"Mis partituras"

Tengo muy claro que regentar un blog no es tarea nada fácil. Cuando decidí abrirlo, la idea primordial fue reflejar en él, como en un diario, todas y cada una de las preocupaciones del día a día y que, por lo tanto, iba a ser mi fiel reflejo. Pero las dudas comenzaron pronto. Comenzaron a bailarme y a dar tumbos de un lado a otro en un muy corto espacio de tiempo. El blog no era, ni es, lo que en un principio pensé. No era un diario que sólo yo iba a leer. Vendrían a leerme y a visitarme. Por lo tanto, debía tener otra primacía: que el visitante se sintiese a gusto, como en su propia casa cuando entrase.
Lo que anteriormente nunca me pasó, me ocurrió el día que decidí poner un crucifijo en él. Al no conocer a nadie de las personas que te visitan, no tenía por qué saber si les iba a gustar o no mi propuesta. Yo, desde luego, tenía y tengo muy claro, que mi deseo era tenerlo, como tantas otras cosas, y tenerlo cerca de mí con sólo abrir mi página. Si. Mirar al Cristo que dio su vida por mí y por cada uno de nosotros aunque a muchos les pudiese molestar. Lo sentía por ellos. Os lo aseguro. Pero mi crucifijo lo quería ver cada vez que abriese mi página, así como también, la vela en recuerdo de mis padres y otras tantas cosas que tengo “colgada”. Con eso no podía ofender a nadie y además se trataba de un espacio que puedo o no compartir según el criterio del que venga a visitarme.
Si. Es tarea no fácil tener a todos contentos y con los silencios de redondas, negras y dobles puntillos sobre “mis partituras” me doy perfectamente cuenta lo que puede o no gustar a los que siguen visitando mi página dejando sólo eso: silencios.
+Capuchino de Silos
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Querida "C": A algunos nos gusta mucho que hayas dispuesto ese Crucifijo, sea quien fuere o hubiese sido el autor. Es cuestión de gustos. Yo prefiero el que pintó tu conciudadano, que era mucho mejor "vecino", pero no por ello dejo de rezar al de Marc Chagall, cada vez que entro en tu Blog. Entre otros, lo hago también por tus buenos padres, a los que permanentemente recuerda esa vela encendida. Sigue así en todo. A mí, me gusta mucho tu Blog, aunque todavía no he terminado de explorarlo. Un beso. Luis.-
ResponderEliminarTodavía no he secado mi última lágrima y me vuelvo a encontrar contigo.
ResponderEliminarMe emocionas, de verdad, y te doy las gracias que recuerdes a mis padres en tus oraciones.
Soy como soy y no lo puedo remediar.
Pero hay personas que han dejado de visitarme.
Tienes razón al decir que el crucifijo de V es mejor que el que tengo puesto, pero también, es más serio y quería restarle seriedad al tema.De todas las maneras no voy a quitar nada de lo que tengo y que sea lo que Dios quiera que sea.
Muchas gracias de nuevo y un fuerte abrazo.
Esee Cristo de Marc chagall intado en 1938 es una auténtica maravilla de composición, color, incluso intensidad de emociones.
ResponderEliminarNo importante ser católico o no serlo, es una obra de arte que si a alguien molesta es por su cortedad de miras.
Y no soy sospechosa de subjetivismo porque actualmente no soy creyente, pero toda mi cultura está basada en dos pilares: la judeo cristiana y la griega.
también los mitos, los ritos , los símbolos, independientemente de la presencia o ausencia de fé.
Sigue con tus bellezs que ahora que te he descubierto quiero disfrutarlas yuo también.
Gracias y un saludo
Cuando iba a empezar a escribirte sonó el teléfono y no había manera de seguir.
ResponderEliminarTe doy las gracias por tu mensaje. No sabes como lo agradezco.
Esta mañana te he descubierto y he leído un post tuyo que me encantó. He tratado de seguirte pero al no salirme la foto en el perfíl lo quité.Mañana trataré de arreglarlo.
El hecho de que no seas creyente a mí,concretamente, no me afecta en absoluto. Entre nuestros amigos contamos con personas de toda clase e índole y nos queremos como si de hermanos se tratasen.
Te voy a querer igualmente a ti y si necesitas algo, aquí estoy; siempre esperándote.
Un abrazo muy fuerte
A mí tampoco me importa que no seas creyente, Ángeles, si no quieres serlo. Eres libre y hay que respetar, con exquisita delicadeza el supremo bien de la libertad, que también es una virtud cristiana. Yo, también te querré lo mismo, desde hoy en que he podido conocerte. Como bien dice "C", todos somos hermanos, aunque algunos no lo sepan, o no quieran saberlo y otros, entre los que lamentablemente me encuentro, no seamos capaces de demostrarlo siempre. Si me lo permites, o no te moleta, rezaré por ti, para que vuelvas a creer, porque estoy seguro de que si has perdido la fe ha sido por culpa de algunos, o muchos, de los que decimos creer. Un cariñoso saludo, Ángeles. Luis Madrigal.-
ResponderEliminarLuis me sumo a tu íntegro comentario. Cuando digo íntegro, quiero decir que me acordaré de Ángeles especialmente para que su precioso nombre llegue antes al cielo que otros muchos; entre ellos, yo misma.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.