martes, 11 de octubre de 2011

Sueño



En aquel espacio tan grandioso se vivía un sueño.
Una niebla tenue
lo envolvía como un espíritu
acariciándolo y cubriéndolo.
Era una estación, gris y mundana.
Con una sola vía
sin edificio con ventanas y puertas.
Todo se elevaba por pura magia
y el sol de mayo dibujaba nuestras noches
con las sombras de tantas cabecitas de niños
que esperaban un lugar donde cobijarse para siempre.
De nosotros un inflamado amor
acunaba aquella bruma,
en la certeza de que solo el cielo existe.
Todo estaba dispuesto.
Era mi última etapa.

+Capuchino de Silos