domingo, 14 de mayo de 2017

La violencia puede ser…



La violencia es una herida tan profunda como la picadura de una serpiente de cascabel que deja el veneno dentro y no hay quien lo quite como no sea cortando la hendidura del mal que ha dejado.

Unos aman a Dios porque lo tienen. 
Otros, tienen la devoción de juzgar al prójimo con presunción e inmodestia. 

Los que aman a Dios tienen su gracia. 
Las conjeturas de los otros son completamente infecundas, inútiles y hacen tanto daño como aquellas mordeduras de serpientes. Carecen de falta de atención, de bondad y el mismo diablo huele la carencia de virtud.

Los que aman a Dios tienen el alivio de la veracidad. 
Los otros no creen ni en el mundo en el que viven.


+Capuchino de Silos





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lunes, 8 de mayo de 2017

Alguien me sostiene.


 
Te vi como el niño medio despierto que ve a su madre en la luz del alba, y la sonríe, y se vuelve a dormir.

Señor, hoy me encuentro ante tu omnipotencia como un niño o bebé que, cuando se despierta por la noche, la sola mirada de la madre, le consuela tanto que vuelve a dormirse.


¡Qué maravilla es vivir colgado de tu gracia, de tus dones divinos que en mí has derramado sin merecer nada por mi parte!


Hoy, al llegar la noche, quiero encontrarme contigo y con tu madre, María. En su regazo deseo encontrar mi gozo y mi consuelo. Lo necesito hoy para que la paz me acompañe siempre, en todo momento.


Cuando me lleguen los asaltos que el mal me lanza, haz que sepa reaccionar con la firmeza que me da la gracia y el don que me mantiene unido a ti.



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Siempre, Señor, estás para sostenerme por mucho daño que me hagan los demás.

+Capuchino de Silos