domingo, 26 de agosto de 2012

...Nicodemo



“Yo continúo siguiéndole, pero aún no le he hablado de mi problema. Escucho lo que dice y cada vez estoy más persuadido de que si hace algo por mí será pidiéndome mucho a cambio. Quizá no me lo pida..., pero yo tendré que dárselo... Me paro a considerarlo y dejo que los días vayan pasando...
El paisaje es muy bonito. Aspiro a pleno pulmón el perfume de las primeras flores, pero así que empiezo a disfrutar de ello siento como un golpe en el pecho: “tú aquí, y allí Rut...” Mi alegría se extingue entonces como la llama de una lamparita bajo un soplo de aire. Me encierro en mí mismo, exprimo todo el dolor que me llena y repito las palabras del sabio: “vanidad de vanidades y todo vanidad...” Luego el dolor, la pena y la añoranza se mezclan con una sensación de disgusto que aparece no sé cómo. En verdad te digo; más vale seguirle y escuchar sus explicaciones, como cuentos que un cantor compusiera en una noche cuajada de estrellas altas, en medio del silencio interrumpido sólo por el rumor de los riachuelos.”

Dobrac  Zynski


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