miércoles, 16 de mayo de 2012

Los días y las noches.

“Tomad Señor y recibid...”y todo lo que sigue es mi primera oración de cada mañana al despertar. Es lo primero que hago. A veces soy consciente; otras, entre sueño lo rezo; otras, el sueño me vence pero interiormente sé que mi espíritu lo hace, pero siempre, siempre, lo vuelco hacia Él, lo dirijo hacia Él, y lo pongo todo ante Él: “toda mi libertad, mi entendimiento y mi voluntad... “Todo, todo, lo pongo a sus pies mientras rezo otras cosas.
Luego, ante el sagrario, sigo rezando, le hablo en silencio y recibo a manos llenas su amor y ternura esperando que se celebre el sacrificio de la Santa Misa, momento culmen del día con la Sagrada Comunión. Es el mayor obsequio que me dejó, el que nos ha dejado.

Para ordenar mi vida, el Cielo me regala los días y las noches.

Y en la noche sueño que la iglesia se llenaba de gente. Tanta, que ya más no podían entrar, y devotos y quietos en la calle acompañaban a los restantes con mucha piedad. En esta litúrgica noche no había manto negro sobre nosotros; había muchísima luz porque la iglesia estaba más que iluminada. Quizás porque llegaba el nacimiento de una nueva aurora, de un nuevo amanecer, de un nuevo día, o de mi gran y ardiente espera.

Pasada la noche y llegado el día, mi deseo es el mismo: amarle, servirle, y que nada ensombrezca el ofrecimiento en un profundo ¡te serviré, Señor! ¡Todo es tuyo!


Capuchino de Silos



lunes, 14 de mayo de 2012

Olor a gloria


Allí, en lo más bajo y en lo más profundo lo busco recordando a San Juan de la Cruz:
 “¿Qué más quieres, ¡oh alma!, y qué más buscas fuera de ti, pues dentro de ti tienes tus riquezas, tus deleites, tu satisfacción, tu Amado, a quien desea y busca tu alma? Gózate y alégrate en tu interior recogimiento con él, pues le tienes tan cerca“.
Siento esa necesidad de recoger mi espíritu para tratarlo, para estar con Él, para hablarle; y al recibir de regalo el olor de la hierba fresca recién cortada que trae los primeros sabores del verano, me digo que no para de amarme, que me enseña su amor con solo percibir o poner atención en cualquiera de mis sentidos; es mi alma la que se convierte en esos instantes en un pequeño paraíso flotante lo más cercano al cielo; y la luz blanca con el brillo especial del Sur se abre en la mañana derramando la gracia del Espíritu.


Capuchino de Silos



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viernes, 11 de mayo de 2012

Buscando a Dios


No hay nada mejor que encontrar un santo que nos hable de Dios y enseñarnos cómo hacernos inseparable de Él.
He encontrado estas frases para meditarlas. Me parecen oro molido.

“No le reces a Dios mirando al cielo, ¡mira hacia adentro!
No busques a Dios lejos de ti, sino en ti mismo…

No le pidas a Dios lo que te falta: ¡búscalo tú mismo!, y Dios lo buscará contigo, porque ya te lo dio como promesa y como meta para que tú lo alcances…

No reproches a Dios por tu desgracia; ¡súfrela con Él! y Él sufrirá contigo; y si hay dos para un dolor, se sufre menos…

No le exijas a Dios que te gobierne a golpe de milagros desde afuera; ¡gobiérnate tú mismo! con responsable libertad, amando, y Dios te estará guiando ¡desde adentro y sin que sepas cómo!..

No le pidas a Dios que te responda cuando le hablas; ¡respóndele tú!, porque Él te habló primero; y si quieres seguir oyendo lo que falta escucha lo que ya te dijo…

No le pidas a Dios que te libere, desconociendo la libertad que ya te dio. ¡Anímate a vivir tu libertad! y sabrás que sólo fue posible porque tu Dios te quiere libre…

No le pidas a Dios que te ame, mientras tengas miedo de amar y de saberte amado. ¡Ámalo tú! y sabrás que si hay calor es porque hubo fuego, y que si tú puedes amar es porque Él te amó primero”  
+San Agustín


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miércoles, 9 de mayo de 2012

Él es eterno


...y se eternizará y la Iglesia jamás perecerá.

Y yo lo tendré junto a mí pase lo que pase hasta en los momentos de más oscuridad y ceguera.
Y recibiré su calor, su ayuda, su apoyo, y así mi barca no conseguirá hacer aguas, ni logrará zozobrar porque lo tendré conmigo, estará a mi lado y ni el viento ni nada en el mundo podrá con ella.
Mi amor no se enfriará por mucho que las olas aumenten. Él, a cambio, sólo me pedirá una cosa: que tenga confianza y sea constante y firme hasta el final del trayecto.
La duda y la incertidumbre aparecerán si disminuyese mi fe, pero Él hará que ella no se debilite jamás. Al contrario: ¡que la haga aumentar cada día! Sé que nunca se apartará de mi lado.


Capuchino de Silos
 
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lunes, 7 de mayo de 2012

La esperanza existe




Queda ya muy atrás el invierno cuajado de sombras tristes con olor a chimenea y fuego de infierno eterno. Me voy despidiendo lentamente de él. Ya forma parte de mi recuerdo. Ahora huele a esperanza, a primavera y a música porque llueve.

Entre las líneas del libro que leo se habla de esperanza y directamente la ruego. Me pierdo en esa rogativa, porque Él me ha prometido que lo que pida me concederá. “Si pidiereis algo en mi nombre yo lo haré”.
Porque la esperanza existe. Por ella aspiramos a la mayor parte de los deseos y uno de ellos es ese maravilloso deleite de Dios, esa promesa eterna que es el cielo. Yo no estoy allí pero lo disfruto con el pensamiento al respirar dentro de él una paz tan plácida y luminosa que se cuela por las compuertas de mi alma y comienzo a confiar en la gracia que proviene de lo más alto cuando pongo allí mi mirada y le rezo a mi Esperanza.


+Capuchino de Silos


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domingo, 6 de mayo de 2012

La casita que creció en el parque.



La casita que creció en el parque creció entre árboles, entre frutos de guindas de campo y troncos de pinos verdes.
La casita que creció en el parque tiene un corazón familiar y hogareño.
Un corazón que mira el cielo entre aires en el añil de la tarde.
Un corazón de paisajes profundos y apacibles.
Un corazón que dormita escuchando las campanas de la noche.
Un corazón que palpita y te invita a que pases.

+Capuchino de Silos




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jueves, 3 de mayo de 2012

Los aromas de mayo


Y llega mayo y con él sus campos colmados de flores silvestres, su blancura salvaje y humilde y las gracias a Dios por todos los bienes de la tierra; porque toda nuestra tierra está colmada de su Sabiduría y sus olores. El aire es cada vez más calmado, templado a la hora del Ángelus, azul y dorado al atardecer. La realidad se matiza de Dios y se llena de ilusión para hablar de lo feliz que me siento cuando tanto siento.

Y  llueve, porque en mayo también llueve y la luz se vuelve más plata, más nocturna porque llueve calladamente.

Y lo inseparable se me vuelve oración y gratitud porque me reconozco pobre y necesitada de Él. Y le pido que nunca, nunca, se me apague la fe para elevar mi alma en acción de gracias.

Dios me devuelve esos aromas de mayo.


+Capuchino de Silos 



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miércoles, 2 de mayo de 2012

Nocturno





Tarde el cielo baja y me sonríe.
Glorioso gozo, divino ángel que me envuelve.

Paraíso perdido en suspensión por un instante.
Que acaba,
que se pierde en lo más alto de la tarde.

¡Vuelve!


+Capuchino de Silos



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lunes, 30 de abril de 2012

Todo para la eternidad.


Y en ese todo para la eternidad y en ese llegar a la magia espiritual, no me cabe otra cosa que evitar cualquier cansancio en la lucha por mejorar cada día. Quererlo es la única condición para recorrer ese camino que lleva hacia esa Vida en su plenitud dejando atrás todos los sueños que no me ayuden a conseguirlo. ¿De qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si luego pierde su alma? No es una fantasía ni un ideal imposible. Quiero ser mejor es la respuesta a un “quiero que seas mejor” que siento como el más amoroso susurro, en mi oído, y dentro, muy dentro.
Él es el que inicia en mí ese deseo. De lo contrario nunca hubiese ocurrido. Y le pido que nunca llegue el cansancio y los deseos de desear amarlo y de mejorar y que sea la petición obligada y esencial como el pan que recibimos cada día. Ese afán del alma que es capaz de hacer prender la pequeña llamita que ilumina el alma. Esa llamita, la que mueve el mundo.
Desearla ardientemente, es una alegría que te transfigura.

“Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío”


+ Capuchino de Silos



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sábado, 28 de abril de 2012

Desde el horizonte


Sé que es mi único camino y mi única vía la que me puede llevar a esa magia espiritual para reconocer y apreciar su justo valor que es lo máximo.
Sé en qué consiste eso que tanto quiero y deseo y no siento desconfianza sino un delicioso vahído, una turbación, una especie de virus por verme rescatada y haber conseguido la máxima libertad que mi corazón anhela: tener la mirada fija en Él. No buscar otra cosa. Querer que fuese el motivo y fin de todas mis obras y acciones. Te puede empezar a inquietar pero percibes la chispa de la belleza en el fondo de tu alma. Y hay tanto de sinceridad en ti que por muy poco capaz que seas en conseguir la meta, serás suficientemente ayudada por ese ser misericordioso y puro que tanto amas en profundidad.
Es el comienzo de un maravilloso final dorado.
Todo para la eternidad.

Capuchino de Silos




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