lunes, 7 de mayo de 2012

La esperanza existe




Queda ya muy atrás el invierno cuajado de sombras tristes con olor a chimenea y fuego de infierno eterno. Me voy despidiendo lentamente de él. Ya forma parte de mi recuerdo. Ahora huele a esperanza, a primavera y a música porque llueve.

Entre las líneas del libro que leo se habla de esperanza y directamente la ruego. Me pierdo en esa rogativa, porque Él me ha prometido que lo que pida me concederá. “Si pidiereis algo en mi nombre yo lo haré”.
Porque la esperanza existe. Por ella aspiramos a la mayor parte de los deseos y uno de ellos es ese maravilloso deleite de Dios, esa promesa eterna que es el cielo. Yo no estoy allí pero lo disfruto con el pensamiento al respirar dentro de él una paz tan plácida y luminosa que se cuela por las compuertas de mi alma y comienzo a confiar en la gracia que proviene de lo más alto cuando pongo allí mi mirada y le rezo a mi Esperanza.


+Capuchino de Silos


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