vida, seguirá a buen recaudo.

+Capuchino de Silos



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