lunes, 9 de marzo de 2015

Un nuevo regalo




La lluvia parece haberse escondido para siempre y todas las nubes se han ocultado en el cielo para que los campos comiencen a colorear y echar sus primeros retoños dispuestos a competir en llamas dulces y acogedoras.
El sol calienta con más fuerza conforme va cayendo el día y la piel de los frutos de las moras se viste de tonos violetas quizá porque sepan que estamos en tiempo de mucho dolor.
Se va apagando la tarde, ya más tarde que ayer, y en la distancia se vuela una luz tan amarilla y blanca que brilla como un mar de oro y plata. Todo hace pensar que los ángeles están dispuestos a pintarnos un nuevo y bello paisaje celebrando como cada año el milagro que nos regala Dios.


+Capuchino de Silos


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