miércoles, 26 de noviembre de 2014

Hay momentos...



...que están siempre dentro de nosotros. Momentos que significan un algo mucho más que un algo importante. Momentos que recogemos cuidadosamente en nuestro archivo personal y que guardamos secretamente en lo más profundo de nuestra alma; ellos nunca envejecen; viven, y de alguna manera, reforzamos su cuido en el mismo instante que vuelven y se nos hacen presentes. Son esos pequeños-grandes momentos, buenos, malos y regulares, que reconocemos sin ni siquiera haberle puesto nombre. Con una sola palabra, una entonación de voz, una música, vienen y nos hacen vivir otros tiempos que pasaron y que por sí mismos están ahí recogidos. Vuelven, viviéndolos sin volverlos a vivir, pero, de otro modo, lo hacen.
Hoy miro hacia atrás y me digo que he envejecido un año; pero las cosas importantes, las cosas de Dios, no envejecen nunca. ¡Aquél momento tan especial, queda para Él y para mí...! o ese otro momento que renuevo cada día poniendo el kilometraje a cero y que me da la oportunidad de archivar, de volver a recordar... o de volver a empezar como hace cada día la mañana que comienza.

+Capuchino de Silos



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