jueves, 30 de mayo de 2013

Hay que tener fe



No tengo otra cosa mejor que hacer en estos momentos que dar gracias a Dios, al Cielo y a toda la corte celestial.
El pasado día 20 de este mismo mes de mayo, (casualmente, mes de la Virgen), puse un texto, aquí en el blog, que lo titulé: “Pedirle como lo hacen los niños”. Me refería, a rogarle, a pedirle a Dios nuestro Padre y Señor con toda confianza y amor.
Aquí en el blog, escribía, aquel día, lo siguiente: “Hoy, porque creo y tengo fe, le he vuelto a pedir otra cosita. Esta vez mucho más importante. Confío en su poder y en su misericordia, para que cure a una madre de familia, muy joven y que está muy enferma. Me escuchará, estoy segura”. Lo decía convencidísima de que sería escuchada.
Me refería en ese texto, a esa frase del evangelio, “todo es posible para el que cree”. Desde mucho antes de entonces, desde que lo supe, mi ruego, insistente al Altísimo, ha subido diariamente y en muchos instantes del día, al Cielo; inclusive en el sueño mientras dormía. Allí, cada mañana, delante del sagrario, he rogado y he rezado por ella.
Pues bien, me acaban de llamar por teléfono para comunicarme que esa madre de familia, joven y lindísima, se encuentra maravillosamente bien.
El paisaje se nos ha vuelto como el de la foto, ¡precioso!
Se trata, sencillamente, de pedirle al Señor con absoluta FE y confianza. No hay más misterio.

+Capuchino de Silos

También, daros a todos las gracias por vuestras oraciones.