viernes, 30 de septiembre de 2011

Ir a Dios con verdadero arrepentimiento.


“Si hay una pena que pueda parecer un mal absoluto, si queda un mal bajo el reino del evangelio, es –se puede bien creer- la conciencia de haber dejado maltrecho el evangelio. Si hay un momento en que la presencia del Altísimo pueda parecer intolerable, es el momento en que, de repente, tomamos conciencia de haber sido ingratos y rebeldes en nuestra relación con él.
No hay arrepentimiento verdadero sin pensar en Dios. El hombre arrepentido lleva en su corazón el pensamiento de Dios porque le busca; le busca porque es empujado por el amor. Por ello el mismo dolor de haber ofendido a Dios debe llevar consigo una verdadera suavidad: la del amor. ¿Qué es el arrepentimiento sino un impulso del corazón que nos lleva a entregarnos a Dios, tanto por el perdón como por la corrección, a amar su presencia por ella misma, a encontrar la corrección que viene de él y que es mejor que el descanso y la paz que el mundo podría ofrecernos sin él? Mientras el hijo pródigo estaba en el campo con los cerdos, sentía sólo el remordimiento, pero no el arrepentimiento. Pero cuando empezó a sentir un verdadero arrepentimiento, eso le condujo a levantarse, ir hacia su padre, confesarle su pecado, y su corazón se liberó de su miseria”.

 Beato John Henry Newman

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miércoles, 28 de septiembre de 2011




Hoy te canto y quiero y deseo encontrarte, descansa tu mano en mi alma para alegrar y hallarte siempre en ella. Amén

+Capuchino de Silos


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lunes, 26 de septiembre de 2011

La piedra...


El distraído tropezó con ella. El violento, la utilizó como proyectil. El emprendedor, construyó con ella. El campesino cansado, la utilizó de asiento. Para los niños, fue un juguete. Drummond la poetizó. David mató a Goliat. Y Miguel Ángel, sacó las más bellas esculturas. En todos estos casos, la diferencia no estuvo en la piedra, sino en el hombre...
Saca algo positivo de las piedras en tu camino
 
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viernes, 23 de septiembre de 2011

La cocina de Capuchino de Silos


La cocina de Capuchino.


Cardos con almendras

Ingredientes para la salsa:
2 botes de cardos de 500 g cada uno.
50 g de aceite de oliva
20 g de mantequilla
1 cucharada de harina
50 g de almendra molida y tostada
2 o 3 dientes de ajo 
Un poquitín de saly probar
250 g del líquido de los cardos

Modo de realizarlo:
En una cacerola se vierte el aceite y la mantequilla y se calienta a fuego moderado hasta que se aglutine la mantequilla con el aceite.
Se le añaden los ajos, previamente picados y se doran. Se le añade la harina y se rehoga hasta que se dore levemente. Se incorpora la harina de almendra tostada y el caldo de los cardos y se remueve bien hasta que quede una salsita espesita.
Finalmente se le añaden los cardos muy escurridos y se cocinan durante cinco o seis minutos.
Se decora, (si se desea), con almendras laminadas.
Es un plato muy rico.

 
+Capuchino de Silos

* Hay cambios en la cocina, en lugar de los jueves, podrán ser los jueves o cualquier otro día como hoy.

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miércoles, 21 de septiembre de 2011

A mi Ángel Custodio.


 Espíritu celestial a quien corresponde mi guarda, no sé tu nombre para llamarte por él, ángel santo; sí sé tu tarea para conmigo.

Te suplico me guíes y protejas de las tentaciones del enemigo, de las debilidades de mi naturaleza, de mi falta de voluntad y mi falta de amor.
Cuida y no quites tus ojos de mi alma para que yo no pueda quitar los ojos de mi Dios y Señor y pueda alabarle, reverenciarle y servirle y para que por tu iluminación consiga alcanzar y merecer el reino de la paz y de la gloria. Amén

+Capuchino de Silos

sábado, 17 de septiembre de 2011

Vida de oración.


“Una vida de oración no consiste en pasar el tiempo de rodillas hablando incesantemente a Dios, sino una vida en la que el hombre está siempre consciente de que está dentro y fuera de Él, y encima y debajo de Él, y arriba y abajo y en torno y todo alrededor de Él. Por tanto, ser hombre de oración no significa ser un hombre cuyas palabras, hechos y pensamientos sean sobre Dios, sino dirigidos a Dios. Un hombre que coma y beba, que duerma y trabaje, que ría y que llore, que sufra y se regocije, triunfe y fracase en Dios y por el honor y la gloria de Dios.
¿Qué es la oración? Principalmente es tomar una dirección. Es que un hombre enfoque sus pensamientos, palabras, mente, corazón, hasta sus acciones y gestos –incluso los más leves e insignificantes- hacia la luz que les presta valor.”
M.Raymond
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martes, 13 de septiembre de 2011

Una gran familia pisoteada


Siempre me atrajeron de manera especial los colores y por ello reparé en aquel papelito muy pisoteado e insignificante de tonos pastel hace unos días cuando paseábamos por una calle que no recuerdo. Lo encontré en el suelo y estuve a punto de pisarlo yo también, pero al sentir curiosidad, me agaché, lo cogí y vi que era una estampita preciosa de la Sagrada Familia con Dios Padre, el Espíritu Santo y un rompimiento de gloria. Tenía una oración preciosa a su espalda. La he guardado como el mejor de los tesoros.
La oración es esta:
   Jesús, Tú viviste en una familia feliz. 
    Haz de esta casa una morada de tu presencia, un hogar cálido y dichoso. 
   Venga la tranquilidad a todos sus miembros, la serenidad a nuestros nervios, el control de nuestras lenguas, la salud a nuestros cuerpos. 
   Que los hijos sean y se sientan amados y se alejen de ellos para siempre la ingratitud y el egoísmo. 
   Inunda, Señor, el corazón de los padres de paciencia y comprensión, de una generosidad sin límites. 
   Extiende, Señor, un toldo de amor para cobijar y refrescar, calentar y madurar a todos los hijos de la casa.
   Danos el pan de cada día; y aleja de nuestra casa el afán de exhibir, brillar y aparentar, líbranos de las vanidades mundanas y de las ambiciones que inquietan y roban la paz.
   Que la alegría brille en los ojos, la confianza abra todas las puertas, la dicha resplandezca como el sol; sea la paz la reina de este hogar, y la unidad un sólido entramado.

    Te lo pedimos a Ti que fuiste un Hijo feliz en el hogar de Nazaret, junto a María y José. Amén

+Capuchino de Silos



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miércoles, 7 de septiembre de 2011

Nacimiento de la Virgen


Hoy nace una clara estrella,
tan divina y celestial,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.
De Ana y de Joaquín, oriente
de aquella estrella divina,
sale su luz clara y digna
de ser pura eternamente:
el alba más clara y bella
no le puede ser igual,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.

No le iguala lumbre alguna
de cuantas bordan el cielo,
porque es el humilde suelo
de sus pies la blanca luna:
nace en el suelo tan bella
y con luz tan celestial,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.

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sábado, 3 de septiembre de 2011

Agua viva




"Un hombre extranjero, recostado en el brocal, aspiraba la pureza y frescura del agua y dentro del cielo reflejado se veía su imagen con un nimbo de sol.
El hombre alzó los ojos; la miró como un hermano que estuviese esperándola, y le dijo:

-¡Paz en ti!

Otra vez asomóse al espejo azul de las aguas, y confiadamente le pidió:

-¡Dame de beber!

Ella le contemplaba enternecida de su abandono de niño cansado.

Y le sonrió dulce y tímida, pronunciando:

-¡Cómo siendo judío me pides de beber a mí, que soy samaritana!

En los ojos del caminante pasó un ímpetu de gloria; y alzóse transfigurándose de niño sediento en padre magno y fuerte, en señor que visita su heredad, y le dijo:

-Si supieses quién es el que te dice: ¡Dame de beber!, tú acudirías a él pidiéndole: ¡Yo no a ti, sino tú a mí dame el agua de la sed mía!

-¡Todo el que bebiere de esta agua que tú tomas de la tierra vuelve a sentir sed; mas el que bebiere de la que yo alumbro, nunca estará sediento, porque el agua que yo doy se vuelve en el pecho una fuente que salta hasta la vida eterna!

-¡Dame, Señor, dame de esa agua viva, que yo no quiero tener más sed!...”



“Figuras de la pasión del Señor” – Gabriel Miró

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