lunes, 1 de febrero de 2010

La respuesta de un sabio

  
Dos niños patinaban en un lago congelado de Alemania.Era una tarde nublada y fría.
Los niños jugaban despreocupados.
De repente, el hielo se quebró y uno de los niños se cayó, quedando preso en la grieta del hielo.
El otro, viendo a su amigo preso y congelándose, tiró un patín y comenzó a golpear el hielo con todas sus fuerzas hasta, por fin, conseguir quebrarlo y liberar al amigo.
Cuando los bomberos llegaron y vieron lo que había pasado, preguntaron al niño:
- “¿Cómo conseguiste hacer eso? ¡Es imposible que consiguieras partir el hielo, siendo tan pequeño y con tan pocas fuerzas!”
En ese momento, el sabio Albert Einstein, que pasaba por allí, comentó:
- Yo sé cómo lo hizo.
- ¿Cómo? – le preguntaron.
“Es sencillo, respondió Einstein, no había nadie para decirle que no era capaz”.
“Dios nos hizo perfectos y no escoge a los capacitados, sino que capacita a los escogidos. Hacer o no hacer algo, sólo depende de nuestra voluntad y perseverancia”.
Conclusión
Preocúpate más por tu conciencia que por tu reputación.
Porque por tu conciencia eres lo que eres y por tu reputación eres lo que los otros piensan de ti.
LO QUE LOS OTROS PIENSAN DE TI ES PROBLEMA DE ELLOS

+Capuchino de Silos


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