jueves, 13 de febrero de 2014

Las golondrinas vuelven




Vivo despreocupada. Tengo la certeza que todo lo mío está a buen recaudo, como están los nidos de las golondrinas que anidan cada año y que, hoy mismo, veíamos llegar en las primeras horas de la mañana.
Las hemos visto de vuelta. Este año llegan muy pronto, con frio y con lluvia. No esperan ni siquiera, los primeros brotes de los árboles, y llegan con la certeza de que cada rinconcito suyo, continúa en el lugar de ayer, de antes; plácido, seguro y lleno de recuerdos ya pasados. ¡Nadie les ha tocado sus moradas! Todo sigue igual, en el mismo sitio. Tienen su riqueza bien asegurada, y vuelven una y otra vez, año tras años, seguras y confiadas. Se conocen el camino y vuelan sin perder el norte, sin malgastar su tiempo, a sabiendas que algo nuevo y bello siempre les espera.
Su Espíritu protector lo cuida todo como cada año.
En ese lugar, sus crías no podrán ser vistas por las nubes, ni las herirá el viento. Podrán dormir tranquilas y perfumadas por el romero y los jazmines de verano.
Allí podremos contemplar, cómo, en un principio, otras puestas nuevas alzarán torpemente el vuelo para luego volar tan lejos que el viento enturbiará sus sombras hasta perderlas en el horizonte.
Lo mío, como cada día, cada minuto, cada segundo de mi vida, seguirá a buen recaudo.

+Capuchino de Silos



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