sábado, 1 de junio de 2013

“Sólo Dios basta”



"Es absurdo querer llenar un vaso que no está boca arriba; si lo intento se vaciará de nuevo. Esto sucede cuando buscamos los bienes de este mundo: las riquezas, los placeres, el ser tenido en cuenta por los demás; todo esto pasa. La fama de un futbolista estrella dura mientras todavía es joven o hasta la llegada de otro mejor; o cuando aumenta su precio como jugador, y su talento deja de brillar, entonces los aficionados se olvidan de él. El placer de unas buenas vacaciones siempre termina, como el dinero que se gasta en ellas; luego de un fin de semana hay que volver a la escuela o al trabajo. La popularidad de algunos depende muchas veces de las modas, de la ropa de tal marca, del coche que conduce... Lo que entra en el hombre que no mira a Dios lo deja vacío, porque los bienes pasajeros no nos aman como lo hace Dios. Es el hombre que se ama a sí mismo, el vaso que se refleja en su contenido derramado.
Es muy grato poder ayudar a otras personas; gustar la satisfacción de ver sonreír a un ser querido, a un amigo, a quien tiene necesidad de nuestro apoyo. Vivir la caridad y el servicio es dar de beber a los que tienen sed, compartiendo aquello que hemos recibido de Dios. Dios nos llena, pero para renovar esta experiencia hay que darlo a los demás. Entonces éste vaciarse se vuelve un momento de gratitud y esperanza en Aquel que se da constantemente, y nos llena una y otra vez.
Mirar hacia arriba es ser conscientes de la presencia de alguien superior. Vivir con fe nos permite encontrarnos con la mirada de Dios que nos ama. Sabernos hijos de Dios nos vuelve sencillos y nos permite descubrir sus dones incluso detrás de los momentos difíciles. Encontramos nuestra plenitud, el vaso queda lleno, porque con la fe nuestra vida adquiere sentido; en palabras de santa Teresa: "Sólo Dios basta".

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jueves, 30 de mayo de 2013

Hay que tener fe



No tengo otra cosa mejor que hacer en estos momentos que dar gracias a Dios, al Cielo y a toda la corte celestial.
El pasado día 20 de este mismo mes de mayo, (casualmente, mes de la Virgen), puse un texto, aquí en el blog, que lo titulé: “Pedirle como lo hacen los niños”. Me refería, a rogarle, a pedirle a Dios nuestro Padre y Señor con toda confianza y amor.
Aquí en el blog, escribía, aquel día, lo siguiente: “Hoy, porque creo y tengo fe, le he vuelto a pedir otra cosita. Esta vez mucho más importante. Confío en su poder y en su misericordia, para que cure a una madre de familia, muy joven y que está muy enferma. Me escuchará, estoy segura”. Lo decía convencidísima de que sería escuchada.
Me refería en ese texto, a esa frase del evangelio, “todo es posible para el que cree”. Desde mucho antes de entonces, desde que lo supe, mi ruego, insistente al Altísimo, ha subido diariamente y en muchos instantes del día, al Cielo; inclusive en el sueño mientras dormía. Allí, cada mañana, delante del sagrario, he rogado y he rezado por ella.
Pues bien, me acaban de llamar por teléfono para comunicarme que esa madre de familia, joven y lindísima, se encuentra maravillosamente bien.
El paisaje se nos ha vuelto como el de la foto, ¡precioso!
Se trata, sencillamente, de pedirle al Señor con absoluta FE y confianza. No hay más misterio.

+Capuchino de Silos

También, daros a todos las gracias por vuestras oraciones.


sábado, 25 de mayo de 2013

La cocina de Capuchino de Silos

La cocina de Capuchino de Silos



Hoy reanudo "La cocina de Capuchino de Silos" que dejé olvidada hace ya unos meses con una receta dada por mi queridísima y gran amiga gallega Marián.

Empanada de bacalao y pasas.

Ingredientes:

250 gramos de bacalao desalado 
400 gramos de harina 
25 gramos de levadura de panadería
75 gramos de uvas pasas
2 cebollas grandecitas
2 pimientos verdes
1 pimiento rojo
2 dientes de ajo
Agua
Sal, pimienta
Aceite de oliva.

Relleno para la empanada:

Comenzaremos con el relleno para poder aprovechar el  aceite que sobre para la masa de la empanada y darle sabor.

Se pican finamente los dientes de ajo y lo añadimos a la sartén con tres cucharas de aceite de oliva, la cebolla, los pimientos rojos y los pimientos verdes. Todo cortado en juliana. Se rehoga a fuego muy, muy lento para que no se queme.
Desmigamos el bacalao ya desalado y lo añadimos conjuntamente con las pasas a las verduras cuando estén en su punto. Salpimentamos y dejamos al fuego unos minutos sin dejar de mover con una cuchara de madera.
Retiramos del fuego y colamos el aceite sobrante que reservamos hasta que esté bien escurrido.

Elaboración de la masa

Para la masa de la empanada añadimos el aceite que nos ha sobrado anteriormente y que le dará a la masa el sabor de los ingredientes del relleno. Añadimos tres cucharadas soperas de aceite de oliva, la levadura y el agua templadita.
Trabajaremos bien la masa y la dejamos reposar en un  recipiente que tapamos con un trapo húmedo en lugar seco. Pasadas dos horas se comprueba que la masa haya duplicado su volumen dividiéndola en dos partes iguales. Una mitad la utilizaremos para hacer la base y la otra mitad para revestir la cubierta. Se estiran las dos partes con un rodillo de cocina colocando la parte de abajo sobre la bandeja del horno que revestiremos con papel de horno recortando los bordes. Colocamos con cuidado el relleno sobre esa base  y finalizamos poniendo encima la otra mitad y cerrando con cuidado todos los bordes de la empanada para que quede bien cerrada y el relleno no se salga.   
Con las sobras de la masa podremos hacer los adornos.
Se bate un huevo, y con la ayuda de un pincel de cocina repartimos por toda la superficie y pinchamos con la ayuda de un tenedor para que la masa ni engorde, ni pueda subir.
Con el horno precalentado a 180-190 º introducimos la empanada y la dejamos en el horno hasta que esté bien hecha y doradita unos 25 a 30 minutos. 

¡¡¡Riquísima!!! 


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