martes, 29 de junio de 2010

La soledad sonora



"Agua honda y dormida, que no quieres ninguna
gloria, que has desdeñado ser fiesta y catarata;
que, cuando te acarician los ojos de la luna,
te llenas toda de pensamientos de plata…
Agua limpia y callada del remanso doliente,
que has despreciado el brillo del triunfo sonoro;
que cuando te penetra el sol dulce y caliente,
te llenas toda de pensamientos de oro…
Bella y profunda eres, lo mismo que mi alma;
a tu paz han venido a pensar los dolores,
y brotan, en las plácidas orillas de tu calma,
los más puros ejemplos de alas y de flores".

Juan Ramón Jiménez


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