viernes, 31 de octubre de 2014

Octubre se va.



Qué mes tan bello este mes de Octubre. Todavía las hojas de los árboles siguen tan verdes como cuando nacen.
Pero hay tanto sufrimiento fuera de este paraíso regalado que duele mucho más que cualquier otro dolor porque es un dolor que sigue, y sigue, y sigue. No termina nunca. Es tan fino como el dolor de una persona que ama porque es cautiva de un amor y no se olvida de doler, porque doliendo ama.


+Capuchino de Silos


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domingo, 26 de octubre de 2014

En pasado



Sigue el tiempo precioso aunque  con unos graditos menos y se me ha pasado el susto de ayer después de la caída que sufrí mientras el sol seguía brillando  ausente del daño que me había hecho.

Me había servido de mucho; todo tiene sentido, pensé.  Y es que apartaba por un largo rato de mi imaginación tanto ruido absurdo e innecesario y quedaba mi alma silenciosa; con ese silencio que durante un largo tiempo recogía sólo alguna que otra queja que sufría mi cuerpo dolorido por diferentes partes y lo entregaba más allá. Mucho más allá.

Me vi sumergida en ese mundo que coloreo los días haciendo sin hacer nada y me cuento algunas intimidades que ni yo misma sabía que en algún rincón de mi estaban ocultas.  Me senté en el jardín embadurnado de colores adormecidos  a solas con mis pensamientos y los compartía sin palabras con aquel que sabía me escuchaba. Requería susurrarle en esa voz más baja que aquellos pensamientos y que iban apareciendo completamente nuevos para mí.

¡Cuánto dulzor, cuánta delicadeza, cuánta delicia! Las molestias se iban, se dispersaban...


+Capuchino de Silos




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miércoles, 22 de octubre de 2014

Las lluvias llegarán


Bajo mis ojos tengo la carilla blanca del blog que hoy encuentro molesta para dejar algo escrito. Su luz me incomoda y es puro el cansancio que tengo. Me sentiría mucho mejor escribir sobre mi preciosa libreta regalada; pero no. No me da el tiempo para tanto. Me propuse hacerlo y aquí estoy vislumbrando las luces y las sombras que mi amado puso en esta pobre alma llena de colores cálidos y fríos.
Y hablando de frío, el frío parece que no va a llegar nunca; la lluvia tampoco, con las ganas que tengo de estrenar el otoño con ese agua venida del mismísimo cielo repleto de nubes azules y platas; a este paso llegará el invierno saltándose esa preciosa estación que ha inspirado a tantos pintores y poetas. Pero pronto, muy pronto, podremos saborear el viento, la lluvia, las dulcísimas puestas de sol y fijar los ojos en ellas, contemplando y meditando la pura y divina hermosura para  ser colmados de esa ternura espiritual que rebosa alegría sublime.

+Capuchino de Silos


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viernes, 17 de octubre de 2014

¡Ah secreto!



Mientras tanto, una extraña devoción iba surgiendo dentro con mil rezos cargados de dolor y llanto, de mezcla azucarada y sonar a música, que calmaba el alma de baladas cargadas de dolencia.
Andaba ya descalza y en buena compañía.
Abrigada la tristeza sobrevolaba el mar llenándolo de lágrimas. Era una paz envolvente que calentaba mi hogar de las heladas del invierno.
¡Ah secreto! Volvía a caminar por valles eternos cargados de fuerza donde el viento del sur, cálido y ardiente, llamaba a mi ventana. De nuevo, como tantas veces, lo encontraba y secaba sigilosamente la lluvia que llenaba mi rostro.
Me mostraba su eterna misericordia. ¿No era sino Dios?

+Capuchino de Silos 


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