sábado, 14 de junio de 2014

Sobre la humildad


"Déjame que te recuerde, entre otras, algunas señales evidentes de falta de humildad: 

-pensar que lo que haces o dices está mejor hecho o dicho que lo de los demás; 
-querer salirte siempre con la tuya; 
-disputar sin razón o -cuando la tienes- insistir con tozudez y de mala manera; 
-dar tu parecer sin que te lo pidan, ni lo exija la caridad; 
-despreciar el punto de vista de los demás; 
-no mirar todos tus dones y cualidades como prestados; 
-no reconocer que eres indigno de toda honra y estima, incluso de la tierra que pisas y de las cosas que posees; 
-citarte a ti mismo como ejemplo en las conversaciones; 
-hablar mal de ti mismo, para que formen un buen juicio de ti o te contradigan; 
-excusarte cuando se te reprende; 
-encubrir al Director algunas faltas humillantes, para que no pierda el concepto que de ti tiene; 
-oír con complacencia que te alaben, o alegrarte de que hayan hablado bien de ti;
-dolerte de que otros sean más estimados que tú; 
-negarte a desempeñar oficios inferiores; 
-buscar o desear singularizarte; 
-insinuar en la conversación palabras de alabanza propia o que dan a entender tu honradez, tu ingenio o destreza, tu prestigio profesional...; 
-avergonzarte porque careces de ciertos bienes …"



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