lunes, 31 de mayo de 2010

Un mal recuerdo


Acababa de comenzar el curso. Estaba en cuarto de Composición Pictórica y fui elegida como delegada, a dedo, por él mismo. Él, el mismo, era un medio hombre que tenía la sartén por el mango y que se calificaba solito con sus “puestas en escena”.
Desde el primer momento me di cuenta cómo aquel individuo, chiquilicuatre y mequetrefe, me iba hacer la vida imposible a mí y a tantas como yo, pero a mí, en particular. ¡Cómo disfrutaba con sus malas hazañas, el desgraciado!
Y qué alegría poderle decir desde aquí: ¡chiquilicuatre!, ¡zascandil! Con las ganitas que tuve durante todo el curso, y que por educación, jamás le dije.
Yo venía de Procedimiento, asignatura preciosa de tercer año, que nos daba un magnífico profesor, del que aprendí muchísimo y disfruté de lo lindo. Este espléndido profesor, según supe, fue compañero de carrera del mequetrefe este, y las diferencias entre uno y otro, por lo visto, fueron notables y considerables a lo largo de toda la carrera. Distinciones entre ellos: todas. Había, para empezar, una diferencia considerable de estatura, inteligencia, saber el oficio, educación y lo más importante: categoría humana y moral. Al “amigo” le faltaban todas y cada unas de estas cualidades, y lo que nunca iba a tener: deseos de mejoras.
Nada más comenzar el curso, me preguntó que quién me había dado clase de Procedimiento. Con mi contestación le di motivo más que suficiente para amargarme el curso. Odiaba hasta el tuétano, a ese profesor; y alumno que procedía de él, lo hacía fosfatina, el muy cretino. Y, ¡pobre de mí!, venía de ese grupo.
Los formatos para los ejercicios de pintura de Composición Pictórica, eran del tamaño de una persona más o menos o quizás algo mayor, y me hacía cambiarle el fondo de color, cada vez que se le antojaba. Que el fondo era azul, lo quería rojo, o verde o negro, sólo –porque me gusta más. Aquello no tenía sentido, pero como era su deseo, yo, sin rechistar cambiaba el fondo y dejaba sin fondo el bolsillo. ¡Creeetino!
En otra ocasión me preguntó a voz en grito, que qué hacía yo allí; que tenía que estar fregando y barriendo mi casa, que yo ni tenía aptitud ni actitudes. Esto a toda pastilla en medio de una clase de setenta alumnos. Me sentaba…, bastante mal, la verdad; pero callaba como una difunta.
Opté por cambiarme de sitio y coloqué mi caballete en un rincón de la grandísima clase, entre otras cosas para no verlo o verlo venir, y que no me molestase por detrás, pues era predilección suya mofarse por detrás de los alumnos. ¡Creeetino!
Hasta que un día me llamó para ponerles poses a los modelos (femenino y masculino) que, generalmente, se hacía entre los dos por ser yo la delegada. Y no se le ocurre otra mejor idea que tumbar a los dos modelos en la tarima que estaba a unos sesenta cm del suelo, encontrados, bocarriba y con las piernas abiertas, a lo que me negué en rotundo. Le dije que aquella no era postura ni digna ni decente para nadie, ya que los dos estaban completamente desnudos y nadie podría hacer un buen trabajo con aquella gansada. Que yo no estaba en la facultad para, desde mi perspectiva, sólo pintarle la planta de los pies y los testículos a nadie. Me coloqué delante de mi caballete en posición de descanso; se me acerca hecho una fiera y empieza a vociferarme. Y en esta ocasión, en lugar de quedarme calladita, como una niña buena, cogí todos los pinceles y brochas, que eran del 26 o 28, (no recuerdo), llenos de pinturas, y los estrellé con todas mis fuerzas contra la pared que había a mi izquierda, dejando sobre ella una de las mejores pinturas contemporáneas del siglo XX. Salí disparada para la puerta, pegué un portazo y lo dejé pegando voces en medio de toda la clase.
Dejé pasar los días y volví a la semana. Estaba más suave que un gatito de angora.
A las pocas semanas, me asomé al tablón de notas, con más miedo que vergüenza, se me acerca, por detrás, que era lo suyo, y me dice: “no tengas miedo, tienes una buena nota”. Era cierto.
¡Creeetino!


+Capuchino de Silos


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jueves, 27 de mayo de 2010

La crisis explicada fácil



"Ejemplo:
• Un señor se dirigió a una aldea donde nunca había estado antes y ofreció a sus habitantes 100 euros por cada burro que le vendieran. Buena parte de la población le vendió sus animales.
• Al día siguiente volvió y ofreció mejor precio, 150 por cada burrito, y otro tanto de la población vendió los suyos.
• A continuación ofreció 300 euros y el resto de la gente vendió los últimos burros.
• Al ver que no había más animales, ofreció 500 euros por cada burrito, dando a entender que los compraría a la semana siguiente, y se marchó.
• Al día siguiente mandó a su ayudante con los burros que compró a la misma aldea para que ofreciera los burros a 400 euros cada uno. Ante la posible ganancia a la semana siguiente, todos los aldeanos compraron sus burros a 400 euros, y quien no tenía el dinero lo pidió prestado. De hecho, compraron todos los burros de la comarca.
• Como era de esperar, este ayudante desapareció, igual que el señor, y nunca más aparecieron.
Consecuencias:
• La aldea quedó llena de burros y endeudados.
• Los que habían pedido prestado, al no vender los burros, no pudieron pagar el préstamo.
• Quienes habían prestado dinero se quejaron al Ayuntamiento diciendo que si no cobraban, se arruinarían ellos; entonces no podrían seguir prestando y se arruinaría todo el pueblo.
• Para que los prestamistas no se arruinaran, el Alcalde, en vez de dar dinero a la gente del pueblo para pagar las deudas, se lo dio a los propios prestamistas. Pero éstos, ya cobrada gran parte del dinero, sin embargo, no perdonaron las deudas a los del pueblo, que siguió igual de endeudado.
• El Alcalde dilapidó el presupuesto del Ayuntamiento, el cual quedó también endeudado.
• Entonces pide dinero a otros Ayuntamientos; pero estos le dicen que no pueden ayudarle porque, como está en la ruina, no podrán cobrar después lo que le presten.
El resultado:
• Los listos del principio, forrados.
• Los prestamistas, con sus ganancias resueltas y un montón de gente a la que seguirán cobrando lo que les prestaron, más los intereses, incluso adueñándose de los ya devaluados burros con los que nunca llegarán a cubrir toda la deuda.
• Mucha gente arruinada y sin burro para toda la vida.
• El Ayuntamiento igualmente arruinado y sin poder pedir dinero a los prestamistas para no endeudarse más.
Solución:
• Para solucionar el problema económico y salvar a todo el pueblo, el Ayuntamiento decidió bajar el sueldo a sus funcionarios.
• ¿Os suena de algo?"


+&


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Dedicado a mi esposo

Desde mi casa. Fotografía Capuchino de Silos

POR ESO LA POESÍA

La novela lo malo es lo que exige:
requiere un adulterio, asesinatos,
viajes larguísimos, curiosa coincidencia,
y un sinfín de avatares.
Los cuentos son más cortos.
Pero tienden a hacer de los protagonistas
insectos esquemáticos, pincharlos
con su alfiler a un corcho y colocarles
ingeniosas cartelas.
En cambio la poesía, la poesía lo da todo
sin pedir nada a cambio. Es increíble
lo poco que hace falta en un poema.
Que estemos juntos, por ejemplo,
en una tarde tonta, igual que tantas,
y que digas, de pronto:
“Qué suerte estar contigo” y que yo piense:
“Oírtelo decir es un milagro”.

Enrique García Máiquez



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viernes, 21 de mayo de 2010

Bellos recuerdos


Recuerdo mis días de colegio. Tenía yo nueve años entonces, amigas con secretos, y cromos, y chicle rosa de globos grandes bazookas, cuando en un patio inmenso, que parecía más una piscina sin agua que un patio, porque era un hueco enorme hacia abajo con escalera, jugábamos a no sé qué juego, dos bandos muy enfrentados. Enfrentados gracias a las dos monjas que jugaban con nosotras a la hora del recreo.


Yo pertenecía al bando de la hermana Anita. Abierta y comunicativa, de carácter alegre, con un enérgico temple, apasionada y entusiasta, intrépida y voluntariosa. No era muy alta ni tampoco muy guapa, sí, de mucha personalidad. Sus encantos atravesaban el hábito nada más mirarla y oírla. Por los pocos poros que dejaba ver a través de la toquilla, se adivinaba la alegría, espontaneidad y el carácter luchador, que hacía de nuestro equipo siempre el ganador. Por eso me gustaba ella. Los gritos, ¡ay Señor, esa pelota se escapa!, los tengo clavados en mi memoria. Gritando, corriendo y saltando sin parar, con el hábito balanceándose a la vez que se sujetaba la toquilla con las manos para que no se le cayese. La quise con la locura de niña pensando en ser monja. Por eso la escogí, porque quería ser como ella.


La hermana Adriana era diferente. Una Audrey Hepburn de gafas con hilos dorados sujetos a su sentido auditivo debajo de la toquilla. Intelectual, de cutis inmaculado, blanquísimo, de andares silenciosos, pausados y ademanes aristocráticos. Era toda dulzura y femineidad. Juntabas sus manos implorando al cielo en oración cuando el peligro amenazaba, pero ni corría, ni saltaba en busca de pelota alguna, ganando el cielo y perdiendo el partido. El otro equipo, o sea, nosotras, disfrutábamos ante la maldad de la derrota.


Se sabían queridas por nosotras porque moríamos por ellas. Los celos que les teníamos a nuestras monjas eran de aúpa. Raro era el día que no había bronca entre los dos bandos por defenderlas. Eran nuestras referencias para llegar a ser algún día como aquellas divinas mujeres de toquilla blanca, hábito marrón y escapulario.


Hoy me quedan muchas alegrías mostradas por ellas y la nostalgia de aquellos felices años de juegos y más cosas.


+Capuchino de Silos


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miércoles, 19 de mayo de 2010

El sueño de los domingos


El sueño de los domingos es cálido como el dicho en colorido, tranquilo y apacible, un exceso, como las tortitas de nata con miel.
El domingo te entregas al sueño como si se tratara de un primer beso. Los relojes se paran y no existen horas para dejar de soñar con los que se hallan en estado de inocencia. Gozas del sueño como si de una visión plácida se tratase y conviertes en nubes, los algodones y mantas que te envuelven.
Ya no hay plantas que regar, ni lienzo que pintar, ni cocina que barrer. Siguen con mi mismo sueño, soñando con un nuevo amanecer, sin prisas, no hay horas, hasta ir más allá del domingo, que es otra semana.
Antes, rezas a las almas del purgatorio para que no te despierten y con voz oculta en tu alma, le hablas al Dios de tus sueños y de tu sueño, qué alegría.
Y vas sintiendo como tus ojos son cerrados por alguien que te ama; y te ofreces como esclava suya rindiéndote enamorada y fiel, y te duermes en un estado de reposo y ensoñación, sabiendo que a Dios le gusta tu sueño.


+Capuchino de Silos


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sábado, 15 de mayo de 2010

Los escaparates de María


Nova Roma fue una pastelería-cafetería de Sevilla del, desprovisto de toda belleza, barrio de Los Remedios, dónde viví desde los seis o siete años hasta que me casé. En sus buenos tiempos, hacía las delicias de todos y se abarrotaba de señoras oliendo a chocolate en aquellos salones tapizados de madera con estrellitas doradas, y de señores a licor o café en mostradores de cristal, que hacían de vitrinas, atiborradas de deliciosa y apetitosa pastelería. Todos los lados y ángulos de las vitrinas, estaban revestidos de metal dorado (un “lujo” feísimo de la época), como los escaparates, a ambos lados de la puerta, a la calle Asunción, dónde se podía leer en letras, del mismo metal: Nova Roma

En la puerta de esa pastelería-cafetería, había una parada de taxis, una gitana que se iba a su casa en uno de ellos cada día, (eso decían los empleados de la cafetería), y un perro negro que dormía bajo las estrellas, de un aspecto de abandono espantoso, limosneando y vagabundeando igual que la gitana. Ninguno de los dos faltaba a su cita cada mañana.


Mi amiga María, que es decoradora, tenía enfrente de la confitería una preciosa tienda de decoración. El lugar de la tienda no podía ser mejor y además, tanto ella, como yo, viviendo en aquella época en Los Remedios, podíamos vernos casi todos los días a tomar café, a desayunar o tomarnos una cerveza en Nova Roma.


Un día de tantos, me pidió que la acompañase a un anticuario pues quería cambiar el escaparate central de la tienda que comprendía dos grandes ventanales haciendo esquina. La acompañé, y entre ella y yo, escogimos todo lo que nos iba hacer falta para decorar el dormitorio que posteriormente iría en ese escaparate. Colcha y dosel y cortinas de encajes, cajitas de cristal, joyero, cuadros, alfombras, portarretratos, lámparas. Objetos de decoración de todo tipo, de una calidad extrema y de muchísimo valor.

Era un sábado por la mañana, cuando por fin terminamos la tarea de la decoración del escaparate que quedó de auténtico dulce con las cortinas y la cama con dosel y colcha de delicadísimo encaje de Bruselas. Encontramos hasta una pequeñita mecedora antiquísima con cojín de brocados en tonos melocotón desvaídos que iba que ni al pelo y que entonaba con las suaves y primorosas alfombras gastadas por los años de pequeñas pinceladas color oro. Los cuadros y abaniqueras, lámparas y demás detalles, quedaron amorosamente colocados y nosotras felices con aquél romántico y lujosísimo espacio.


Fuimos a celebrar nuestra victoria a Nova Roma y al entrar, se nos acercó el mugriento y hambriento perro que nos miró con cara de súplica hambrienta y de apariencia y aspecto nada recomendable. Nos miramos mutuamente y sin articular palabra alguna, fuimos a comprarle dos latas de comidas que devoró en el acto en el cuarto de baño de la tienda. Lo sacamos de allí como pudimos, pero el animalito no se separaba de nosotras siguiéndonos a todos lados en señal de gratitud.


Nos olvidamos de él, se cerró la tienda a la una y media, hasta que el lunes, llegando María a la hora de abrir, no dio crédito a lo que sus ojos veían. Nunca los escaparates habían estado tan llenos de gente y pensó en el éxito que la decoración había tenido. Pero su sorpresa fue otra: el perro, mugriento y sucísimo, estaba a sus anchas durmiendo plácidamente en aquella cama con dosel, rodeado de encajes de Bruselas, con la barriga llena, dejando en la cama toda la suciedad que su cuerpo portaba y ajeno a lo que ocurría en el exterior.


María lo prohijó.



+Capuchino de Silos


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jueves, 13 de mayo de 2010

Premio Nobel de Medicina


ENTREVISTA A RITA LEVI MONTALCIN

- ¿Cómo celebrará sus 100 años?
- Ah, no sé si viviré, y además no me placen las celebraciones. ¡Lo que me interesa y me da placer es lo que hago cada día!
- ¿Y qué hace?
- Trabajo para becar a niñas africanas para que estudien y prosperen ellas y sus países. Y sigo investigando, sigo pensando...
- ¿No se jubila?
- ¡Jamás! ¡La jubilación está destruyendo cerebros! Mucha gente se jubila, y se abandona... Y eso mata su cerebro. Y enferma.
- ¿Y cómo anda su cerebro?
- ¡Igual que a mis 20 años! No noto diferencia en ilusiones ni en capacidad. Mañana vuelo a un congreso médico...
- Pero algún límite genético habrá...
- No. Mi cerebro pronto tendrá un siglo..., pero no conoce la senilidad. El cuerpo se me arruga, es inevitable, ¡pero no el cerebro!
- ¿Cómo lo hace?
- Gozamos de gran plasticidad neuronal: aunque mueran neuronas, las restantes se reorganizan para mantener las mismas funciones, ¡pero para ello conviene estimularlas!
- Ayúdeme a hacerlo.
- Mantén tu cerebro ilusionado, activo, hazlo funcionar, y nunca se degenerará.
- ¿Y viviré más años?
- Vivirá mejor los años que viva, que eso es lo interesante. La clave es mantener curiosidades, empeños, tener pasiones...
- La suya fue la investigación científica...
- Sí, y sigue siéndolo.
- Descubrió cómo crecen y se renuevan las células del sistema nervioso...
- Sí, en 1942: lo llamé nerve growth factor (NGF, factor de crecimiento nervioso), y durante casi medio siglo estuvo en entredicho, ¡hasta que se reconoció su validez y en 1986 me dieron por ello el premio Nobel!
- ¿Cómo fue que una chica italiana de los años veinte se convirtió en neurocientífica?
- Desde niña tuve el empeño de estudiar. Mi padre quería casarme bien, que fuese buena esposa, buena madre... Y yo me negué. Me planté y le confesé que quería estudiar...
- Qué disgusto para papá, ¿no?
- Sí. Pero es que yo no tenía una infancia feliz: me sentía patito feo, tonta y poca cosa... Mis hermanos mayores eran muy brillantes, y yo me sentía tan inferior...
- Veo que convirtió eso en un estímulo...
- Me estimuló también el ejemplo del médico Albert Schweitzer, que estaba en África para paliar la lepra. Deseé ayudar a los que sufren, ¡ése era mi gran sueño...!
- Y lo ha hecho..., con su ciencia.
- Y, hoy, ayudando a niñas de África para que estudien. Luchemos contra la enfermedad, sí, ¡pero todo mejorará si acaba la opresión de la mujer en esos países islamistas...!
- ¿Existen diferencias entre el cerebro del hombre y el de la mujer?
- Sólo en las funciones cerebrales relacionadas con las emociones, vinculadas al sistema endocrino. Pero en cuanto a las funciones cognitivas, no hay diferencia alguna.
- ¿Por qué todavía hay pocas científicas?
- ¡No es así! ¡Muchos hallazgos científicos atribuidos a hombres los hicieron en verdad sus hermanas, esposas e hijas!
- ¿De veras?
- No se admitía la inteligencia femenina, y la dejaban en la sombra. Hoy, felizmente, hay más mujeres que hombres en la investigación científica: ¡las herederas de Hipatia!
- La sabia alejandrina del siglo IV...
- Ya no acabaremos asesinadas en la calle por monjes cristianos misóginos, como ella. Desde luego, el mundo ha mejorado algo...
- Nadie ha intentado asesinarla a usted...
- Durante el fascismo, Mussolini quiso imitar a Hitler en la persecución de judíos..., y tuve que ocultarme por un tiempo. Pero no dejé de investigar: monté mi laboratorio en mi dormitorio... ¡y descubrí la apoptosis, que es la muerte programada de las células!
- ¿Por qué hay tan alto porcentaje de judíos entre científicos e intelectuales?
- La exclusión fomentó entre los judíos los trabajos intelectivos: pueden prohibírtelo todo, ¡pero no que pienses! Y es cierto que hay muchos judíos entre los premios Nobel...
- ¿Cómo se explica usted la locura nazi?
- Hitler y Mussolini supieron hablar a las masas, en las que siempre predomina el cerebro emocional sobre el neocortical, el intelectual. ¡Manejaron emociones, no razones!
- ¿Sucede eso ahora?
- ¿Por qué cree que en muchas escuelas de Estados Unidos se enseña el creacionismo en vez del evolucionismo?
- ¿La ideología es emoción, es sinrazón?
- La razón es hija de la imperfección. En los invertebrados todo está programado: son perfectos. ¡Nosotros, no! Y al ser imperfectos, hemos recurrido a la razón, a los valores éticos: ¡discernir entre el bien y el mal es el más alto grado de la evolución darwiniana!
- ¿Nunca se ha casado, no ha tenido hijos?
- No. Entré en la jungla del sistema nervioso ¡y quedé tan fascinada por su belleza que decidí dedicarle todo mi tiempo, mi vida!
- ¿Lograremos un día curar el alzheimer, el parkinson, la demencia senil...?
- Curar... Lo que lograremos será frenar, retrasar, minimizar todas esas enfermedades
- ¿Cuál es hoy su gran sueño?
- Que un día logremos utilizar al máximo la capacidad cognitiva de nuestros cerebros.
- ¿Cuándo dejó de sentirse patito feo?
- ¡Aún sigo consciente de mis limitaciones!
- ¿Qué ha sido lo mejor de su vida?
- Ayudar a los demás.
- ¿Qué haría hoy si tuviese 20 años?
- ¡Pero si estoy haciéndolo

+Capuchino de Silos


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miércoles, 12 de mayo de 2010

El cobijo de mis golondrinas

 Fotografía: Capuchino de Silos

Las golondrinas como cada primavera vuelven. Y no a mi balcón, porque en casa no tenemos balcones. Vienen cada año a nuestro garaje. Allí se sienten cobijadas de la lluvia, el aire, el sol y tienen la temperatura ideal para incubar varias veces.


Esta vez un poco más tarde porque no se llevan bien con el frio. Todavía, en estas fechas, a la caída de la tarde, calentamos suavemente la camilla de faldón largo para defendernos de la humedad de la tarde.


Al salir para sacar el coche, solemos acercarnos sigilosamente, y allí permanece fiel a sus hijitos siempre uno de los dos. Su vuelo es tan rápido que no les distingo el género cuando salen del nido; me imagino que con disgusto al descubrirnos, alejándose sólo unos metros para volver de nuevo y seguir alimentando a la prole.


Allí, en el mismo lugar de siempre, vuelven anidar cada año en los albores de la primavera donde comenzaron hace años. ¿Las mismas o son los hijitos que recuerdan encantados el suave y calentito lugar dónde nacieron?


Las de Gustavo Adolfo ya no siguen volviendo a su balcón. La casa la vendieron, la restauraron y el nido desaparecería en alguna cuba. Además estarían hartas de tanto volver al mismo lugar y de tanto poema.


Ese vuelo se lo llevó él con las preciosas golondrinas que siempre vuelven buscando cada una su refugio terminal.






Por consejo de Esperanza os pongo lo que suelen comer las golondrinas.


De Google: "Las golondrinas son netamente insectívoras. Su dieta está integrada preferentemente por moscas, mosquitos, hormigas aladas, libélulas y minúsculos coleópteros, es decir, por pequeños insectos voladores. Solo excluyen de su menú a aquellos pocos que poseen aguijones venenosos. Dado que se trata de aves muy activas y resistentes, necesitan comida en abundancia y por eso comen casi permanentemente. Para ello se valen de su agilidad de vuelo y de su excelentemente desarrollado sentido de la vista.


La manera en que se procuran el alimento es muy particular. Se deslizan en forma rasante a escasa distancia del suelo y apenas divisan su presa la atrapan y degluten en vuelo. Ni siquiera para beber detienen el movimiento. Su proceso digestivo es rápido y eficiente. Después de engullir al insecto expulsan, convertidas en bolitas, las partes del mismo no aprovechables que son los élitros y las patas".


+Capuchino de Silos


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lunes, 10 de mayo de 2010

Las campanadas del reloj de la cocina


El reloj de la cocina se volvió mudo un día de verano cuando un calor de justicia caía sobre el patio de todo y toldo blanco, suelo empedrado y gris abujardado que sigue rompiendo con la monotonía de su blancura. Era la una menos trece minutos y medio, de aquella mañana veraniega, cuando su lealtad y constancia, puso fin a sus sutiles y bonitas campanadas.


El lebrillo que hace de frutero, lleno siempre con frutas variadas del tiempo, frutas que cambian de color como cada día cambia la luz que reciben, o porque alguien las hace desaparecer y hay que sustituirlas por otras, se encuentra en el centro de la gran mesa, de tapa de mármol blanca como el suelo, en la parte central de la cocina. De ese lebrillo de cerámica casi blanca y azul añil, está sacada la abstracción de la portada de este blog. Era una tarde en que todo lo cambié de color, de formas, y las frutas sufrieron una metamorfosis en el camino hacia el lienzo. Lo que era aparentemente blanco, lo pude convertir mágicamente en otro color, dejándolo así, marcado para siempre. Es el gesto mágico que tenemos los pintores.


En esa gran mesa de la cocina, estudié muchas de las asignaturas de mi querida carrera, entre papeles, bolígrafos, libros y cafés; toldo echado con aspecto casi veraniego y escuchando ladridos de perros en la lejanía o llanto de algún niño rompiendo el silencio del estudio.


Las sutiles campanadas del reloj de la cocina no han vuelto a sonar, pero parece como si por él no haya pasado el tiempo con su música callada. Al lebrillo, haciendo de frutero, le han salido algunas “arrugas” con sonido de cascado, pero sigue dando frutos, y la mesa sigue tan erguida, tan orgullosa como siempre, derecha como una vela y soportando en silencio el peso que recae sobre ella .


+Capuchino de Silos


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domingo, 9 de mayo de 2010

Felicitación

Le deseo una pronta y feliz recuperación a nuestro rey.

Autora: Capuchino de Silos

Nuestra reina más feliz que nunca. El rey se recupera felizmente.




El fondo del cuadro es totalmente blanco. La fotografía ha cambiado de color con el paso del tiempo.


+Capuchino de Silos


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sábado, 8 de mayo de 2010

Cumpleaños

 Dibujo a grafito (1979) de J. Brahms - Capuchino de Silos






"Dedica un tiempo a mostrarte cordial,
es el cambio de la dicha.

Dedica un tiempo a soñar,
es atar tu carro a una estrella.

Dedica un tiempo a amar,
es el privilegio de los dioses.

Dedica un tiempo a mirar en torno a ti,
un día resulta demasiado breve
para aferrarse al egoísmo.

Dedica un tiempo a reír,
es la música del alma"


Esta entrada, está dedicada, integramente, a mi hija que cumplió años ayer, día 7 de Mayo, el mismo día que J. Brahms.


+C.
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jueves, 6 de mayo de 2010

Jardín Majorelle - Marrakec


El artista francés Jacques Majorelle era pintor de acuarelas mientras su padre Louis hacía muebles, pero el trabajo más admirado de estos dos hombres, fue crear un oasis azul en el desierto rosa de Marrakech. Un precioso jardín botánico y un lugar donde se encuentran plantas de los cinco continentes. El jardín se le conoce como Azul Majorelle.
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Fue residencia del diseñador Yves Saint-Laurent desde 1980. En la misma entrada del jardín, una fuente da paso a un frondoso bosque de bambú con un estanque que nos hace recordar a Monet.
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El jardín está lleno de macetas de barro de colores, tortugas y especies de pájaros. El Jardín Majorelle sigue las normas de los jardines islámicos. Se encuentra cerrado por un muro, con abundante agua en el centro, una abundante vegetación y una arquitectura sencilla que carece de ostentación y adornos.



+Capuchino de Silos


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martes, 4 de mayo de 2010

De lo que es capaz la amistad


Nadie ha reparado que mi blog haya sufrido un pequeño cambio; y ha sufrido un cambio el día 1 de Mayo sin haber pertenecido a ninguna organización sindical, ni haber asistido a ninguna huelga de esas de trabajadores de pancartas.
Como cada mañana, al levantarme, abro el blog. Y ese día hice exactamente lo mismo.Ya es un hábito, es algo instintivo que me gusta. Me encuentro con las últimas entradas, mientras saboreo detenidamente los aromáticos cafés que suelo tomar, y en ese rito matutino, leo lo que ha ido entrando hasta ese momento.
En ese día, día 1 de Mayo, al abrirlo, recibí un comentario de mi buena e incondicional amiga María, - la impía, la convertida, la tímida María- ¿os acordáis? Comentario que tengo guardado por delicadeza hacia ella que me ha pedido que no publique. Tendría que hacerlo, pero no, no lo voy hacer. Es un precioso comentario dedicado a la Virgen. Ella, en ese precioso saludo a “su” Virgen, (se la ha apropiado, como si fuese de ella únicamente), me recordaba que comenzaba el mes de las flores, el mes de María; y que en Sevilla hacía ya mucho calor, para tener la chimenea encendida. Que por qué no la cambiaba por una foto de la Virgen. No me lo pensé dos veces e instintivamente, le hice caso. Tiré, a la basura, sin pensar, la preciosa chimenea, busqué y coloqué una imagen que tenía de Nuestra Señora de la Farfana siendo obedientísima a mi amiga, sin más. Pero esta imagen no me daba buenas vibraciones, por motivos que no vienen al caso, y la cambié por una otra que corresponde a un cuadro que tenemos en casa, cuadro que nos regaló mi suegra y que fue el primer cuadro que entró en nuestro hogar cuando nos casamos. Sólo nos alumbraba ese cuadro. Se trata, parecen opinar, ser compañero de otro que hay en el Museo de Bellas Artes de Sevilla de un tal Alonso Miguel de Tovar de la Escuela Sevillana y del más preciado barroco sevillano. Al ser restaurado, les salió una inscripción en latín , “Ego Mater pulchre dilectionis”en la parte alta del cuadro y una aureola a la Virgen, los dos detalles, de un dorado precioso.
Una vez hecho el cambio, pensé que fue algo precipitada la decisión de hacer desaparecer la chimenea, ya que no sé si será posible rescatarla.
Cuando llegue el frio tendré que buscar de nuevo sus entrañas, que en lugar de guardarlas en algún lugar, las tiré directamente a la basura. Cosas que ocurren cuando te dejas llevar por el impulso del alma, que en este caso era más bien el alma de María.


+Capuchino de Silos


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lunes, 3 de mayo de 2010

Marrakech - El Zoco



El Zoco de Marrakech es el mercado más grande de Marruecos.
La palabra zoco (souk) significa “un gran desorden” término acertadísimo por su algarabía efervescente y ruidosa, y por la falta de reglas y normas.
Es una zona de gran agitación y acaloramiento, donde circulan carros tirados por burros, motos y bicicletas a toda velocidad, que corren por sus estrechas y abarrotadas calles, lo que supone un auténtico peligro para visitantes, turistas y mercaderes.
Sin embargo, los zocos fueron siempre mercados muy ordenados donde los tejedores y curtidores se fueron estableciendo con reglas y jerarquías profesionales para desarrollar sus diferentes actividades.



+Capuchino de Silos


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Marrakech - Riad Dar Karam



Un lugar muy agradable, hospitalario y tranquilo en el mismo corazón de Marraquech.




+Capuchino de Silos


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sábado, 1 de mayo de 2010

Desde mi carpeta


 Collage y técnica mixta: Capuchino de Silos

Segunda parte de "La espera"

En esa “sala de espera” recuerdo el día que dio comienzo un trabajo para "Pintura Ornamental" y cómo fui dando forma al modo de realizarlo, cuya técnica era únicamente en plegar y plegar cuidadosamente los papeles de infinidad de colores respetando su geometría, que se convertiría en una constante hasta su total finalización. Fue una aventura preciosa y divertida de una gran plasticidad y una gran fuerza visual llena de innumerables y bellas notas de color. Una experiencia que iba agrupando los pequeños, medianos o grandes campos de color, formando composiciones armónicas por sí misma entre lo convexo y lo cóncavo. El efecto, era el tema de este tipo de experimento en donde no faltaban los cambios de ritmos, de líneas ondulantes, caprichosas… hacia dentro, hacia fuera. Formas que adquirían vida propia, formas diferentes al dibujo inicial, nacido de otro autor y de la imprenta. Eran hojas de anuncios, de noticias, de chistes, que creaban en mis manos formas dinámicas, casuales y divertidas sin rechazar el carácter formal de la hoja elegida por mí, que era el toque personal. El trabajo lo titulé: “Distorsionando la realidad”, como se distorsionaban los valores, intelectuales, morales...
Mi cuadro cambia a acercarte, al alejarte. Cambian sus formas y sus planos coloreados. Cambia el punto de vista fijado por cada espectador, que obliga de manera necesaria a una nueva percepción cada vez, con efectos lumínicos múltiples. “Forma y color se hacen uno” como diría Vasarely en su “Manifiesto Amarillo”. Mi familia participaba en el encuentro de las hojas que yo iba seleccionando. Todos nos convertimos en partícipe de aquel juego. La habitación, la mesa, las sillas, el suelo. Todo, estaba al completo de papeles que volaban al no ser elegidos para tal evento. El momento fue de pura abstracción y acción, y además, no quedaba nada del diseño inicial. Acababa de desmitificar las ideas y pensamientos de otros. Un “decollage” intelectual.
La idea estaba dentro de mí, era mía. Todos, en cierta forma fuimos Fluxus. Nos hicimos niños en el juego de los papeles de colores. Una vivencia que discurrió de modo improvisado. Mi deseo no era otro que realizar un buen trabajo que se distinguiera por su originalidad. ¿Esto es arte? – "A ti también se te permite pensar…” J.Beuys.
Tuve en mis manos algunas alternativas de arte de este siglo.


+Capuchino de Silos


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