viernes, 18 de mayo de 2012

Como una roca



Mientras meditaba, pensaba que los apóstoles tenían que estar alegres, muy alegres; también yo, de haber estado allí. ¡Lo habían visto y estaba con ellos!

Era pasión lo que sentían. Y la pasión es entusiasmo, es delirio, es regocijo...es una manera maravillosa de gozar con todo, pues todo está  iluminado y  resplandeciente. ¡Y no era para menos! El Señor estaba allí, estaba con ellos.
Y le dije que quería que hiciera brotar mi fe. Que la volviera firme y segura como una roca para apoyarme en ella en los momentos de oscuridad, y que quería almacenar su doctrina para luchar, para seguirlo y decirle con toda la humildad de la que soy capaz:quiero, Señor, lo que Tú quieras, lo quiero porque Tú lo quieres, lo quiero como Tú lo quieres, lo quiero hasta que Tú lo quieras"


Capuchino de Silos


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jueves, 17 de mayo de 2012

Ahora nos toca a nosotros.


Tras los cristales la mañana va pasando blanca y mi alma se siente llena de gozo al ver que nunca estoy sola. Que Dios está siempre a mi lado; que para Él soy, sigo siendo y seré siempre su hija. Es mi máximo placer cuando no deseo otra cosa que seguir hundida en ese derroche espiritual y ese reparador  y adorable sueño.
Él robustece y alienta mi esperanza preparando mi corazón y lo imagino esperándome como siempre donde está, donde sigue, para quedarse eternamente entre nosotros.

Mientras, el aire blanquecino se va tamizando tras los cristales del salón donde me encuentro sin despegar los ojos de la aparente nube que me envuelve. Todo me parece prodigioso y lleno de misterio, y mi diario caminar se va llenando de la misma fragancia que aspiraban aquellos primeros seguidores pero sin causarme miedo; sí, un infinito gozo y serenidad. Mientras, sigo mirando a ese cielo y me conmuevo con sólo recordar aquella sorprendente y maravillosa escena de la Ascensión donde Cristo se separa de nosotros para ir al cielo finalizando su misión terrenal.

En ese momento era nuestra tarea la que daba comienzo.


+Capuchino de Silos



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miércoles, 16 de mayo de 2012

Los días y las noches.

“Tomad Señor y recibid...”y todo lo que sigue es mi primera oración de cada mañana al despertar. Es lo primero que hago. A veces soy consciente; otras, entre sueño lo rezo; otras, el sueño me vence pero interiormente sé que mi espíritu lo hace, pero siempre, siempre, lo vuelco hacia Él, lo dirijo hacia Él, y lo pongo todo ante Él: “toda mi libertad, mi entendimiento y mi voluntad... “Todo, todo, lo pongo a sus pies mientras rezo otras cosas.
Luego, ante el sagrario, sigo rezando, le hablo en silencio y recibo a manos llenas su amor y ternura esperando que se celebre el sacrificio de la Santa Misa, momento culmen del día con la Sagrada Comunión. Es el mayor obsequio que me dejó, el que nos ha dejado.

Para ordenar mi vida, el Cielo me regala los días y las noches.

Y en la noche sueño que la iglesia se llenaba de gente. Tanta, que ya más no podían entrar, y devotos y quietos en la calle acompañaban a los restantes con mucha piedad. En esta litúrgica noche no había manto negro sobre nosotros; había muchísima luz porque la iglesia estaba más que iluminada. Quizás porque llegaba el nacimiento de una nueva aurora, de un nuevo amanecer, de un nuevo día, o de mi gran y ardiente espera.

Pasada la noche y llegado el día, mi deseo es el mismo: amarle, servirle, y que nada ensombrezca el ofrecimiento en un profundo ¡te serviré, Señor! ¡Todo es tuyo!


Capuchino de Silos



lunes, 14 de mayo de 2012

Olor a gloria


Allí, en lo más bajo y en lo más profundo lo busco recordando a San Juan de la Cruz:
 “¿Qué más quieres, ¡oh alma!, y qué más buscas fuera de ti, pues dentro de ti tienes tus riquezas, tus deleites, tu satisfacción, tu Amado, a quien desea y busca tu alma? Gózate y alégrate en tu interior recogimiento con él, pues le tienes tan cerca“.
Siento esa necesidad de recoger mi espíritu para tratarlo, para estar con Él, para hablarle; y al recibir de regalo el olor de la hierba fresca recién cortada que trae los primeros sabores del verano, me digo que no para de amarme, que me enseña su amor con solo percibir o poner atención en cualquiera de mis sentidos; es mi alma la que se convierte en esos instantes en un pequeño paraíso flotante lo más cercano al cielo; y la luz blanca con el brillo especial del Sur se abre en la mañana derramando la gracia del Espíritu.


Capuchino de Silos



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viernes, 11 de mayo de 2012

Buscando a Dios


No hay nada mejor que encontrar un santo que nos hable de Dios y enseñarnos cómo hacernos inseparable de Él.
He encontrado estas frases para meditarlas. Me parecen oro molido.

“No le reces a Dios mirando al cielo, ¡mira hacia adentro!
No busques a Dios lejos de ti, sino en ti mismo…

No le pidas a Dios lo que te falta: ¡búscalo tú mismo!, y Dios lo buscará contigo, porque ya te lo dio como promesa y como meta para que tú lo alcances…

No reproches a Dios por tu desgracia; ¡súfrela con Él! y Él sufrirá contigo; y si hay dos para un dolor, se sufre menos…

No le exijas a Dios que te gobierne a golpe de milagros desde afuera; ¡gobiérnate tú mismo! con responsable libertad, amando, y Dios te estará guiando ¡desde adentro y sin que sepas cómo!..

No le pidas a Dios que te responda cuando le hablas; ¡respóndele tú!, porque Él te habló primero; y si quieres seguir oyendo lo que falta escucha lo que ya te dijo…

No le pidas a Dios que te libere, desconociendo la libertad que ya te dio. ¡Anímate a vivir tu libertad! y sabrás que sólo fue posible porque tu Dios te quiere libre…

No le pidas a Dios que te ame, mientras tengas miedo de amar y de saberte amado. ¡Ámalo tú! y sabrás que si hay calor es porque hubo fuego, y que si tú puedes amar es porque Él te amó primero”  
+San Agustín


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miércoles, 9 de mayo de 2012

Él es eterno


...y se eternizará y la Iglesia jamás perecerá.

Y yo lo tendré junto a mí pase lo que pase hasta en los momentos de más oscuridad y ceguera.
Y recibiré su calor, su ayuda, su apoyo, y así mi barca no conseguirá hacer aguas, ni logrará zozobrar porque lo tendré conmigo, estará a mi lado y ni el viento ni nada en el mundo podrá con ella.
Mi amor no se enfriará por mucho que las olas aumenten. Él, a cambio, sólo me pedirá una cosa: que tenga confianza y sea constante y firme hasta el final del trayecto.
La duda y la incertidumbre aparecerán si disminuyese mi fe, pero Él hará que ella no se debilite jamás. Al contrario: ¡que la haga aumentar cada día! Sé que nunca se apartará de mi lado.


Capuchino de Silos
 
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lunes, 7 de mayo de 2012

La esperanza existe




Queda ya muy atrás el invierno cuajado de sombras tristes con olor a chimenea y fuego de infierno eterno. Me voy despidiendo lentamente de él. Ya forma parte de mi recuerdo. Ahora huele a esperanza, a primavera y a música porque llueve.

Entre las líneas del libro que leo se habla de esperanza y directamente la ruego. Me pierdo en esa rogativa, porque Él me ha prometido que lo que pida me concederá. “Si pidiereis algo en mi nombre yo lo haré”.
Porque la esperanza existe. Por ella aspiramos a la mayor parte de los deseos y uno de ellos es ese maravilloso deleite de Dios, esa promesa eterna que es el cielo. Yo no estoy allí pero lo disfruto con el pensamiento al respirar dentro de él una paz tan plácida y luminosa que se cuela por las compuertas de mi alma y comienzo a confiar en la gracia que proviene de lo más alto cuando pongo allí mi mirada y le rezo a mi Esperanza.


+Capuchino de Silos


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domingo, 6 de mayo de 2012

La casita que creció en el parque.



La casita que creció en el parque creció entre árboles, entre frutos de guindas de campo y troncos de pinos verdes.
La casita que creció en el parque tiene un corazón familiar y hogareño.
Un corazón que mira el cielo entre aires en el añil de la tarde.
Un corazón de paisajes profundos y apacibles.
Un corazón que dormita escuchando las campanas de la noche.
Un corazón que palpita y te invita a que pases.

+Capuchino de Silos




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jueves, 3 de mayo de 2012

Los aromas de mayo


Y llega mayo y con él sus campos colmados de flores silvestres, su blancura salvaje y humilde y las gracias a Dios por todos los bienes de la tierra; porque toda nuestra tierra está colmada de su Sabiduría y sus olores. El aire es cada vez más calmado, templado a la hora del Ángelus, azul y dorado al atardecer. La realidad se matiza de Dios y se llena de ilusión para hablar de lo feliz que me siento cuando tanto siento.

Y  llueve, porque en mayo también llueve y la luz se vuelve más plata, más nocturna porque llueve calladamente.

Y lo inseparable se me vuelve oración y gratitud porque me reconozco pobre y necesitada de Él. Y le pido que nunca, nunca, se me apague la fe para elevar mi alma en acción de gracias.

Dios me devuelve esos aromas de mayo.


+Capuchino de Silos 



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miércoles, 2 de mayo de 2012

Nocturno





Tarde el cielo baja y me sonríe.
Glorioso gozo, divino ángel que me envuelve.

Paraíso perdido en suspensión por un instante.
Que acaba,
que se pierde en lo más alto de la tarde.

¡Vuelve!


+Capuchino de Silos



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