lunes, 26 de noviembre de 2012

Preludio

 



Hoy, que fue ayer, amaneció sin sol y el cielo tenía un velo gris de tul y agua. Los aires callaban y escondidos jugaban por encima de las nubes. El olor a tierra  mojada perfumaba mi paseo con toda su fragancia de sabiduría.
La suave frescura me atrapó, me enamoró con dulzura y voluntad nueva; porque aquel manto dotado de hermosura me había colmado con oro un bello preludio en la mañana.

+Capuchino de Silos


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