martes, 29 de junio de 2010

La soledad sonora



"Agua honda y dormida, que no quieres ninguna
gloria, que has desdeñado ser fiesta y catarata;
que, cuando te acarician los ojos de la luna,
te llenas toda de pensamientos de plata…
Agua limpia y callada del remanso doliente,
que has despreciado el brillo del triunfo sonoro;
que cuando te penetra el sol dulce y caliente,
te llenas toda de pensamientos de oro…
Bella y profunda eres, lo mismo que mi alma;
a tu paz han venido a pensar los dolores,
y brotan, en las plácidas orillas de tu calma,
los más puros ejemplos de alas y de flores".

Juan Ramón Jiménez


+C



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sábado, 26 de junio de 2010

"Rojo atardecer"


Vi esta película por primera vez siendo muy joven y cuando la he vuelto a ver me ha emocionado como la primera.
La fuerza y la pasión de Yul Brynner me fascinan en esta película en especial y además me enternece, mostrándose fuerte pero con un corazón capaz de sacrificar no solo su caballo sino su propia felicidad por la persona a quien ama.


Una película y una música preciosa que nos ha dejado Intereconomía en la sobremesa de este sábado.


Es la huida del comunismo.


En Budapest es la ambientación durante la revolución húngara de 1956, contándonos las angustias de un grupo que pretende huir de Hungría en tiempos de la Guerra Fría y el romance entre una exquisita dama británica, Deborah Kerr y un melancólico oficial ruso, Yul Brynner.




+C


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viernes, 25 de junio de 2010

El tuteo



Entresaco este texto de F.Lázaro Carreter de “El dardo en la palabra”


“¿Somos capaces de calcular cuánto ha costado a la humanidad elaborar el código de conducta civilizado que ahora se desmorona? ¿Qué cantidad de doma tuvo que experimentar la especie para que, por ejemplo, sus crías cedieran su asiento en el autobús a los adultos desgastados o a las hembras visiblemente encintas?”


Como el texto es muy extenso para el blog, suprimo una parte y sigo:


“El tuteo, pavorosamente extendido, es una de las manifestaciones más visibles de esa crisis. Al terminar una de mis últimas clases, se me acercó una alumna de fino aspecto; no quiso ofenderme con su pregunta: “¿Has publicado algo sobre esto que nos has dicho?” Ya era incapaz de entender la diferencia entre nuestros respectivos papeles sociales. No hace mucho, la televisión transmitió en directo la jornada de un servicio hospitalario de urgencia. Llegaban ambulancias con heridos, taxis con enfermos graves, y acudían a recibirlos enfermeras y enfermeros, con palabras solícitas: “Pero, ¿qué te pasa hombre? “No te apures, mujer, que aquí te pondremos buena” Desde mi norma, era afrenta, y esperé en vano que alguno de aquellos afligidos parara los pies al agresor verbal imitando a D. Quijote, cuando un cuadrillero, hallándose maltrecho en la venta, osó llamarlo “buen hombre”: ¿Úsase en este hospital hablar de esa suerte a los heridos, majadero?”. Me contaba una dama amiga su estupor cuando, en una clínica de lujo, al disponerse el enfermero a afeitar el pubis a su esposo, preparándolo para una operación, le decía jovial y estimulante: “Hala, que te voy a dejar pelado como un niño”
Si en lugares tan serios se tutea a mansalva, cuánto más en el imperio de la trivialidad.”


+C 



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miércoles, 23 de junio de 2010

viernes, 18 de junio de 2010

De animales

 "Tabú", uno de los hijos de "Fusa"
 
Yo que he sido madre, hija, esposa y amiga, sé muy bien como es de cambiante el ser humano. En cambio los perros están libres de esa inestabilidad y vaivenes de sentimientos. El perro cuando ama, es para siempre hasta su último suspiro y ladrido.

A Fusa, mi perra.

Hoy es martes, martes, 15 de Junio, Fusa, me quiere decir con su lenguaje perruno algo a ladrido limpio. Va de un lado para otro, sin pararse y sin separarse. Nerviosa, muy nerviosa, me está esperando en la puerta sabiendo que algo le está ocurriendo. No sabe qué es, porque es la primera vez, (espero que sea la última), que espera nuevas vidas que están a punto de nacer.

A las once y cinco de la mañana, comienzan las contracciones. Mi marido me dice que no, que son cosas mías. Se despide con un beso, que casi no percibo porque estoy pensando qué me va a hacer falta para el parto, y se marcha. Yo le insisto, pero nada, como es hombre, asegura que a Fusa le quedan varios días para que nazcan los cachorros.

Si, si y si. Dentro de su cajita comienza con dolores de expulsión y a las once y veintidós minutos nace una hembrita; al cuarto de hora nace un machito similar a ella y antes del Ángelus nace el tercero. Un macho con más negro que blanco y precioso, (el padre y ella son blancos). Me consta que no tuvo ninguna otra relación.

La familia perruna ha aumentado. Fusa es una madre excelente y feliz. Los cachorritos están gorditos y preciosos.

Yo, esperando verlos crecer y encomendándome. Sé que me espera un verano de aúpa, y con “la caló”.

"
Brindo por los perros buenos.
Sea cual sea su raza, tengan o no pedigrí,
aunque nunca hayan ganado ningún premio de postín,
brindo por los perros buenos.
Por los rabos que se agitan, por las miradas sinceras,
la extraordinaria valía y lealtad insospechada
que tal y como merecen nunca serán valoradas
".


+C





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lunes, 14 de junio de 2010

Inma Shara


En el escenario del Teatro Central hay gradas, dos laterales y una central, y allí, entre los músicos, vimos posarse como viuda del paraíso, a una Inma Shara radiante, bella y espiritual, de traje negro con bellísima falda barroca para dirigir la orquesta de cámara checa. Su figura lo requiere. Flaca, hermosa, blanquísima. Cabello rubio dorado ligeramente ondulado, y muy largo, que recoge graciosamente en su nuca limpia y elegante, que va cayendo como un sol pálido, sobre su espalda recta de seda negra. Batuta en mano, en contemplación de rezo, obliga a que el silencio forme el marco artístico. Sabe lo que es un buen comienzo. Suenan los primeros acordes de Grieg en su bella Suite Holber; le sigue el melodioso Waltz nº 2 de Shostakóvich y finaliza el programa, con un bellísimo romanticismo de Tchaikovsky en sus cuatro tiempos: Serenata para cuerda in C.

Inma Shara es una joven directora de precioso futuro que ya tiene.
En 2008 se convirtió en la primera mujer que ofreció un concierto a nuestro Papa, Benedicto XVI.


+Capuchino de Silos


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viernes, 11 de junio de 2010

"Una carta de Tertuliano..."


Entresaco un fragmento de “Una carta de Tertuliano… ”de los dos libros que Tertuliano, escritor del siglo II, escribió a su esposa hacia 199. Antes, mucho antes, existía ya el amor. Es de la carta del libro que estoy leyendo de José Pedro Manglano, “El libro del matrimonio”.
Me gustan los libros de lectura tranquila y sosegada y lo estoy haciendo con el máximo goce, entre otras cosas, porque me lo ha regalado mi marido que me seduce como si se tratase de un primer regalo para enamorarme. Y me enamoro enamorándome. Los libros son para mí como un bálsamo y él lo sabe; y si me gustan, los leo y los vuelvo a leer hasta gastar las tapas como hago con una pieza musical, que de tanto escucharla, creo que la he compuesto yo, haciendo el tarareo del contrapunto, como nos enseñaban en solfeo.
La lámpara sigue derrochando luces y sombras a mí alrededor mientras leo la carta que Tertuliano escribió a su mujer, (II, 8, 6-8), que copio fragmentada:


Cartago, Annum Domini 199

¿Cómo podré describir la felicidad de este matrimonio que la Iglesia reconoce, la celebración confirma, la bendición rubrica, los ángeles proclaman y el Padre aprueba?
¡Qué yugo es éste! Dos fieles unidos en una única esperanza, en un solo deseo, en un único respeto, en un único servicio.
Son al mismo tiempo hermanos y colaboradores; ninguna diferencia entre carne y espíritu: oran juntos, juntos se arrodillan, juntos ayunan, se instruyen mutuamente, se exhortan uno al otro y uno al otro se confortan.
Ninguno tiene secretos para el otro, ninguno evita al otro, ninguno molesta al otro
”.



Y sigue y sigue sabiendo que tenemos un alma…, y el último, me llega a ella.


Viendo esto, Cristo se alegra enviándoles su paz. Donde estén tales esposos, allí estará; y donde está Él no hay lugar para el mal”. Tertuliano


Me pregunto si sonará Mendelssohn cuando atraviese el último punto del libro.


+Capuchino de Silos


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jueves, 10 de junio de 2010

Oro


Todo es hermoso y único.
Nuestros cantos en días de jacarandas
y luna azul de mayo.
No hay silencios.
Delicada llega la noche y el alba.
De nuevo, la mañana,
de nuevo, nuestros cantos.
En el atardecer sólo quedan los pájaros.
Desaparecieron
como las nubes después de la lluvia.


+Capuchino de Silos




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martes, 8 de junio de 2010

Entre Paul Newman y Anthony Hopkins


A Esperanza le gusta Paul Newman. Lo sé.
A mí, gustarme, gustarme, me lo tengo que pensar. Me atraía más antes porque no imaginaba, lo que imagino ahora que me he vuelto tiquismiquis. Ahora, cuando lo imagino, por guapo que sea, sentado con los pies encima de la mesa, en el porche de su gran rancho muy americano él, comiendo hamburguesas con patatas fritas en cartucho, y al lado de su cursilona esposa, Joanne Woodward, tengo que decir que me cae mal todo él. Porque los americanos comen hamburguesas con patatas en cartuchos y ponen los pies encima de la mesa, y para colmo, el pobre, se pone unas corbatas horrorosas y unos sombreros tejanos espantosos.
Decididamente, no, no me gusta. Los ojos, son muy bonitos.


El que a mí me alucina, me encanta, me embelesa, me cautiva y…mucho más, es Anthony Hopkins. Mmmmm. Llena la pantalla con sus formas y sus poderes mágicos. Y como es inglés me convence más.
Si, si, sé que le gusta el whisky, que le vamos a hacer. Nadie es perfecto. A mí también, un chupito, de cuando en vez. Es una bebida espirituosa y baja la tensión, por eso me gusta.
Él, el whisky y los mayordomos como Stevens que sacrifican su vida al servicio de su señor. Lo que más.





+C

domingo, 6 de junio de 2010

La estatua viviente


La mejor señal de felicidad de que algo bueno va a sucederte por la calle, es que estés deseando una llamada y en ese momento suene el móvil, que sea la persona deseada, y a voz en grito le digas: - ¡qué alegría, estaba esperando tu llamada! Y comienzas a hablar sin ton ni son. No la dejas hablar.
Y los que cruzan, te miran sorprendidos por tu tono elevado; otros, hacen un gesto, te sonríen, y siguen su camino; otros, simplemente giran la cabeza. Y tú sigues y sigues; esta vez, dirigiendo la vista hacia una estatua viviente de enormes gafas y sombrero negro, que repara en la alegría que te inunda. Él, delicadamente, te ofrece un libro que tú aceptas.
De repente, te das cuenta que estás en plena calle y que la otra persona no ha articulado palabra alguna todavía.
Pero tu alegría y alboroto no molesta ni asusta a nadie.
Ahora, todos te miran. Eres la protagonista con la estatua viviente de enormes gafas y sombrero negro, que en quietud total, se ha convertido, en escultura bien modelada, mirándote fijamente, mientras tú ojeas el libro y te asombras.
Todo es real, pero parece falto de toda realidad. Estás en una calle cualquiera, a una hora cualquiera, con un libro cualquiera que te ofrece una estatua viviente de enormes gafas y sombrero negro.
Abres el libro y encuentras la frase que siempre guardas y recuerdas de Juan Ramón Jiménez. “intelijencia dame el nombre exacto de las cosas”.


+Capuchino de Silos


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viernes, 4 de junio de 2010

Retazos

Pintura de Fernando Zóbel

"...la cristiandad católica [ ] es una enorme asamblea de seres humanos con intelectos testarudos y pasiones intensas, reunidos en unidad por la belleza y la majestad de un Poder Sobrehumano, en lo que podríamos llamar un gran reformatorio o escuela de entrenamiento, no como en un hospital o en una cárcel, no para mandarnos a la cama, no para ser enterrados vivos, sino [ ] reunidos en una suerte de fábrica moral, para fundir, refinar y modelar mediante un proceso incesante y ruidoso la materia prima de la naturaleza humana, tan excelente, tan peligrosa, tan capaz de responder a los propósitos divinos..." Cardenal Newman

"¡Admirable oración, el Rosario! En ninguna otra como en ella triunfa el íntimo espíritu del clasicismo -aquel que no sabría agotarse en una evocación erudita determinada, sino que es capaz de dar en todo tiempo valor a toda vida, por la soberanía normal y continuada de la Voluntad... -El Rosario es la repetición hecha rezo. Es el rezo del insistir y del recomenzar. Es el ritmo severo. Es la elocuencia de la simetría. Corresponde, en el arte, con la excelsa pureza de las líneas, desnudas, con las escalinatas y columnatas, con la monocromía, con el orden matemático -que las almas vulgares encuentran frío, pero donde las almas escogidas adivinan y templan la fogosa pasión”. Eugenio d'Ors

“Por lo demás, hermano, tú que aún no tienes muy segura tu propia salvación, tú que aún no posees la caridad, o es tan flexible y frágil como caña sacudida por el viento, porque da fe a toda inspiración, zarandeada por cualquier ventolera de doctrina; tú que te entregas a una caridad tan sublime que sobrepasa la ley, amando a tu prójimo más que a ti mismo; mas por otra parte, la diluye cualquier favor, decae ante cualquier temor, la turba la tristeza, la contrae la avaricia y la dilata la ambición, la angustian las sospechas, la atormentan las injusticias, la consumen los afanes, la engríen los honores, la derriten las envidias. A ti que experimentas todo esto dentro de ti mismo, a ti te pregunto: ¿qué clase de locura te domina para ambicionar o admitir la dedicación a los demás?” El Cantar de los Cantares


+C.


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miércoles, 2 de junio de 2010

Conversación con Dios


HOMBRE: Padre Nuestro que estás en los cielos...
DIOS: Si... Aquí estoy...
HOMBRE: Por favor... no interrumpa. ¡Estoy rezando!
DIOS: ¡Pero tu me llamaste!..
HOMBRE: ¿Llamé? No llamé a nadie. Estoy rezando.... Padre Nuestro que estás en los cielos...

DIOS: ¡¡¡Ah!!! Eres tú nuevamente.
HOMBRE: ¿Cómo?
DIOS: ¡Me llamaste! Tú dijiste: Padre Nuestro que estás en los Cielos. Estoy aquí. ¿En qué te puedo ayudar?
HOMBRE: Pero no quise decir eso. Estoy rezando. Rezo el Padrenuestro todos los días, me siento bien rezando así. Es como cumplir con un deber. Y no me siento bien hasta cumplirlo.
DIOS: Pero ¿cómo puedes decir Padre Nuestro sin pensar que todos son tus Hermanos, ¿Cómo puedes decir que estás en los cielos, si no sabes que el cielo es paz, que el cielo es amor a todos...

HOMBRE: Es que realmente no había pensado en eso.
DIOS: Pero... prosigue tu oración.
HOMBRE: Santificado sea tu nombre...
DIOS: ¡Espera ahí! ¿Qué quieres decir con eso?
HOMBRE: Quiero decir... quiero decir... lo que significa. ¿Cómo lo voy a saber? Es parte de la oración. ¡Solo eso!
DIOS: Santificado significa digno de respeto, santo, sagrado.
HOMBRE: Ahora entendí. Pero nunca había pensado en el sentido de la palabra SANTIFICADO. 'Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo...'
DIOS: ¿Estás hablando en serio?
HOMBRE: ¡Claro! ¿Por qué no?
DIOS: ¿Y qué haces tú para que eso suceda?
HOMBRE: ¿Cómo qué hago? ¡Nada! Es que es parte de la oración, hablando de eso... sería bueno que el Señor tuviera un control de todo lo que acontece en el cielo y en la tierra también...
DIOS: ¿Tengo control sobre ti?
HOMBRE: Bueno... ¡Yo voy a la Iglesia!
DIOS: ¡No fue eso lo que te pregunté! ¿Qué tal el modo en que tratas a tus hermanos, la forma en que gastas tu dinero, el mucho tiempo que das a la televisión, las propagandas por las que corres detrás, y el poco tiempo que me dedicas a Mi?
HOMBRE: Por favor, ¡Para de criticar!
DIOS: Disculpa. Pensé que estabas pidiendo que se haga mi voluntad. Si eso fuera a acontecer... ¿Qué hacer con aquellos que rezan y aceptan mi voluntad, el frío, el calor, la lluvia, la naturaleza, la comunidad....
HOMBRE: Es cierto, tienes razón. Nunca acepto tu voluntad, pues reclamo por todo. Si mandas lluvia, pido sol... si mandas sol me quejo del calor, si mandas frío, continuo reclamando; pido salud, pero no cuido de ella, dejo de alimentarme o como mucho.
DIOS: Excelente que reconozcas todo eso. Vamos a trabajar juntos tú y yo. Vamos a tener victorias y derrotas. Me está gustando mucho tu nueva actitud.
HOMBRE: Oye Señor, preciso terminar ahora, esta oración está demorando mucho más de lo acostumbrado. Continúo...'el pan nuestro de cada día dánoslo hoy'...
DIOS: ¡Para ahí! ¿Me estas pidiendo pan material? No solo de pan vive el hombre sino también de Mi Palabra. Cuando Me pidas el pan, acuérdate de aquellos que no lo tienen. ¡Puedes pedirme lo que quieras, deja que me vea como un Padre amoroso! Estoy interesado en la última parte de tu oración, continúa...
HOMBRE: 'Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden...'
DIOS: ¿Y tu hermano despreciado?
HOMBRE: ¿Ves? Oye Señor, él me criticó muchas veces y no era verdad lo que decía. Ahora no consigo perdonarlo. Necesito vengarme.
DIOS: Pero... ¿Y tu oración? ¿Qué quieres decir con tu oración? Tú me llamaste y estoy aquí, quiero que salgas de aquí transformado, me gusta que seas honesto. Pero no es bueno cargar con el peso de la ira dentro de ti ¿Entiendes?
HOMBRE: Entiendo que me sentiría mejor si me vengara.
DIOS: ¡No! Te vas a sentir peor. La venganza no es buena como parece. Piensa en la tristeza que me causarías, piensa en tu tristeza ahora. Yo puedo cambiar todo para ti. Basta que tú lo quieras.

HOMBRE: ¿Puedes? ¿Pero cómo?
DIOS: Perdona a tu hermano, y Yo te perdonaré a ti y te aliviaré.
HOMBRE: Pero Señor... no puedo perdonarlo.
DIOS: ¡Entonces no me pidas perdón tampoco!
HOMBRE: ¡Estás acertado! Pero solo quería vengarme, quiero la paz Señor. Está bien, está bien: perdono a todos, pero ayúdame Señor! Muéstrame el camino a seguir.
DIOS: Esto que pides es maravilloso, estoy muy feliz contigo. Y tú... ¿Cómo te estás sintiendo?

HOMBRE: ¡Bien, muy bien! A decir verdad, nunca me había sentido así. Es muy bueno hablar con Dios.
DIOS: Ahora terminemos la oración... prosigue...
HOMBRE: 'No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal...'
DIOS: Excelente, voy a hacer justamente eso, pero no te pongas en situaciones donde puedas ser tentado.
HOMBRE: y ahora... ¿Qué quieres decir con eso?
DIOS: Deja de andar en compañía de personas que te llevan a participar de cosas sucias, secretas. Abandona la maldad, el odio. Todo eso te lleva al camino errado. No uses todo eso como salida de emergencia.
HOMBRE: ¡No te entiendo!
DIOS: ¡Claro que entiendes! Has hecho conmigo eso varias veces. Vas por el camino equivocado y luego corres a pedirme socorro.
HOMBRE: Tengo mucha vergüenza, perdóname Señor.
DIOS: ¡Claro que te perdono! Siempre perdono a quien está dispuesto a perdonar también. Pero cuando me vuelvas a llamar acuérdate de nuestra conversación, medita cada palabra que dices. Termina tu oración.
HOMBRE: ¿Terminar? Ah, sí, 'AMEN!'
DIOS: ¿Y qué quiere decir 'Amén'?
HOMBRE: No lo sé. Es el final de la oración.
DIOS: Debes decir AMEN cuando aceptas todo lo que quiero, cuando concuerdas con mi voluntad, cuando sigues mis mandamientos, porque AMEN quiere decir ASÍ SEA, estoy de acuerdo con todo lo que oré.
HOMBRE: Señor, gracias por enseñarme esta oración, y ahora gracias también por hacérmela entender.
DIOS: Yo amo a todos mis hijos, pero amo más a aquellos que quieren salir del error, a aquellos que quieren ser libres del pecado. ¡Te bendigo, y permanece en mi paz!
HOMBRE: ¡Gracias Señor! ¡Estoy muy feliz de saber que eres mi amigo!
DIOS: ¿ES QUE ACASO LO HABÍAS DUDADO?
¿NO HAS COMPRENDIDO TODAVÍA QUE SOY TU PADRE, TU CREADOR? ¿QUE ME DEBES TODO Y QUE TODO SERÁ PARA TI?

Autor deconocido

+C 


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