miércoles, 21 de julio de 2010

La película de Julia Roberts


Y como era domingo cine de sobremesa y, como era domingo, no había animalitos en la 2. Había que escoger entre otros canales para ver una película, y esta vez con diversidad de opiniones como en los toros y terminamos discutiendo por culpa de la protagonista de la película, Julia Roberts.
En casa están prohibidos ver casi todos los canales, por aquello de que la tv no se puede ver; o sea se: si sale la Pajín y los pajinianos, los nervios se nos disparan y el horno no está para bollos. ¿Guarradas? ni una. Mucho menos Belén Esteban, que por lo visto la han hecho “princesa del pueblo” y… ¿para qué queremos otra, si tenemos ya una que venía de allí mismito?
Empieza la "guerra".


Sugiero: canal clásica de música.
- No, porque no es hora y nos vamos a dormir.
- Es que la película es malísima, digo.
- Bueno, pero trabaja Julia Roberts y a mí me encanta.
- ¿Qué te encanta? ¿Desde cuándo?
- Desde siempre. Es pelirroja y a mí me encantan las pelirrojas.
- Pues yo no soy pelirroja.
- Pero ella sí.
- Pues vete con ella en tus horas libres si te dejo alguna.
-¿Estás celosa?
- No, hijo, no. Estoy harta de tonterías. Antes te gustaba Ann Margret.
- Por la misma razón, porque era pelirroja.
- Y ¿por qué no te casaste con una pelirroja?
- Porque no la encontré.


Ya me puse de los nervios y me fui a la cocina a preparar el café. Vuelvo con una bandeja pequeña, una sola taza y me siento en el otro sofá.
- ¿No me das café?
- No. Me ha sentado mal lo de las pelirrojas
- Tiene gracia, a ti te gustan otros y yo no digo nada.
- Si, es verdad, pero los hombres, según tú, miráis a las mujeres de manera pecaminosa. En nosotras no hay ni un pecadito venial.
Cerré los ojos y me quedé dormida con la película de fondo.
Me despertó Julia Roberts. ¡La película malísima!


Se había quedado dormido.


+Capuchino de Silos



'