lunes, 30 de noviembre de 2009

Novena a la Inmaculada - Octavo día



Cuando venga, ay, yo no sé
con qué le envolveré yo,
con qué.

Ay, dímelo tú, la luna,
cuando en tus brazos de hechizo
tomas al roble macizo
y le acunas en tu cuna.
Dímelo, que no lo sé,
con qué le tocaré yo,
con qué.

Ay, dímelo tú, la brisa
que con tus besos tan leves
la hoja más alta remueves,
peinas la pluma más lisa.
Dímelo y no lo diré
con qué le besaré yo,
con qué.

Y ahora que me acordaba,
Ángel del Señor, de ti,
dímelo, pues recibí
tu mensaje: «he aquí la esclava».
Sí, dímelo, por tu fe,
con qué le abrazaré yo,
con qué.

O dímelo tú, si no,
si es que lo sabes, José,
y yo te obedeceré,
que soy una niña yo,
con qué manos le tendré
que no se me rompa, no,
con qué.

Gerardo Diego



María

“Era ella
y nadie lo sabía,
pero cuando pasaba
los árboles se arrodillaban.
Anidaba en sus ojos
el Ave María
y en su cabellera
se trenzaban las letanías.
Era ella.
Me desmayé en sus manos
como una hoja muerta,
sus manos ojivales
que daban de comer a las estrellas.
Por el aire volaban
romanzas sin sonido,
y en su almohada de pasos
me quedé dormido”

Gerardo Diego


+&
'

viernes, 27 de noviembre de 2009

Cuando la calvicie es bella


Fue en su Miami natal, durante unas vacaciones que se prolongaron más de lo debido. Sharon Blynn, modelo y escritora, regresaba a casa para visitar a sus padres antes de volver a Nueva York, donde había trabajado y estudiado los últimos años.
Un día antes de coger el avión a Nueva York ese dolor de estómago que le llevaba dando la lata un tiempo se hizo más fuerte. No pudo marcharse. Ya en el hospital de Florida le fue diagnosticada una dolencia gastrointestinal que, tras una nueva serie de pruebas, se convirtió en una extraña forma de cáncer de ovarios.
“Cuando oí la palabra maligno mi primer pensamiento fue: Dios mío, voy a morir. Después de mi diagnóstico vinieron tres años de operaciones y quimioterapia, y más tarde el inimaginable dolor de comprobar, un año después de haberme dicho que estaba curada, que el cáncer había vuelto”. Sharon Blynn experimentó el miedo y la ansiedad que suponen enfrentarse a una enfermedad que puede ser letal. Sintió que todo su mundo se desplomaba, “como si de repente viviera la vida de otra persona”.
Pero en el dolor encontró una fuerza que nunca había imaginado. “Dicen que el dolor es el mayor motivador, y en mi caso no pudo ser más cierto. Estos años pasados han sido los más positivos y de conocimiento personal que he tenido nunca. Evidentemente, si me hubieran dado a elegir, habría preferido que me dejaran en medio de la nada sin agua ni alimento para conocerme a mí misma antes que afrontar un cáncer, pero no siempre podemos elegir, ¿no?”, explica Sharon con una asombrosa mezcla de humor y cotidianidad.


Un chiste en la quimioterapia

Con aquel terrible diagnóstico Sharon comenzó lo que denomina ‘su viaje’. Un viaje por los pasillos del hospital y también por el laberinto de la condición humana: “El cáncer es feo, pero una parte de mi vida en aquellos momentos era bella. Amigos que duermen en una silla a los pies de tu cama, médicos que te cuentan un chiste en la sala de quimioterapia, pacientes que se niegan a rendirse… todos ellos son realmente preciosos. ¡Ah, y ser calva también es bello“.
De aquel viaje por la enfermedad no sólo se llevó una victoria (hoy está curada), sino también “pasión y alegría de vivir; una que nunca antes había tenido”. Pero Sharon también conoció un mundo de sufrimiento y vergüenza que estaba más allá del cáncer.
“Me encontré con muchas mujeres hundidas por la caída del pelo y otros cambios físicos que provoca la lucha contra el cáncer. Y, sencillamente, no podemos permitirnos ninguna energía negativa, ni siquiera la falta de autoestima o inseguridad por la caída del cabello cuando luchamos por nuestras vidas”. Por eso, Sharon Blynn, una mujer joven y guapa, decidió hacer de la calvicie un signo más de belleza.
Una belleza distinta, pero igual de femenina. “Ninguna mujer debería disimular su calvicie, sino reinventar su belleza. Ha llegado la hora de decir que nuestra feminidad no está determinada por la suma de varias partes. Con o sin pelo, con o sin órganos reproductivos, somos bellas”.
Y en eso está Sharon, en enseñar una belleza que nazca desde el interior, fruto del bienestar personal. A través de su organización Bald is Beautiful [La calvicie es bella], de conferencias a lo largo y ancho del mundo y de su trabajo como modelo, Blynn cautiva allá por donde pasa.
Y es que para Sharon, lo que de verdad importa es, como ella, dice, “sonreír siempre desde el interior” para estar guapa -tanto como ella- en el exterior.

Semanario ALBA

+&

'

Simplemente........ genial


Julio Cortázar escribía: "La coma, esa puerta giratoria del pensamiento"


Lea y analice la siguiente frase:


"Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer andaría a cuatro patas en su búsqueda"


Si usted es mujer con toda seguridad colocaría la coma después de la palabra mujer.
Si usted es varón, con toda seguridad colocaría la coma después de la palabra tiene.

+&.



'

miércoles, 25 de noviembre de 2009

El dorado del Ginkgo

Mi Ginkgo va cambiando lentamente de color apoyándose en el frio para volverse dorado.



El Ginkgo puede vivir más de mil años.
Es el árbol de la esperanza.
Sobrevivió a la explosión nuclear en Hiroshima.


+Capuchino de Silos
'

La hoja del Ginkgo, la hoja de Goethe


La hoja del Ginkgo simboliza el tema de Goethe.
Goethe envió a su amada una hoja de Ginkgo el 15 de Septiembre de 1815 con este poema:


¿Será este árbol extraño
algún ser vivo que un día
en dos mitades se dividiera?
¿O dos seres que tanto se comprendieron
que fundirse en un solo ser decidieran?


La clave de este enigma tan inquietante
Yo dentro de mí mismo creo haberlo hallado:
¿no adivinas tú mismo, por mis canciones
que soy sencillo y doble como este árbol?


+&


'

domingo, 22 de noviembre de 2009

Dios



En los días de mi más remota antigüedad, cuando el temblor primero del habla llegó a mis labios, subí a
la montaña santa y hablé a Dios, diciéndole:
-Amo, soy tu esclavo. Tu oculta voluntades mi ley, y te obedeceré por siempre jamás.
Pero Dios no me contestó, y pasó de largo como una potente borrasca.
Y mil años después volví a subir a la montaña santa, y volví a hablar a Dios, diciéndole:
-Creador mío, soy tu criatura. Me hiciste de barro, y te debo todo cuanto soy.
Y Dios no contestó; pasó de largo como mil alas en presuroso vuelo.
Y mil años después volví a escalar la montaña santa, y hablé a Dios nuevamente, diciéndole:
-Padre, soy tu hijo. Tu piedad y tu amor me dieron vida, y mediante el amor y la adoración a ti
heredaré tu Reino. Pero Dios no me contestó; pasó de largo como la niebla que tiende un velo sobre las
distantes montañas.
Y mil años después volví a escalar la sagrada montaña, y volví a invocar a Dios, diciéndole:
-¡Dios mío!, mi supremo anhelo y mi plenitud, soy tu ayer y eres mi mañana. Soy tu raíz en la
tierra y tú eres mi flor en el cielo; junto creceremos ante la faz del sol.
Y Dios se inclinó hacia mí, y me susurró al oído dulces palabras. Y como el mar, que abraza al arroyo
que corre hasta Él, Dios me abrazó.
Y cuando bajé a las planicies, y a los valles vi que Dios también estaba allí.
Khalil Gibran

+&


'

El astrónomo


A la sombra del templo mi amigo y yo vimos a un ciego, sentado allí, solitario.


-Mira -dijo mi amigo-: ese es el hombre más sabio de nuestra tierra.
Me separé de mi amigo y me acerqué al ciego. Lo saludé. Y conversamos.
Poco después le dije:
-Perdona mi pregunta: ¿desde cuándo eres ciego? -Desde que nací -fue su respuesta.
-¿Y qué sendero de sabiduría sigues? -le dije entonces.
-Soy astrónomo -me contestó el ciego. -Luego, se llevó la mano al pecho, y dijo:-Sí; observo
todos estos soles, y estas lunas, y estas estrellas. Khalil Gibran


+&


'

sábado, 21 de noviembre de 2009

A las hadas


Hadas encantadas:
Salid de vuestros cuentos encantados.
Yo, os contaré los míos como secretos muy guardados que no me atrevo a contarlos.
No sé si tendréis hijos o hermanos, pero en dónde vivimos todos os necesitamos.
Realizad estos mis deseos que al oído os he contado, y si lo veis oportuno evocad algún conjuro...con sigilo... muy bajito... muy discreto, muy tapado. y...cubrirlos ¡muy velados! para disfrazar un cuento,
sin misterio,
para niños.
....y que pueda ser contado.


+Capuchino de Silos

 '

"Fusa"



Fusa, mi perra, es una seductora de primera línea.
En estos momentos, mientras escribo, está enroscada en su cojín descansando de sus juegos.
Cuando tenía tres o cuatro meses tenía el pelo de la cabeza oscuro y el resto del cuerpo blanco puro, en un largo, que le hacía tapar sus ojitos negros vivarachos y tapándole, casi, sus patitas. Todo el mundo se le rendía por su aspecto de peluche viviente. Causaba particular impresión que algo tan pequeñín pudiara ser tan
rápido en movimientos y mostrarse decidido para todo.
Tenía el rabo poblado de pelo acaracolado hacia arriba en movimiento continuo como símbolo de espiritu alegre y jovial y así ha continuado. En los dos años que llevo con ella sólo lo baja cuando está relajada, barriendo el lugar por donde pasea; el resto del tiempo lo lleva erguido, y, muy largo ahora, cual plumero de "armao de la Macarena"; (hombre vestido como los antiguos soldados romanos, que suele acompañar el paso de la procesión y guardar a esta Virgen en Semana Santa). Es una amante extraordinaria, siempre dispuesta a correr y a jugar buscando su pelota, su muñeco de trapo o su hueso.
Cuando enojada, por alguna causa, le levanto la mano amenazante, entonces, su rabo, en lugar de mustiarse, se agita, y sus ojitos, clavados en los míos, son los de aquella que sabe que ha hecho mal, pero aún así considera que el intento ha merecido la pena. Me alegro, siempre, que disfrute y doy las gracias por tenerla.
Cuando mi hija ha adquirido su perrita Luly no la ha aceptado con señales de cariño, más bien de descontento y de silencio a pesar de ser una cachorrita.


Sería razonable afirmar que si alguien no está dispuesto no solo a cuidar de un perro, sino también a quererlo, no debería tener ninguno. Necesitaba una compañía y nada más lejos de la calumnia que un perro. En realidad, los perros parecen gozar de todos los privilegios y Fusa y yo podíamos pasar juntas días enteros.
Con la presencia de Fusa a mi lado me siento acompañada por mi amiga y "protectora".
Qué cariñosa es conmigo, con la familia, qué considerada y amable. Con el tiempo hemos descubierto que, además es bastante más inteligente que algunos caninos que están dotados de un grado elevado de inteligencia, como puede ser el pastor alemán.
No cabe la menor duda de que Fusa, sea yo lo que sea, tiene desenvoltura, facilidad, destreza, es obediente, cariñosa, inteligente y se muestra dispuesta a afrontar la vida con la actitud apropiada.
¿Y cuál es la actitud apropiada?
La de Fusa: mantener el ánimo alto y agitar el rabo con brío hasta el final.


+Capuchino de Silos


'

viernes, 20 de noviembre de 2009

Ginkgo biloba, un testigo silencioso de la historia...que poco a poco se vuelve dorado.

Este fósil viviente ha sido testigo de la historia desde hace millones de años (hay una hoja fósil con 270 millones de años de antigüedad).
Cuando desde su altura nos ve frenéticos pasar, (también vio correr a los gigantes dinosaurios del jurásico) qué pensará?...
Pero generoso en otoño nos regala una lluvia de doradas hojas hasta nuestros pies.
Este árbol puede alcanzar los 35 metros de altura, pero el ingenio del hombre lo ha podido reducir hasta escasos centímetros. En estas fechas se pueden recoger sus hojas doradas. Hay que mirar al cielo para conocer a la Ginkgo y brindarle su homenaje.


Una admiradora del Ginkgo biloba.
"Reconozco tener mis inclinaciones de idiota, (otra más). Por ejemplo: me gusta coleccionar hojas de otoño, las que voy juntando en mis libros viejos (el papel de sus páginas es de mejor porosidad para secar las hojas) Selecciono las bonitas o las más "tiernas" o más las "simpáticas" o las que me recuerdan algo o a alguien y las pongo bellamente bajo el vidrio de mi escritorio. En la calle no puedo resistirme a la tentación de agacharme para recoger esa y esa otra y aquella, pareciera que todas me piden: "¡llévame contigo!" A veces provoco choques en cadena con las personas que vienen tras mío. En mi último viaje a Santiago, caminando por la calle Bandera, sorpresivamente me vi frente a un resplandor dorado, era otra Ginkgo biloba meciendo sus hojas amarillas, como monedas de oro reluciendo a contra luz. Crucé emocionada, como una niña maravillada ante un árbol de navidad lleno de luces. La Ginkgo biloba estaba en el interior de los jardines de lo que fue el Congreso Nacional hasta el año 1973. No podía entrar, entonces comencé a buscar las inconfundibles hojas con forma de pequeño abanico, tiradas en la calle a medio pisotear. Apoyados en la fornida reja de la propiedad estaban una anciana discapacitada y un vendedor ambulante, conversaban despreocupadamente, tuve la intención de comentarles mi descubrimiento pero temí que me creyeran una idiota. recogí unas cuantas hojitas y contra mi voluntad me alejé de ahí, antes miré al cielo y me despedí de este árbol que tuvo la suerte de conocer a los dinosaurios. La Ginkgo biloba, un mudo testigo de la historia del mismo hombre que le tomó tantos millones de año levantarse y llegar al que es hoy: muchas horas sentado frente a un computador. Qué idiota soy".




La Ginkgo biloba de la fotografía, mi ginkgo, preside la entrada a mi estudio. Me lo regaló un gran amigo mío, y aunque verde todavía, se va volviendo oro para anunciar la Navidad. En unos días sus hermosas hojas se habrán vuelto de un dorado intenso para avisarnos que llega el frío. Por eso quería perpetuar el paso de otoño a invierno de este precioso árbol.

+Capuchino de Silos


'