viernes, 19 de diciembre de 2014

Con luna azul




Cada día más me acerco a esa esperanza firme, a esa esperanza alegre y segura, a esa caridad ardiente; tan ardiente como ese corazoncito del dulce Niño que pronto nacerá. Él estará allí, en esa cuna sin techo, sin más abrigo que el amor de sus benditos padres y el calor de una luna casi llena de azul infinito, como es el infinito Amor que se refleja en ella.
Desde ese humilde portal, todos mis deseos serán escuchados. Todas las cosas que tracé desde  niña, y que nunca dije, pero que siguen en mi corazón, latirán sin más miedos que entregarlas al Rey de reyes como un humilde y sencillo regalo navideño.


+Capuchino de Silos