jueves, 6 de enero de 2011

Regalo especial de los reyes magos.


Entre todos los regalos que he recibido de los reyes, me he encontrado con uno muy especial. Es una carta que ellos han dejado a los pies del Niño, junto al pesebre. Nadie hubiese dicho que era una carta escrita por los mismos reyes.

En ella se lee lo siguiente:


Querida hija:

Sabemos la ilusión que te habrán hecho todos los regalos que te hemos dejado, pero sabemos, también, que esta carta te llenará de alegría al saber que, aunque vaya dirigida a ti, la podrás compartir con las personas que más quiere y con las que te rodean que son muchas.


Generalmente, cuando escribimos, lo hacemos en un papel diferente a este que hemos usado, solo, para esta ocasión. Pero hoy, como queremos que todo sea diferente, lo queremos hacer en este otro para distinguir esta carta de las demás que escribimos. Queremos que todo sea tan sencillo que carezca de alarde y aderezos pues con la sencillez nos podemos envolver día a día en un paquetito de humildad. Ese divino envoltorio que se hace virtud en las almas santas, grandes y nobles.


Nuestra Señora fue engalanada con ese delicado manto de sencillez: “Mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador porque ha mirado la humildad de su esclava” Lucas 1, 47 – 48.


Estas fiestas que acabamos de celebrar ha sido un buen período para apartar las raíces del orgullo y tomar conciencia de la enfermedad que acarrea la soberbia porque ninguna virtud nos acerca tanto a los demás como la humildad y ningún defecto nos aleja tanto como el orgullo y la arrogancia.


Ante Dios, el humilde no pone condiciones. Dice un “si” incondicional pues es la humildad la que más se acerca al Señor.


Esperamos que sepas recoger nuestro mensaje para que cada día puedas ofrecerle a nuestro Niño un pequeño paquetito con esa virtud que Él ama tanto. Tampoco olvides que la Navidad la debemos vivir y llevar en nuestro corazón todos los días del año.


No dejes de rezar por la persecución de tantas vidas cristianas que se están viendo perseguidas y por tantas otras que han dado su vida ya por Cristo en estas últimas fechas.


Nosotros rezaremos por ti y por todos.


Cariñosamente hasta el año que viene,


Melchor, Gaspar y Baltasar.


+C.

http://corazoneucaristicodejesus.blogspot.com/