jueves, 27 de mayo de 2010

Dedicado a mi esposo

Desde mi casa. Fotografía Capuchino de Silos

POR ESO LA POESÍA

La novela lo malo es lo que exige:
requiere un adulterio, asesinatos,
viajes larguísimos, curiosa coincidencia,
y un sinfín de avatares.
Los cuentos son más cortos.
Pero tienden a hacer de los protagonistas
insectos esquemáticos, pincharlos
con su alfiler a un corcho y colocarles
ingeniosas cartelas.
En cambio la poesía, la poesía lo da todo
sin pedir nada a cambio. Es increíble
lo poco que hace falta en un poema.
Que estemos juntos, por ejemplo,
en una tarde tonta, igual que tantas,
y que digas, de pronto:
“Qué suerte estar contigo” y que yo piense:
“Oírtelo decir es un milagro”.

Enrique García Máiquez



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