miércoles, 21 de septiembre de 2011

A mi Ángel Custodio.


 Espíritu celestial a quien corresponde mi guarda, no sé tu nombre para llamarte por él, ángel santo; sí sé tu tarea para conmigo.

Te suplico me guíes y protejas de las tentaciones del enemigo, de las debilidades de mi naturaleza, de mi falta de voluntad y mi falta de amor.
Cuida y no quites tus ojos de mi alma para que yo no pueda quitar los ojos de mi Dios y Señor y pueda alabarle, reverenciarle y servirle y para que por tu iluminación consiga alcanzar y merecer el reino de la paz y de la gloria. Amén

+Capuchino de Silos