domingo, 21 de diciembre de 2014

Atesorando la Vida



Cuando en la naturaleza sigue todavía esa bellísima sinfonía silenciosa...sin albores radiantes de primavera... sin cantos de pájaros que duermen sigilosamente el invierno... sin hojas que amontonan sus sombras y luces verdes, jóvenes y tiernas, y que tímidamente se esconden en su propio corazón... me digo que en el universo todo está perfectamente custodiado por su Hacedor  para que se eternice este bellísimo funcionamiento en cualquier lugar del planeta. Es, en ese preciso instante, cuando mi espíritu se detiene para dar gracias por tanta belleza que atesora la Vida y pido que en mi alma se haga el mismo silencio contemplativo que conserva la naturaleza para poder rezar en medio de este mundo desaforado por los gritos, el dolor, la pobreza y la muerte. Que pueda día tras día seguir descubriendo a ese mi Dios que se hace humilde Niño y que da su vida por mí para amarme hasta el infinito.


+Capuchino de Silos