domingo, 3 de junio de 2012

Un búho entre libros, (una historia real)


No se sabe como nuestro búho llegó a vivir apretujado tantos meses, quizás años, dentro de una caja enormemente grande y llena de libros empolvados. ¡Pobrecillo! Era imposible que pudiese ver por muy abiertos que tuviera los ojos y casi imposible que pudiese respirar aunque tuviese algún que otro huequecito. Había demasiado polvo.

Cuando mi amiga y yo abrimos la caja para ir sacando libros y poder  limpiarlos dimos con él. ¡Pobre! Su plumaje gris no era el suyo.
Lo primero que vimos fueron sus enormes ojos redondos; atónito nos miraba con muchísima atención. Creemos que entre los huecos de los libros como no tuvo otra cosa mejor que hacer en todo ese tiempo, no pararía de rezar, de leer y de soñar con volver a vivir como Dios manda.
Al cabo de varios días cuando llegó a su destino con su plumaje lustroso, nos dimos cuenta que en aquel lugar tan nuevo y a la vez tan recordado para él nada le resultaba extraño. Lo ubicamos en una estantería de madera llena de libros para que no se sintiese fuera de lugar hasta que llegó su dueño que lo cogió, lo miró y cambiándolo de sitio dijo en voz alta: “este soy yo” y lo colocó muy juntito a los pies de la Virgen en señal de adoración y amor.
Este es un "búho" tan especial que jamás cierra los ojos. Los tiene fijamente y firmemente puestos en Dios y en la Santísima Virgen.


+Capuchino de Silos


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