viernes, 5 de noviembre de 2010

Feliz viaje, Santo Padre



¡¡¡GRACIAS POR VENIR!!!.


Nuestra catalana, Alicia de Larrocha, que interpretó al piano la música española como nadie, y sabiendo que Su Santidad es pianista, le llevamos los compases de "Sevilla" una pieza de la Suite Española, de otro español y catalán, Isaac Albéniz desde otra ciudad de ESPAÑA, Sevilla.




¡¡¡TODOS UNIDOS EN LA ORACIÓN AL SANTO PADRE !!!

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martes, 2 de noviembre de 2010

Mes de difuntos


Hace un tiempo, leí en algún sitio, este artículo y me pareció muy apropiado para estos días y para siempre ¿por qué no? Que los católicos recordemos y pidamos al Señor por los que mueren a diario en la Santa Misa, creo que es una buena obra de caridad.


No puedo decir el nombre de la persona que escribió este artículo porque no lo recuerdo. Sé, eso si, que es un sacerdote. Sea quien sea, vive una preciosa espiritualidad.
He sustraído algún trocito para acortarlo, pero merece la pena leerlo.


Otro día pondré la parte del purgatorio que no tiene desperdicio.


"Ayudar a los moribundos".


"Creo que la mejor obra de caridad que podemos hacer es ayudar a una persona a bien morir, y ayudar a un alma que está en el purgatorio, que no puede hacer nada por ella misma, pero que desde aquí le podemos ayudar muchísimo. Primero ayudar a los moribundos.


El interés que yo pongo por ayudar a un moribundo es la obra de caridad más eficaz y más apostólica de todas las que puedo hacer. Porque todas las demás personas a quienes yo procuro ayudar apostólicamente, quizás conserven todo lo que trabajo con ellas; pero no sé. No sé qué rumbo van a tomar a lo largo de su vida Ahora, lo que haga yo con un moribundo, ése es trabajo seguro. Si yo logro ayudar a un moribundo a que muera en gracia, es solución definitiva.


Eso ya no se estropea. Por eso es tan eficaz apostólicamente ayudar a bien morir a las personas. Es el mayor favor que yo puedo hacer a una persona. Lo va a disfrutar toda la eternidad. Esto puedo hacerlo de palabra con un familiar, o con un amigo a quien visito en su lecho de muerte. Pero también puedo ayudar a los moribundos de todo el mundo.


¿Cómo les ayudo a bien morir? Rezando por ellos. Pidiendo por ellos. Sencillo. Si la oración es eficaz, si la oración es infalible en algo, es cuando pido por un moribundo. Cristo en el Evangelio nos habla muchísimo de «Pedid y recibiréis», «Buscad y hallaréis»: de la fuerza de la oración. Cristo habla en el Evangelio incluso con frases hiperbólicas: «Pídele a esa higuera que se traslade al mar, y la higuera se trasladará al mar». La fuerza de la oración es impresionante.


Sólo hace falta una condición para que la oración sea eficaz: que yo pida lo que conviene; porque si yo pido lo que no conviene, Dios, naturalmente, no me hace caso. Como la madre de familia, que cuando el niño se echa a llorar porque quiere el cuchillo de cocina, la madre no le da el cuchillo de cocina, porque se va a cortar. Le da un sonajero, le da un juguete; pero no le da el cuchillo de cocina.


Ahora, lo que sí sé, es que si yo pido la conversión de un moribundo, eso conviene seguro. La condición indispensable es que yo pida una cosa buena. Esta condición se cumple si yo pido la conversión de un moribundo. Eficacia segura, infalibilidad segura. No hay más que una dificultad: que el otro quiera. Si el otro no quiere, no hay nada que hacer. Porque Dios no salva a nadie contra su voluntad. Dios no mete a la gente a empujones en el cielo. Hace falta que el otro quiera. Porque si el otro rechaza la gracia, nada.


Pero es evidente que si yo pido para un moribundo un aumento de gracia, ese moribundo recibe el aumento de gracia. Eso es infalible. Ahora, ese moribundo, ¿aceptará el aumento de gracia, o no lo aceptará? No sé. Quizás el otro rechace el aumento de gracia. Entonces no sirve. Pero como yo pido por todos los que van a morir hoy en el mundo, no todos van a rechazar la gracia recibida. Mañana pediré por los de mañana. Y pasado por los de pasado. Pero hoy, voy a pedir por todos los que van a morir hoy. Yo pido un aumento de gracia para todos los que van a morir hoy. Y Dios, seguro que les da ese aumento de gracia, porque pido una cosa buena.


Por lo tanto, gracias a mi oración, todos los que van a morir hoy, van a recibir un aumento de gracia. ¿Algunos la rechazarán? Pues quizás, sí. Pero, ¿y el que la aproveche? Alguno se aprovechará. ¿Cuántos? No sé. ¿Uno? ¿Cien? ¿Mil? Alguno se aprovechará. Algunos de esos hombres iban a rechazar una gracia, que era suficiente, pero no era eficaz; no les bastaba. Pero al recibir esa nueva gracia que yo les consigo, piden perdón, se arrepientan, y se salvan. Y se han salvado gracias a mí. Gracias a la oración que yo he hecho por ellos Porque han correspondido a una gracia que no tenían.


Dios les había dado la gracia suficiente. Pero este aumento de gracia que yo he pedido para ellos, y que Dios no me la niega, hace que la gracia suficiente haya resultado eficaz. Si yo logro con mi oración de todos los días, un aumento de gracia, y algún moribundo cada día gracias a ese aumento de gracia pide perdón, se arrepiente y se salva, fijaos, ¡la cantidad de gente que se puede haber salvado gracias a mi oración!


Y, ¿qué oración hago para que se salven? ¿Cuándo hago esa oración? Yo la hago en la santa Misa. En el punto central de la Misa. En el momento de la consagración. En la elevación, cuando estoy elevando la Sagrada Forma, y cuando estoy elevando la sangre de Cristo en el cáliz, yo digo esto:


«Señor mío y Dios mío: que tu santa redención consiga mi salvación eterna y la de todos los que van a morir hoy. Amén».


«Señor mío y Dios mío» que es un acto de fe evangélico. Lo dijo Santo Tomás. Además es una devoción muy española y muy popular. Siempre nos han enseñado de pequeños que en la elevación digamos mirando a la Sagrada Forma y mirando al cáliz: «Señor mío y Dios mío». Después de este acto de fe tan bonito, tan español y tan evangélico «Señor mío y Dios mío», añado: «que tu santa redención» que se está repitiendo en la misa. El sacrificio de la misa es la repetición de la muerte de Cristo en la cruz.
Sigo: «...que tu santa redención consiga mi salvación eterna». Todos podemos tener un mal cuarto de hora. ¡Dios nos tenga de su mano! Hay que ser humildes y reconocer nuestra fragilidad. Tendría poca gracia que ayudemos a otros a morir, y nos condenemos nosotros: «triste cosa será, pero posible». Termino: «...que tu santa redención consiga mi salvación eterna y la de todos los que van a morir hoy Amén».


Esto lo digo todos los días en la Santa Misa, mientras tengo la Sagrada Forma en mis manos, y mientras tengo el cáliz. Dice San Alfonso María de Ligorio que quien pide su salvación, se salva. Por mi salvación y por la de los demás. Hoy por los de hoy, mañana por los de mañana y pasado por los de pasado.


Evidente, que mi oración conseguirá que alguno, que iba a morir en pecado, porque la gracia que tenía no le bastaba, con el aumento de gracia que yo le consigo pida perdón y se salve. Qué fenomenal obra de caridad con ese moribundo que se iba a condenar y gracias a mí se ha salvado. Y cuando él en el cielo sepa que se salvó gracias a mí, porque he pedido por él, y le he conseguido un aumento de gracia, ¡fijaos el ejército de amigos que tendremos en el cielo pidiendo a Dios e interesándose por nuestras cosas!"


¿Qué os ha parecido? A mí, maravilloso.


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lunes, 1 de noviembre de 2010

¿Podemos ser santos?


Los santos de los altares no fueron hombres y mujeres de plexiglás, ni de barro, ni de yeso, ni de madera policromada, fueron hombres y mujeres como nosotros, con las mismas debilidades, los mismos sufrimientos y las mismas alegrías, aunque nos lo pinten tan distantes, que nos parece, quizás, que nos es difícil imitarlos y que la santidad está muy lejos de alcanzarla, porque sus vidas no han sido como las nuestras.


Es verdad que en las vidas de los santos ha habido cosas extraordinarias, pero esas cosas extraordinarias han sido el resultado de la voluntad y misericordia de Dios. Lo que les hizo santos no fueron, precisamente, esas cosas extraordinarias. Los que les hizo santos fue la fe, el agradecimiento, la generosidad y la confianza puestas en Dios por ese amor que de Él recibían cada día; es el mismo Amor que recibimos nosotros diariamente.


Los santos de ayer, de hoy y de mañana son y serán hombres y mujeres que van al trabajo, que descansan al final del día, que cogen el autobús, y que enferman; pero en sus vidas no falta Dios en ningún momento. Sus ojos y sus almas están puestas en Él.


Ser santo, es estar muy cerca del Señor cada día y aspirar a serlo cada día; y Él, que es un Escultor de primera categoría, nos irá esculpiendo poco a poco porque lo lleva haciendo desde siempre, desde el mismo día en que nacimos. En nosotros está en decir si o no a sus propuestas.


Es cierto, que vivimos unos momentos que ayudan muy poquito; (ayer mismo, murieron 58 católicos), nuestro pobre Papa y la Iglesia entera, sufre por los muchísimos enemigos y problemas que tiene y que le surgen a diario, pero siempre, gracias a Dios siempre, la Iglesia ha salido victoriosa. Nunca le han faltado valientes seguidores que le han respondido sin rechistar y que le han ayudado a que la Iglesia siga sobreviviendo, a pesar de todos los pesares y de todos los ataques que ha ido encontrando a lo largo del camino.


Cristo nos llama para ser santos, santos de carne y hueso, sin coronita de ningún tipo para que algún día podemos estar y disfrutar con Él en el cielo.



+Capuchino de Silos

domingo, 31 de octubre de 2010

Dar las gracias


Esta historia me la ha enviado una amiga.

"Un alma recién llegada al cielo se encontró con San Pedro. El santo llevó al alma a un recorrido por el Cielo. Ambos caminaron paso a paso por unos grandes talleres llenos con ángeles. San Pedro se detuvo frente a la primera sección y dijo: "Esta es la sección de recibo. Aquí, todas las peticiones hechas a Dios mediante la oración son recibidas." El ángel miró a la sección y estaba terriblemente ocupada con muchos ángeles clasificando peticiones escritas en voluminosas hojas de papel de personas de todo el mundo.

Ellos siguieron caminando hasta que llegaron a la siguiente sección y San Pedro le dijo: "Esta es la sección de empaque y entrega. Aquí, las gracias y bendiciones que la gente pide, son empaquetadas y enviadas a las personas que las solicitaron." El ángel vio cuan ocupada estaba. Había tantos ángeles trabajando en ella como tantas bendiciones estaban siendo empaquetadas y enviadas a la tierra.

Finalmente, en la esquina más lejana del cuarto, el ángel se detuvo en la última sección. Para su sorpresa, sólo un ángel permanecía en ella ocioso haciendo muy poca cosa. "Esta es la sección del agradecimiento" dijo San Pedro al alma. "¿Cómo es que hay tan poco trabajo aquí?" - preguntó el alma. "Esto es lo peor"- contestó San Pedro. "Después que las personas reciben las bendiciones que pidieron, muy pocas envían su agradecimiento." "¿Cómo uno agradece a las bendiciones de Dios?" "Simple" - contestó San Pedro, "Solo tienes que decir, gracias Señor"


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viernes, 29 de octubre de 2010

Entre la duda y la Verdad.


"Yo tenía 23 años, cuando decidí alejarme completamente de Dios y de la Iglesia. No podía creer en la existencia de Dios. Si Dios existía, no podía existir el dolor. Sin embargo, busqué la ayuda sincera de algunas personas, incluso sacerdotes, pero no encontré una respuesta satisfactoria. Todos me decían: Reza, pidiendo fe. Pero yo no podía rezar, porque no tenía fe. Así que abandoné la Iglesia, me olvide de Dios y me dediqué a la música, que era lo único que me interesaba en aquel momento.


Pero un día, al cumplir mis padres 30 años de casados, querían que todos sus hijos comulgaran. Yo no sabía qué hacer, quería quedar bien con mis padres para no hacerles sufrir, así que a última hora me fui a confesar. Me emocioné un poco al comulgar, aunque no lo quería admitir. Ese mismo día, compré los evangelios y comencé a leerlos. Lo hacía a la hora de la siesta para que nadie me viera. Leía de corrido, porque deseaba terminar cuanto antes. Leí los tres primeros evangelios sin que sintiera nada especial, pensaba que todo era muy bonito y que eso había sucedido en tiempos de Jesús, pero que eso no cambiaba mi vida ni mi dolor de hoy. Sin embargo, llegué a San Juan y en el capítulo 14, cuando leí: Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida…, algo se transformó dentro de mí. No pude seguir leyendo, sólo veía: YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA. Pero ya no eran sólo las palabras, era una voz que me hablaba fuerte al corazón y que mis oídos escucharon y que me decían lo mismo. Caí allí mismo de rodillas. Había encontrado a Dios. Dios me había salido al encuentro y yo lo amaba y Él me amaba. Las lágrimas brotaron abundantes, lágrimas de arrepentimiento y de amor. Esa misma tarde fui a hablar con el sacerdote. Él esperaba mis preguntas, mis dudas, pero yo no tenía dudas ni preguntas. Dios ya me había respondido.


Así comienza mi pequeña historia de amor que no terminará sino en el cielo. Comprendí que de ahí en adelante debía vivir de fe y creer por lo que no había querido creer. A los pocos meses, entré en el convento. Y ahora quisiera dar hasta la última gota de mi sangre para que un alma descarriada se encuentre con Dios. Amo a Dios con todas las fibras de mi corazón y soy feliz".


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domingo, 24 de octubre de 2010

El estudiante burlón


Un obispo francés contó en su homilía dominical la anécdota siguiente:


"En un Viernes Santo, tres estudiantes universitarios de la Sorbona, paseaban por las calles de Paris. De pronto observaron como muchísima gente entraba en las iglesias para recibir el Sacramento de la confesión. Esto fue el inicio de un debate sobre pros y contras de esas “costumbres anacrónicas” y, así, subiendo el tono de la discusión llegaron a burlarse, despóticamente, de esas creencias; de la Religión y de la Fe. Hasta el punto de poner la Fe como pura superstición para gentes poco instruidas. De pronto, dos de ellos, se dirigen al que llevaba la voz cantante y le dijeron: ¿Serías capaz de entrar en esta Iglesia y contarle abiertamente al cura todo lo que hemos discutido? « Naturalmente » contestó y entró en la Iglesia. Esperó en la larga cola hasta que llegando al confesionario, dijo: “Señor cura, yo solo quería decirle que el Cristianismo no es más que una organización en camino de extinción y la Religión es pura superstición“. El cura, miró fijamente a los ojos del estudiante y respondió:«Por qué vienes aquí y me explicas esto a mí?». Allí explicó el estudiante sobre la discusión tenida con los amigos. Al escucharlo el cura le dijo:«Bien. Yo solamente tengo un deseo que quisiera que me realizara antes de marcharse. Ya que Ud. vino a mí cumpliendo la orden de sus amigos, siga también ahora mi invitación “Vaya, entrando por esta puerta, al Altar mayor. Allí encontrará una gran Cruz representando a Cristo crucificado. Póstrese ante Él y diga la frase siguiente:»Jesús murió por mi salvación – pero a mí eso no me interesa en absoluto”. El estudiante lo hizo, bajo al confesionario para decirle al cura. “Ya lo he hecho”. El Padre respondió: “Hágalo una vez más, por favor”-insistió-,” seguro que a usted eso no le molestará”. Fue por segunda vez al Altar mayor. Miró más detenidamente a la figura de Cristo y al final repitió:”Jesús murió por mi salvación- pero a mí eso no me interesa en absoluto”“Bueno,- dijo al regresar-, ya lo hice. Ahora quiero marcharme con mis amigos”“Una vez más, por favor!- interrumpió el cura-, una sola vez, después puede usted irse. Subió otra vez el estudiante al Altar. Miró nuevamente a Cristo en la Cruz. Se quedó largo rato allí….pensando. Volvió al confesionario para preguntarle al pastor: “Padre, puede por favor, confesarme?”. El Obispo francés, que hasta ese punto había contado la anécdota, se quedó un rato en absoluto silencio…..Y como si le fallara la voz por una emoción interna, continuó:“ Y bien mis queridos hermanos: Este joven estudiante de la Sorbona fui yo mismo”.


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viernes, 22 de octubre de 2010

Evolución de las matemáticas



1)      Enseñanza de matemáticas en 1950:
       Un cortador de leña vende un carro de leña por 100 €. El costo de producción de ese carro de leña es igual a 4/5 del precio de la venta. ¿Cuál es la ganancia?

2)      Enseñanza de matemáticas en 1970:
       Un cortador de leña vende un carro de leña por 100 €. El costo de producción de ese carro de leña es igual al 80% del precio de la venta. ¿Cuál es la ganancia?

3)      Enseñanza de matemáticas en 1980:
       Un cortador de leña vende un carro de leña por 100 €. El costo de producción de ese carro de leña es de 80 €.  ¿Cuál es la ganancia?

4)      Enseñanza de matemáticas modernas en 1985:
       Un leñador cambia un carro "P" de leña por un conjunto "M" de monedas.
El cardinal del conjunto "M" es igual a 100 €. y cada elemento vale 1 €.
Dibuja 100 puntos gordos que representen los elementos del conjunto M.
El conjunto "F" de los gastos de producción comprende 80 puntos gordos del conjunto M.
Representa el conjunto F como subconjunto del conjunto M, estudia cuál será su unión y su intersección, y da respuesta a la cuestión siguiente:
¿Cuál es el cardinal del conjunto "B" de los beneficios?
Dibuje B con color rojo.

5)      Enseñanza L O G S E :
       Un leñador vende un carro de leña por un importe de 100 €. Los gastos de producción se elevan a 80 €, y el beneficio es de 20 €.
Actividad: subraya la palabra "leña" y discute sobre ella con tu compañero.

6)      Enseñanza de matemáticas en 1990:
        Un cortador de leña vende un carro de leña por 100 €. El costo de producción de ese carro de leña es de 80 €. Escoja la respuesta correcta, que indica la ganancia:
           (20 €)           (40 €)                (60 €)
   (80 €)               (100 €).

7)      Enseñanza de matemáticas en 2000:
       Un cortador de leña vende un carro de leña por 100 €. El costo de producción de ese carro de leña es de 80 €. La ganancia es de 20€
¿Es correcto?
           (Si)                 (No).

8)      Enseñanza de matemáticas en 2008:
       Un cortador de leña vende un carro de leña por 100 €. El costo de producción de ese carro de leña es de 80 €. Si Ud. sabe leer coloca una X en los 20 € que representan la ganancia.
           (20 €)           (40 €)                 (60 €)
   (80 €)                (100 €).

9)      Enseñanza de matemática curso 2009/10:
No se preocupen si no saben responder el ejercicio anterior, llevarán a los profesores a la Oficina de Supervisión del Ministerio de Educación y les exigirán, a los profesores, repetir la prueba en vista de que la pregunta es de alta dificultad.
Además, también pueden valerse, como elemento de apoyo, de chuletas, libro o de cualquier método o sistema para copiar en el examen sin que por ello sea expulsado de dicho examen ni suspendido, ya que,según la Universidad de ..........,  están en su derecho.

LA PRÓXIMA REFORMA: ......      *** El enunciado será algo así: ***

10) «Ebaristo, labriego y leñador, burgues, latifundista espanyol facista spekulador i intermediario es un kapitalista insolidario y centralista q sa enriquezio con 100 pabos al bender espekulando un mogollón d leña».
Bibe al hoeste de Madrid esplotando ha los magrevies. Lleba a sus ijos a una ejcuela de pago.
Analiza el testo, vusca las faltas desintasis, dortografia, de puntuazion, y si no las bes no t traumatices q no psa nda.
Ejcribe tono, politono o sonitono con la frase "QUE LISTO EL EBARISTO" y envia unos sms a tus colejas komentando los avusos antidemocráticos d Ebaristo i conbocando una manifa expontanea d protesta. Si bas a la manifa sortearan un buga guapeado. SALU2


+C.


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miércoles, 20 de octubre de 2010

Desde la coherencia


Otro valiente planta cara al aborto desde la izquierda


Enrique Encabo, de UGT, abandona el sindicato socialista ante sus posiciones abortistas.

-Un edil socialista sevillano se une al Manifiesto de Madrid contra la reforma legal del aborto.
-"Los que militamos en la izquierda debemos gritar 'sí a la vida'".
-Desde la izquierda, contra el aborto.
-Un argumentario de izquierdas contra el aborto.

REDACCION HO.- Enrique Encabo, afiliado a UGT y miembro de la Junta de Personal de Comunidades de Castilla La Mancha, ha hecho público su abandono del sindicato, al que acusa duramente por sus posiciones en favor de la cultura de la muerte.

Enrique Encabo, que es presidente de la Asociación de Bioética de Albacete, ha dado a conocer su postura a través de una carta, cuyo texto completo reproducimos:


Carta de Enrique Encabo a la UGT

"Observo con sorpresa cómo UGT, sindicato al que estoy afiliado desde hace años, se une a otras asociaciones radicales en una concentración a favor del aborto en Albacete. A los compañeros que dirigen un sindicato que lleva 111 años defendiendo a los oprimidos, les recomiendo que se acerquen a la cruda realidad del aborto.

En España abortan 120.000 mujeres anualmente, en su mayoría jóvenes, que quedan traumatizadas pues después de un aborto nunca vuelven a ser las mismas por mucho que quieran ocultarlo quienes alegremente invitan a ello.

Lo cierto es que detrás de un aborto hay mucho sufrimiento y dos vidas destrozadas de la que son objeto estos indefensos frente al poder de los intereses económicos.

Hoy los oprimidos son estas jóvenes mujeres que desfilan al interior de los abortuorios, víctimas de una sociedad que primero les vende la falacia del sexo sin riesgos, luego les niega ayuda ante un embarazo inesperado y finalmente las empuja contra su voluntad al callejón sin salida del aborto.

No se puede ocultar más la realidad: el aborto es una forma de violencia machista contra la mujer y un lucrativo negocio. Y no es una visión particular sino que las crudas palabras de Margaret Sanger, fundadora de la organización internacional abortista IPPF, lo confirman: «... al introducir la mentalidad anticonceptiva en un país, el aborto es el siguiente paso a seguir. Al fallar el anticonceptivo, la solución es el aborto. Al salir de sus clínicas de aborto se les vende más anticonceptivos y si vuelven a tener otro embarazo pueden regresar a abortar otra vez, volviéndose un negocio redondo...»

Compañeros de UGT, con los que comparto inquietudes por mejorar la sociedad: defended de verdad al más débil, al peor parado de este tema, no sigáis defendiendo a quienes amenazan a estas mujeres con el abandono sentimental o con el despido, no sigáis defendiendo a una industria que se está lucrando con la muerte de unos indefensos y con el sufrimiento de sus oprimidas madres.

Mientras lo pensáis, permitid que actúe de acuerdo a mi conciencia y dadme de baja del sindicato.

Enrique Encabo Cebrián

Afiliado de UGT.

Miembro de la Junta de Personal de Comunidades de Castilla-La Mancha.


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