jueves, 4 de marzo de 2010

Olimpiadas especiales


Hace algunos años, en las olimpiadas para personas con discapacidad de Seattle, también llamadas “Olimpiadas especiales”, nueve participantes, todos con deficiencia mental, se alinearon para la salida de la carrera de los cien metros lisos.
A la señal, todos partieron, no exactamente disparados, pero con deseos de dar lo mejor de sí, terminar la carrera y ganar el premio.
Todos, excepto un muchacho, que tropezó, se cayó y rodando comenzó a llorar.
Los otros ocho escucharon el llanto, disminuyeron el paso y miraron hacia atrás
Vieron al muchacho en el suelo, se detuvieron y regresaron… ¡Todos!
Una de las muchachas, con síndrome de Down, se arrodilló, le dio un beso y le dijo:” Listo, ahora vas a ganar”…
Y todos, los nueves competidores entrelazaron los brazos y caminaron juntos hasta la línea de llegada.
El estadio entero se puso de pie y en ese momento no había un solo par de ojos secos.
Los aplausos duraron largos minutos, las personas que estaban allí aquél día, repiten y repiten esa historia hasta hoy.
Todos sabemos que lo que importa en esta vida, más que ganar, es ayudar a los demás para vencer.

Hoy 4 de marzo el Rey ha firmado sin más una ley que liquida en su país el primero de los derechos humanos hasta las 14 semanas de vida, 22 semanas en el caso de los discapacitados.


+Capuchino de Silos


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