miércoles, 20 de junio de 2012

Schubert


Suena Schubert y me dejo abstraer por su música recordando la primera vez que lo escuché en casa de mis padres siendo todavía muy niña; mientras me deleito con la belleza de “La fantasía del caminante”, subo y bajo los peldaños de la escalera de madera acarreando libros ya leídos.
Pronto hará un calor sofocante, pero hoy todavía refresca con algunos años más que entonces y el frescor mañanero se va diluyendo dejando paso al autor romántico en su momento más delicado y sublime. La música se siente, se palpa y cada compás arranca una emoción, un sentimiento, un recuerdo. El momento se llena por sí solo de sentido y percibo lo que el mítico músico sentiría al escribir esta bellísima pieza musical.

Es un instante perfecto en un rincón perfecto lleno de luz para perderse, para soñar, para vivir otra realidad que irradia una nueva forma de ver y vivir la existencia. Es la alegría que se percibe al recibir lo que se nos ha dado regalado a través del inmortal Schubert.

La vida se me llena de Vida. 

+Capuchino de Silos


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