sábado, 14 de enero de 2012

Una madre que no quiso abortar.


En octubre del pasado año moría Steve Jobs, de lo peor, como diría una amiga mía para no nombrar la palabra cáncer. Murió de cáncer de páncreas.
Steve se dedicó a la empresa informática y todo lo que abarca la industria del entretenimiento, fue presidente y cofundador de la gran compañía Apple.
Nada de eso hubiese ocurrido, si su madre biológica hubiera decidido abortar en lugar de dar a su hijo en adopción. Joanne Simpson era una estudiante muy joven y tras un embarazo no querido, se vio obligada a dar a su hijo recién nacido a un matrimonio armenio para así no hacerse cargo de él.
Gracias a que esa madre no abortó, el mundo de la tecnología ha podido disfrutar con los inventos tecnológicos de Steve Jobs.
Otros genios o personajes famosos como Beethoven o el Papa Juan Pablo II han nacido en circunstancias desfavorables. ¿Cuántos de ellos no habrían llegado a nacer porque sus madres hubieran decidido abortar ante circunstancias adversas?
El aborto nunca es la solución a ningún problema. 

+Capuchino de Silos



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