sábado, 1 de mayo de 2010

Desde mi carpeta


 Collage y técnica mixta: Capuchino de Silos

Segunda parte de "La espera"

En esa “sala de espera” recuerdo el día que dio comienzo un trabajo para "Pintura Ornamental" y cómo fui dando forma al modo de realizarlo, cuya técnica era únicamente en plegar y plegar cuidadosamente los papeles de infinidad de colores respetando su geometría, que se convertiría en una constante hasta su total finalización. Fue una aventura preciosa y divertida de una gran plasticidad y una gran fuerza visual llena de innumerables y bellas notas de color. Una experiencia que iba agrupando los pequeños, medianos o grandes campos de color, formando composiciones armónicas por sí misma entre lo convexo y lo cóncavo. El efecto, era el tema de este tipo de experimento en donde no faltaban los cambios de ritmos, de líneas ondulantes, caprichosas… hacia dentro, hacia fuera. Formas que adquirían vida propia, formas diferentes al dibujo inicial, nacido de otro autor y de la imprenta. Eran hojas de anuncios, de noticias, de chistes, que creaban en mis manos formas dinámicas, casuales y divertidas sin rechazar el carácter formal de la hoja elegida por mí, que era el toque personal. El trabajo lo titulé: “Distorsionando la realidad”, como se distorsionaban los valores, intelectuales, morales...
Mi cuadro cambia a acercarte, al alejarte. Cambian sus formas y sus planos coloreados. Cambia el punto de vista fijado por cada espectador, que obliga de manera necesaria a una nueva percepción cada vez, con efectos lumínicos múltiples. “Forma y color se hacen uno” como diría Vasarely en su “Manifiesto Amarillo”. Mi familia participaba en el encuentro de las hojas que yo iba seleccionando. Todos nos convertimos en partícipe de aquel juego. La habitación, la mesa, las sillas, el suelo. Todo, estaba al completo de papeles que volaban al no ser elegidos para tal evento. El momento fue de pura abstracción y acción, y además, no quedaba nada del diseño inicial. Acababa de desmitificar las ideas y pensamientos de otros. Un “decollage” intelectual.
La idea estaba dentro de mí, era mía. Todos, en cierta forma fuimos Fluxus. Nos hicimos niños en el juego de los papeles de colores. Una vivencia que discurrió de modo improvisado. Mi deseo no era otro que realizar un buen trabajo que se distinguiera por su originalidad. ¿Esto es arte? – "A ti también se te permite pensar…” J.Beuys.
Tuve en mis manos algunas alternativas de arte de este siglo.


+Capuchino de Silos


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