sábado, 2 de febrero de 2013

Con luz interior.



Acabo de encender el ordenador y me encuentro con ésta preciosa ventana llena de gitanillas en flor como si la primavera hubiese hecho su entrada triunfante. También se ve una pequeñita luminaria que luce muy sutilmente en el interior de la habitación. Sí, se deja ver, muy tenue, una pequeña lucecita detrás de los cristales. Leve y pequeñita luz.

No hay otra cosa que me pueda gustar más que encontrar una ventana cerrada con ese tipo de luz interior. ¡Uf! Me encanta.

Siempre, siempre, en algún lugar, de no se sabe dónde, hay una ventanita con esa pequeñita llama que, también a mí, me enciende por dentro y no apago porque no hace otra cosa que sugerirme cientos de historias; historias que nacen del asombro y la belleza; y esa ventana y esa luz me sugieren muchas.

Es la serenidad, es la placidez, es la armonía muda, silenciosa...


+Capuchino de Silos


'