lunes, 27 de junio de 2011

Sosegado silencio


Cuando se tiene entre las manos al alcance de todas las miradas una arquitectura tan entrañable, de tanta personalidad y purísima belleza, no se puede desoír su llamada para entregarse en brazos de la frivolidad que nos llega con la última revista de la semana.


Se trata de que cada arquitecto, de que cada constructor, de que cada proyectista, de cada especulador de la madre tierra, tengan muy presentes estas rotundas realidades del pasado antes de decidirse a levantar nada nuevo. Que cada uno haga lo que pueda, pero también lo que deba hacer y el principal deber de cada cual con relación a Lanzarote es el respeto. Un reverente respeto a esta isla única. Respeto a sus paisajes siempre en delirio, respetos a esa fusión arquitectónico-jardinera, de cada pobre casa, un lugar grato para vivir, para contemplar, para admirar.


Tengamos siempre muy presente su lección, que para ser aún más valiosa ni siquiera es enfática, sino discreta, en sosegado silencio.
+Capuchino de Silos


http://corazoneucaristicodejesus.blogspot.com

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