+&
'
Busco, sin cesar, aquel poema que hablaba de ti. El que conservaba en ese espacio tan mío y escondido, dónde calladamente te susurraba sin llegar a la tristeza.
Lo busco sin cesar para pasear por aquellas playas de arenas blancas, por aquellas playas que descansaban sus aguas azules, en las tardes soleadas de verano y que tanto inquietaban las noches, dando refugio a las estrellas.
Lo busco para ofrecerte aquel poema silencioso que guardo, después de tantos años, con palabras que no se logran decir para llegar a entender. Aquel poema tan débil y tan fácil de romper como el tallo joven de una flor.
Busco aquel poema para que, hallándote dormitando en los sueños de la noche, te hable de playas blancas, de tardes soleadas, de noches con estrellas. Desde que te conocí he buscado aquel poema.
Ya se ha hecho tarde.
Aquel que da la hora ya no hace sonar las campanadas.
La música del viento trae a la memoria aquel poema ayudándome a escribir estos recuerdos.
+Capuchino de Silos
'
Quise que el momento fuese útil, sacarle el máximo provecho al día. No deseaba que terminase sin crecer en el cielo. Sin aumentar en felicidad y riqueza por no haber logrado el sueño. No quise entregarme a la falta de ánimo y dejarme vencer por el desaliento.No quise permitir que me quitasen el único derecho que me quedaba: manifestarme en palabras. Creo que las palabras pueden cambiar el mundo y constituyen la naturaleza de las cosas y mis ideas permanecerían sin alteración alguna en mi pensamiento.Mis deseos eran otros. No quería hacer de mi vida algo común o vulgar porque estamos llenos de tristezas y abatimientos. La vida se encuentra despoblada y llena de manantiales y bellas arboledas. La misma que nos trastorna y arruina convirtiéndonos en personajes de nuestra propia obra.
Yo podía aportar con una sola frase y no dejarme engañar para conseguir el cielo y con él su riqueza. Tenía que ser libre aunque el viento me trajese la tempestad.
No llegaría a caer en la resignación por la falta de comunicación, prefería hacer palabras y frases elaborando argumentos, aunque, estos argumentos fuesen para cosas pequeñas y cotidianas.
Hubiera sido un grave error, por mi parte, caer y traicionar mis propias creencias yendo contra mí misma. Hay que vivir con intensidad e implicarse.
En mí está el futuro haciendo frente, trabajando con arrogancia y sin miedos. Máxime, por causas nobles.
Aquellos que se sostuvieron al verme “caída” en mis sentimientos y creencias serán los mismos que me ayudarán a seguir andando por la vida porque no permitiré pasar por ella sin vivirla.
+Capuchino de Silos
.
Los niños
En la última playa del mundo los niños se reúnen. El infinito azul está a su lado, al alcance de sus manos. En la orilla del mundo, más allá de la luna, los niños se reúnen, y ríen, gritan y bailan entre una nube de oro.
Con la arena rosa, dorada, violeta -en el alba, al medio día, por la tarde- edifican sus casas volanderas. Y juegan con las menudas conchas vacías. Y con las hojas secas aparejan sus barcas y, sonriendo, las echan al insondable mar. Los niños juegan en la ribera del mundo, más allá del cielo.
No saben navegar, ni saben lanzar las redes. Los niños pescadores de perlas se hunden en el mar y, al alba, los mercaderes se hacen a la vela; los niños entretanto acumulan guijarros de colores y luego, sonriendo, los dispersan.
No buscan tesoros escondidos, ni saben echar las redes. Sube la marea, con su ancha risa, y la playa, sonríe con su pálido resplandor. Las ondas en que habita la muerte cantan para los niños baladas sin sentido, como canta una madre que mece la cuna de su hijo. La ola baila y juega con los niños y la playa sonríe con su pálido resplandor.
En la última ribera del mundo los niños se reúnen. Pasa la tempestad por el cielo solitario, zozobran los navíos en el océano sin caminos, anda la muerte, anda la muerte, y los niños juegan, entre una nube de oro. En la orilla del mundo, más allá de la luna, los niños se reúnen en inmensa asamblea de risas y de danzas y de juegos y de cantos.
Rabindranath Tagore
+&
'