viernes, 2 de octubre de 2015

Hoy no



No quiero encontrarme apegada al suelo y distraída en las cosas del mundo para dejarme arrastrar por él como me ocurre otras muchas veces. Hoy no. Revolotea sobre mí mi ángel custodio con las alas tan extendidas que su aleteo me induce a que le escuche: ten cuidado, me dice,  que el que vigila tus pasos no se va lejos; ve todos tus buenos y malos pasos. Tendrá, digo yo, muchos espíritus celestes que puedan culparme por si hay algo de qué me tienen qué acusar. ¡Celoso es de que nos apartemos un sólo instante de Él! Si así lo hacemos nos aísla para que lo busquemos desesperadamente. Quiere tenernos a su lado como fieles esposas para que no nos dejemos arrastrar por nada ni por nadie y esperemos paciente su deliciosa visita que llega. ¡Claro que llega! Llega como un dulce navideño cargado de exquisito sabor.
¡Cómo dejar de amarte!

+Capuchino de Silos



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