domingo, 26 de agosto de 2012

...Nicodemo



“Yo continúo siguiéndole, pero aún no le he hablado de mi problema. Escucho lo que dice y cada vez estoy más persuadido de que si hace algo por mí será pidiéndome mucho a cambio. Quizá no me lo pida..., pero yo tendré que dárselo... Me paro a considerarlo y dejo que los días vayan pasando...
El paisaje es muy bonito. Aspiro a pleno pulmón el perfume de las primeras flores, pero así que empiezo a disfrutar de ello siento como un golpe en el pecho: “tú aquí, y allí Rut...” Mi alegría se extingue entonces como la llama de una lamparita bajo un soplo de aire. Me encierro en mí mismo, exprimo todo el dolor que me llena y repito las palabras del sabio: “vanidad de vanidades y todo vanidad...” Luego el dolor, la pena y la añoranza se mezclan con una sensación de disgusto que aparece no sé cómo. En verdad te digo; más vale seguirle y escuchar sus explicaciones, como cuentos que un cantor compusiera en una noche cuajada de estrellas altas, en medio del silencio interrumpido sólo por el rumor de los riachuelos.”

Dobrac  Zynski


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martes, 21 de agosto de 2012

...en su compañía


"Solo de todo para estar con el Solo, tu soledad se ordena a estar presente a la Presencia. Busca, entonces, lo más que puedas traer a Jesucristo dentro de ti presente y ponte junto a Él. Si te acostumbras a traerlo y tenerlo junto contigo y Él ve que lo haces con amor y que vas procurando contentarle, no te faltará, estará siempre y en todas partes contigo.
Solo y en su compañía, descubriéndolo a tu lado o dentro de ti, ábrete con todo tu ser a tratar con Él en la fe y el amor. Estate allí con Él, acallando el entendimiento. Ocúpate en mirar que te mira y acompáñalo y háblale y pídele y humíllate y regálate con Él y acuérdate de que no merecerías estar allí"

+Diego de Jesús 


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sábado, 11 de agosto de 2012

De las obras que proceden de la caridad



No se debe hacer lo que es malo por ninguna cosa del mundo; ni por amor de alguno; más por el provecho del necesitado, alguna vez se puede diferir la buena obra o trocarla por otra mejor. De esta suerte no se pierde, antes se muda en otra mejor. La obra exterior sin caridad no aprovecha; mas todo cuanto se hace con caridad, por poco que sea, se hace fructuoso, pues más mira Dios al corazón que a la obra misma.
Mucho hace el que mucho ama, y mucho hace el que en todo hace bien, y bien hace el que atiende más al bien común que a su voluntad propia.
Muchas veces parece caridad lo que es amor propio; porque la inclinación de la naturaleza, la propia voluntad, la esperanza de la recompensa, el gusto de la comodidad, pocas veces nos abandonan.
El que tiene verdadera y perfecta caridad, no se busca a sí mismo en cosa alguna; mas sólo desea que sea Dios glorificado en todas las cosas. De nadie tiene envidia, porque ama algún placer particular, ni se quiere gozar en sí; más desea sobre todas las cosas gozar de Dios. A nadie atribuye ningún bien; mas refiérelo todo a Dios, del cual, como de primera fuente, emanan todas las cosas, y en quien finalmente todos los santos descansan con perfecto gozo. ¡Oh quien tuviese una centella de verdadera caridad! Por cierto que sentiría estar todas las cosas mundanas llenas de vanidad.

+T. de Kempis

miércoles, 8 de agosto de 2012

Frase de un sacerdote



Una de las mejores frases que he leído últimamente la escribió el otro día un sacerdote que conozco.
Es ésta:
Los Santos son atletas del alma, no tienen un cuerpo 'Bolt' pero adelantan en la carrera de la perfección: Cuando llegan a la meta, reciben la corona de manos del Rey de Reyes”

+&

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domingo, 5 de agosto de 2012

Te pido



¡Oh mi buen Jesús!
Dame una gotita de tu ternura,
de tu amor, de tu gracia.
Asísteme y dame la fe que necesito
para que nada me inquiete cuando camine en la noche.
Estando a tu lado,
no me faltará tu divina fortaleza.


Capuchino de Silos


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